La activista cubana Amelia Calzadilla, exiliada en España, lanzó un duro mensaje en redes sociales donde exigió a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a la comunidad internacional una “intervención humanitaria urgente en Cuba” ante la grave situación epidemiológica que vive la isla, marcada por el colapso sanitario y el abandono estatal.
En un video transmitido en su cuenta de Facebook, Calzadilla advirtió que la actual crisis sanitaria “ha sobrepasado la capacidad del sistema de salud cubano” y acusó al régimen de Miguel Díaz-Canel de “ocultar la magnitud del brote” y de “poner en riesgo la vida de millones de ciudadanos”.
“Yo no estoy hablando de una intervención militar, les estoy diciendo que exijo una intervención humanitaria. Cuba necesita que vayan médicos, incluso de organismos internacionales como la OMS, porque este problema ya no es solo de Cuba, sino de seguridad para otras naciones”, declaró.
Un país enfermo y un sistema colapsado
Las palabras de Calzadilla llegan en medio de una ola de enfermedades transmitidas por mosquitos —dengue, chikungunya y virus de Oropouche— que azotan al país desde el verano y que el propio ministerio de Salud Pública ha reconocido como “de difícil control”.
De acuerdo con los reportes más recientes, más de una docena de provincias mantienen transmisión activa, y los hospitales están desbordados por el aumento de casos febriles y pacientes con síntomas severos, especialmente niños y ancianos.
La activista denunció que muchos cubanos “ni siquiera acuden ya al médico porque saben que no hay insumos ni atención”, y que las farmacias están vacías, obligando a las familias a buscar tratamientos en el mercado negro, donde los precios superan el salario anual de un trabajador promedio.
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“La gente se está poniendo sueros en casa, gastando 25 mil pesos en medicamentos que deberían ser gratuitos. El gobierno te enferma y después te abandona”, señaló.
Denuncia de abusos laborales y chantaje estatal
Calzadilla reveló además que el ministerio de Educación está amenazando a trabajadores enfermos con descontarles parte de su salario si presentan certificados médicos.
“Les van a pagar solo el 60% del salario, cuando muchos ganan 2,000 o 3,000 pesos. Es un abuso. Están castigando a la gente por enfermarse a causa de un problema que el propio Estado provocó al no controlar la epidemia”, denunció.
La activista calificó esta medida de “chantaje inhumano” y acusó al gobierno de usar la enfermedad como un instrumento de control social, afirmando que “dejan que la gente se enferme porque así la mantienen débil y en casa”.
“Yo sigo diciendo que esta enfermedad es una forma de someter al pueblo. Saben los protocolos y no los cumplen. Con el grado de descontento que hay, prefieren que la gente esté enferma antes que protestando”, afirmó.
Llamado a la comunidad internacional
Calzadilla instó a los organismos internacionales —en particular a la OMS, la Cruz Roja y la Medialuna Roja— a intervenir de inmediato. Según dijo, la magnitud del brote pone en riesgo no solo a Cuba, sino también a la región caribeña.
“Esto no es un problema local. Cuando un país deja de controlar una epidemia, compromete a todos. En Haití, por ejemplo, se enviaron brigadas internacionales para frenar el cólera. ¿Por qué no hacerlo ahora en Cuba?”, cuestionó.
La activista criticó duramente al régimen cubano por su falta de transparencia y por negarse a pedir ayuda externa:
“Reconocer que el país no tiene control de la situación sería admitir su fracaso. Pero ya no hay tiempo para el orgullo político: Cuba necesita ayuda urgente”, insistió.
“Una dictadura que enferma y abandona a su gente”
En su mensaje, Calzadilla volvió a describir al régimen como una “dictadura cerrada como una ostra” que ha convertido al país en “un territorio donde enfermarse es una sentencia”.
“Nos gobierna una dictadura que pone en peligro la vida de sus ciudadanos todo el tiempo. No solo por hambre o miseria, ahora también por enfermedad. Y lo peor es que lo saben”, concluyó con indignación.
Su llamado se suma a las múltiples denuncias de médicos y ciudadanos dentro de la isla sobre el colapso sanitario, la falta de medicamentos, la proliferación de vectores y la ausencia de respuesta institucional.
Mientras el régimen insiste en culpar al embargo estadounidense, voces como la de Amelia Calzadilla evidencian que la verdadera crisis es interna: un sistema de salud destruido, un gobierno incapaz y un pueblo enfermo y abandonado.
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