Madre cubana responde a las críticas tras pedir ayuda para su hija enferma y denuncia abandono del Estado



"La opinión de nadie me interesa. Jamás voy a callar por algo que no esté bien y mis niñas se vean afectadas. Gusana por decir la verdad, a mucha honra".

Neldis Maceo Cabrera y su niña Érika Sabrina Foto © Facebook / Neldis Maceo Cabrera

La madre de la niña Érika Sabrina, Neldis Maceo Cabrera, respondió con dureza a quienes han criticado la decisión de su familia de hacer públicos los pedidos de auxilio para la menor, una niña de Granma con una enfermedad irreversible.

En un mensaje publicado en Facebook, la mujer dejó claro que no piensa callar ni someterse a juicios ajenos mientras la vida de la niña dependa de la solidaridad y no de un sistema de salud que debería protegerla.

"El día que yo dejé de luchar por estas tres personas, se va a acabar el mundo", escribió Neldis. "La opinión de nadie me interesa. Son mis hijas y voy a hacer lo que sea necesario para su bienestar".

Ante los ataques y la acusación de manipular el caso al denunciar públicamente la precariedad sanitaria, respondió sin filtros: "Me limpio el… con la opinión de gente mediocre. Jamás voy a callar por algo que no esté bien y mis niñas se vean afectadas. Gusana… por decir la verdad… ¡a mucha honra!".

Captura de Facebook / Neldis Maceo Cabrera

Su mensaje remató con una idea que sacude: "Cuando estés en mi lugar, que no se lo deseo a nadie, entonces sí puedes decirme algo. Cuando estés por cinco minutos en mis zapatos, no vas a hablar tanta m…".


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Se pide un medicamento: "Cada minuto cuenta"

Mientras la familia enfrenta ataques en redes, otra publicación en Facebook volvió a alertar sobre la delicada situación de la niña.

Desde Miami, la activista cubana Idelisa Diasniurka Salcedo Verdecia volvió a lanzar un pedido urgente: se necesita con rapidez un medicamento para la niña Érika, ahora en su casa en Mabay, Granma.

"Familia, estamos necesitando con urgencia un medicamento para Erika. En los comentarios voy a poner exactamente cuál es, para que no haya confusión", publicó.

Captura de Facebook / Idelisa Diasniurka Salcedo Verdecia

En su mensaje, insistió en que la rapidez es vital.

"Si alguien tiene, conoce a alguien que pueda conseguirlo, o sabe dónde lo están vendiendo, por favor, comuníquense de inmediato. Cada minuto cuenta. Ayudemos a esta niña, porque la salud no puede esperar. Y se necesita evitar que convulsione".

Una historia marcada por la solidaridad… y por la falta de Estado

La situación de Érika salió a la luz la semana pasada, cuando su familia rogó algo tan básico como una ambulancia que le permitiera cumplir su último deseo: regresar al hogar junto a sus hermanas.

Los médicos del Hospital Infantil Juan Manuel Márquez, en La Habana, habían sido claros: no existe tratamiento posible para su condición -malformaciones arteriovenosas complejas-, una patología irreversible que provoca un alto riesgo de hemorragias, convulsiones, deterioro neurológico y dolor extremo.

La niña fue desahuciada con una frase devastadora: "ya no se puede hacer nada". Solo quedaba acompañarla en su deseo más simple y humano: morir rodeada de su familia.

Pero para llevarla a casa se requería una ambulancia con personal y equipamiento especializado que el Estado no garantizó, a pesar de su propaganda sobre un sistema "gratuito y universal".

La familia denunció que podían pasar hasta un mes esperando, tiempo que la menor probablemente no tenía.

Fue entonces cuando la activista Diasniurka Salcedo, desde Miami, se ofreció a pagar una ambulancia privada. "El régimen no garantiza la ambulancia", advirtió.

Y tras esa denuncia pública, el gobierno respondió no con ayuda, sino castigando a la madre: le cortaron el acceso a Internet, dejándola incomunicada.

"Hay que ser muy sinvergüenza para dejar incomunicada a una madre que lo único que pide es humanidad", denunció la activista.

Un traslado que logró el pueblo, no el gobierno

Finalmente, gracias a donaciones y presión ciudadana, la niña pudo regresar a su casa.

Fue recibida con globos, regalos y una fiesta improvisada organizada por vecinos que quisieron darle un momento de alegría en medio de tanto dolor.

"Querer es poder", escribió su madre tras el traslado. "Madres, quedarse calladas no las hace valientes; las hace cobardes".

La lucha de esta familia ha expuesto una realidad que contradice el discurso oficial: mientras el gobierno celebra su sistema sanitario en el extranjero, en Cuba una niña desahuciada no puede ir a su casa sin ayuda privada, sin donaciones y sin enfrentar represalias.

Hoy, la pequeña sigue en casa, rodeada de amor. Pero su salud depende de un medicamento que, una vez más, debe ser conseguido a través de Facebook y no de un sistema de salud que dice "no dejar a nadie desamparado".

Y la madre responde a quienes la señalan, porque para ella, luchar no es una opción: es lo único que le queda.

Preguntas frecuentes sobre el caso de Érika Sabrina y la crisis sanitaria en Cuba

¿Cuál es la situación médica de la niña Érika Sabrina?

Érika Sabrina padece malformaciones arteriovenosas complejas de grado V en el cerebro. Esta condición provoca un alto riesgo de hemorragias, convulsiones y deterioro neurológico. Los médicos han indicado que no existe tratamiento posible para su condición, lo que ha llevado a su familia a buscar apoyo para garantizar sus últimos deseos de estar en casa rodeada de su familia.

¿Por qué la familia de Érika Sabrina ha pedido ayuda pública?

La familia ha solicitado ayuda pública porque el Estado cubano no ha garantizado una ambulancia especializada para trasladar a Érika a su casa en Granma. Además, necesitan un medicamento específico que no está disponible en el sistema de salud cubano. La situación ha obligado a la familia a depender de la solidaridad ciudadana y de donaciones para cumplir los deseos de la niña.

¿Cómo ha respondido el gobierno cubano ante la situación de Érika Sabrina?

En lugar de proporcionar el apoyo necesario, el gobierno cubano le cortó el acceso a Internet a la madre de Érika como represalia por hacer pública la situación. Esta acción ha sido criticada como una muestra de la falta de humanidad y de respuesta efectiva por parte de las autoridades ante necesidades críticas de salud.

¿Qué representa el caso de Érika Sabrina en el contexto del sistema de salud cubano?

El caso de Érika Sabrina evidencia la precariedad del sistema de salud cubano, que no puede garantizar servicios básicos ni tratamientos médicos esenciales. A pesar de la propaganda del gobierno sobre un sistema de salud "gratuito y universal", la realidad muestra un abandono institucional y la necesidad de recurrir a la solidaridad y las redes sociales para cubrir las carencias.

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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.




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