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Una adulta mayor y su bisnieta se encuentran en paradero desconocido desde el viernes 26 de diciembre, cuando salieron desde La Habana con destino a Mayarí, Holguín, pero nunca llegaron.
La alerta fue difundida por el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT), que confirmó la desaparición de ambas con la familia.
Las desaparecidas han sido identificadas como Adela Pupo Rodríguez, de 66 años; y su bisnieta Evelin Sofía Castro Moreno, de 6 años.
Fueron vistas por última vez en el barrio Jesús María, en La Habana Vieja, alrededor de las 3:00 p.m., momento en que iniciaban el viaje hacia el oriente cubano. Desde entonces, ningún familiar ha logrado establecer contacto con ellas.
Vestimenta, imagen difundida y últimos detalles
Según el reporte, Adela vestía una blusa morada de manga larga y licra gris, mientras que Evelin llevaba un pantalón de mezclilla azul y un pulóver rosado. Ambas residen en Apodaca, entre Suárez y Revillagigedo, en el centro histórico de la capital.
Una imagen difundida en redes sociales muestra a Evelin Sofía con ropa clara y mochila infantil, junto a su bisabuela, lo que ha incrementado la preocupación colectiva debido a la vulnerabilidad de ambas.
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La familia las esperaba en Holguín ese mismo día, pero al no tener noticias y agotadas las gestiones personales, presentaron la denuncia ante la Policía, sin que hasta ahora exista información oficial sobre su paradero.
La búsqueda está siendo coordinada por Elena Fernández Pupo, hija de Adela y abuela de la menor.
“Cualquier información puede ser vital”, advierten en redes.
El número habilitado para reportar cualquier pista es el +53 5 955 3204, disponible a cualquier hora.
Aunque no se ha precisado el tipo de transporte utilizado, varios comentarios apuntan a que podrían haber viajado en una guagua arrendada.
Muchos insisten en que se debe localizar al chofer del ómnibus o a personas que compartieron la ruta, para intentar reconstruir su trayecto.
“Averigüen qué guagua cogieron y las paradas que hizo desde La Habana hasta aquí. Pueden haberse bajado y estar botadas en otra provincia, o haberse montado en otra guagua parecida que iba a otro lugar”, comentó una internauta.
Otra persona recordó un caso reciente: “Mi hermana pasó por algo similar. Se rompió la guagua y estuvo incomunicada casi tres días porque el teléfono se le quedó sin carga”.
También se han planteado hipótesis sobre una posible confusión durante una parada técnica, por ejemplo, para comer o ir al baño: “A lo mejor se bajaron para ir al baño y la guagua las dejó. Confiemos en que aparezcan”.
Preocupación por la edad y la vulnerabilidad
El hecho de que una niña pequeña y una persona de la tercera edad hayan viajado solas genera mayor angustia. Varios usuarios cuestionaron la decisión: “No deberían permitir que personas mayores realicen viajes sin compañía.
La memoria los puede traicionar”, advirtió alguien, mientras otra persona opinó: “A quién se le ocurre mandar a una niña tan pequeña con una señora tan mayor”.
También se preguntan si la señora Adela contaba con medios de comunicación en caso de emergencia: “¿No llevaba teléfono la señora? ¿No tenía memorizado el número de algún familiar para pedir ayuda si se quedó botada?”
El caso se ha viralizado rápidamente, no solo por el vínculo familiar de las desaparecidas, sino porque forma parte de un fenómeno que preocupa a muchos en Cuba: el aumento visible de reportes de desapariciones.
“En cuanto abres Facebook, hay un desaparecido”, comentó una usuaria. Otra agregó: “A veces me niego a creerlo. Es demasiado. Qué angustia abrir las redes y encontrarse con eso. Y son dos o tres al día. Cuando no es un accidente, es un feminicidio o asesinato”.
Algunos manifestaron que ya no se sienten seguros ni viajando: “Ya no se puede salir de casa sin miedo”, “Esto es lo nunca visto, hay más personas desaparecidas que en tiempos de Machado, y eso que ni transporte hay”.
¿Un patrón o un problema histórico silenciado?
Aunque surgieron voces escépticas que cuestionaban si este tipo de publicaciones eran verídicas o si buscaban atraer atención, la respuesta de la comunidad fue rápida y directa.
“No todo puede ser para buscar likes. Ayer mismo apareció un señor que llevaba 15 días desaparecido. Se desorientó buscando trabajo y no tenía cómo avisar”, escribió alguien. Otra persona zanjó la duda: “Esta publicación es cierta. Ellas son vecinas de mi hermano en Mayarí”.
En medio del debate, una reflexión se impone: “En este país siempre han existido desaparecidos. Lo que pasa es que antes no había Internet y no se sabía”.
Entre las múltiples reacciones, lo que más se repite es un clamor colectivo por su regreso: “Que Dios las proteja”, “Que aparezcan sanas y salvas”, “Que regresen pronto a su hogar”.
También se han compartido oraciones: “Señor, cúbrelas con tu preciosa sangre en el nombre de tu hijo amado Jesús”, “Protégelas y guíalas al lugar que van, no las sueltes de tu mano”, “Amén, amén, amén”.
Si usted ha visto a Adela Pupo Rodríguez o a Evelin Sofía Castro Moreno, o tiene cualquier información, comuníquese con la familia al: +53 5 955 3204
Compartir esta información puede ser clave para su regreso a casa.
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