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El régimen cubano lanzó una nueva ofensiva contra el medio independiente El Toque, esta vez disfrazada de “denuncia popular”, en una emisión especial del programa Razones de Cuba en la que, pese al título, no apareció ni un solo ciudadano común.
Quienes hablaron fueron el coronel Francisco Estrada Portales, instructor de delitos contra la Seguridad del Estado del MININT, y el exagente de la inteligencia cubana Raúl Capote. Otra operación política envuelta en propaganda.
La transmisión se presentó como si “el pueblo de Cuba” estuviera señalando al medio independiente, pero lo que realmente ocurrió fue el intento de criminalizar a El Toque a través de un guion ya conocido con asociaciones de “terrorismo”, acusarlo de “subversión” y culparlo de la crisis económica que asfixia a la isla.
El guion repetido: terrorismo, financiamiento extranjero y “guerra”
Durante media hora, Razones de Cuba insistió en vincular a El Toque con supuestos financiamientos de la NED, USAID y el Departamento de Estado, repitiendo el libreto usado desde los años 90 para conectar a cualquier actor crítico con “la mafia anticubana” y el terrorismo.
El coronel Estrada llegó incluso a comparar la labor del medio con la de los terroristas salvadoreños enviados por Luis Posada Carriles hace tres décadas a La Habana, para llevar a cabo atentados contra hoteles en la capital cubana.
El presentador Humberto López, que la semana anterior acusó públicamente al medio de “terrorismo financiero”, reforzó la idea de que El Toque “deprime el nivel de vida de los cubanos” y que manipula la tasa de cambio para “sabotear la economía”.
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Ni una sola evidencia concreta fue presentada. Ni siquiera apareció un peritaje económico independiente, ni datos verificables, ni informes técnicos. Solo declaraciones políticas.
El diario oficialista Granma acompañó la emisión con un extenso texto que repite, casi palabra por palabra, las acusaciones del programa de financiamiento extranjero, supuesta manipulación especulativa del tipo de cambio, conspiraciones desde Europa del Este, y la idea de que El Toque opera como un “proyecto de guerra mediática”.
En el centro del discurso de la emisión estuvo un relato que mezcló viejos fantasmas de la Guerra Fría con acusaciones sin pruebas. Raúl Capote, el exagente de la Seguridad del Estado, asumió un papel protagónico en esta narrativa, presentándose como el hombre que “estuvo dentro del enemigo” y que puede explicar cómo “se fabricó” el medio.
Según su versión, periodistas cubanos vinculados a Radio Nederland, una institución donde se han formado profesionales de numerosos países, habrían recibido influencias de estructuras anticomunistas europeas. Llegó incluso a asegurar que operadores vinculados a la CIA recorrieron Cuba para “cazar talentos” dentro de la blogosfera emergente de los años 2010.
Capote relató supuestos encuentros personales con jóvenes que hoy forman parte de la redacción de El Toque, quienes, según él, buscaban apoyo para un “periodismo diferente”.
Su historia avanzó desde reuniones en eventos hasta visitas a su propia casa, y culminó con una anécdota digna de novela barata, con una supuesta pelea en un tren en Alemania entre José Jasán Nieves y Harold Cárdenas por el liderazgo del proyecto. Nada de esto se acompañó de documentos, fechas verificables o testimonios independientes.
Lo que sí ve el pueblo: apagones y un país detenido
Mientras el oficialismo dramatiza una acusación televisiva, la realidad del país pasa por otro lado. Precisamente el día de la emisión del programa propagandista, Cuba enfrentó un déficit eléctrico de casi 1,800 MW.
La Unión Eléctrica confirmó que la afectación ha sido prácticamente de 24 horas, con termoeléctricas fuera de servicio, centrales paralizadas por falta de combustible y una demanda que supera ampliamente la capacidad del sistema.
En ese contexto, pocos cubanos pudieron siquiera ver el programa. Entre la falta de electricidad, la precariedad del acceso a Internet y el cansancio acumulado por meses de crisis, Razones de Cuba fue consumido por una audiencia mínima.
Un intento de desviar la mirada
La campaña contra El Toque aparece justo cuando el gobierno enfrenta:
- una inflación descontrolada,
- un peso hundido en el mercado informal,
- escasez de alimentos,
- hospitales colapsados,
- migración masiva,
- y un sistema eléctrico en estado crítico.
La persecución a medios independientes se convierte, entonces, en una cortina de humo, con el objetivo de culpar a un portal digital de la crisis estructural generada por décadas de ineficiencia y centralización.
Mientras el régimen acusa, el cubano de a pie, el verdadero pueblo, sigue alumbrándose con velas, sufriendo la devaluación del salario y buscando alternativas para sobrevivir.
Preguntas frecuentes sobre la persecución del régimen cubano a El Toque
¿Por qué el régimen cubano persigue al medio independiente El Toque?
El régimen cubano acusa a El Toque de desestabilizar la economía del país a través de un supuesto "terrorismo financiero" y la manipulación de la tasa de cambio, vinculándolo con financiamientos extranjeros y una "guerra económica" contra Cuba. Sin embargo, no se han presentado pruebas concretas que respalden estas acusaciones, lo que sugiere que es un intento de desviar la atención de las propias fallas del gobierno.
¿Qué es la Tasa Representativa del Mercado Informal (TRMI) publicada por El Toque?
La Tasa Representativa del Mercado Informal (TRMI) es una herramienta informativa que El Toque utiliza para reflejar el valor real de las divisas en el mercado informal cubano. Esta tasa se basa en el análisis de datos recogidos de redes sociales y sitios de compraventa, y no busca manipular el mercado, sino proporcionar una referencia ante la ausencia de un mercado cambiario formal y transparente en Cuba.
¿Qué evidencias presenta el gobierno cubano contra El Toque?
Hasta el momento, el gobierno cubano no ha presentado evidencias concretas que respalden sus acusaciones contra El Toque. Las afirmaciones oficiales se basan en declaraciones políticas y no en documentos verificables o datos técnicos. Esto ha llevado a que muchos observen estas acusaciones como parte de una campaña de propaganda para desviar la atención de la crisis económica interna.
¿Cómo ha respondido El Toque a las acusaciones del régimen cubano?
El Toque ha respondido a las acusaciones con ironía y firmeza, denunciando la manipulación política detrás de los ataques y reafirmando su compromiso con el periodismo independiente. El medio ha subrayado que su labor es informar y reflejar la realidad económica del país, y ha llamado a los cubanos a cuestionar las narrativas oficiales que buscan culpar a actores externos de la crisis.
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