Venezuela amaneció este sábado entre la incertidumbre, el miedo y la cautela, tras el ataque militar ordenado por el presidente estadounidense Donald Trump y la captura de Nicolás Maduro, confirmada por Washington.
En Caracas y otras ciudades del país reina una calma tensa, con calles vacías, fuerte presencia militar y controles de acceso en zonas estratégicas como Fuerte Tiuna y La Carlota, según reportes de medios locales citados por RTVE.
Videos compartidos a través de redes sociales -y que no han sido confirmados por medios de prensa acreditados- dan testimonio de gritos de "viva la libertad" y manifestaciones de alegría entre los habitantes de Caracas, quienes se mantienen en sus viviendas sin salir a la vía pública por temor a la represión de agentes del régimen.
Las primeras explosiones se registraron hacia las dos de la madrugada, sorprendiendo a los caraqueños en plena temporada navideña. “El país fue madrugado, literalmente”, relató el periodista venezolano Isnardo Bravo, mientras su colega Juan Carlos Rozo describió “estruendos que hicieron temblar los vidrios” en el centro de la capital, cerca del Palacio de Miraflores.
Aunque el gobierno venezolano decretó el estado de conmoción exterior, equivalente al estado de emergencia, no se han registrado grandes manifestaciones ni a favor ni en contra de la intervención estadounidense.
“Las calles amanecieron vacías, la gente está tensa y con miedo”, señaló el periodista Alonso Moleiro, quien recordó el recuerdo reciente de la represión política.
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En el este de Caracas, bastión opositor, se escucharon gritos de alegría al conocerse la noticia de la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores. Sin embargo, las celebraciones han sido contenidas.
“Hay esperanza, pero también cautela. La gente teme represalias”, explicó a RTVE Manuel Rodríguez, activista venezolano radicado en Madrid.
La oposición venezolana todavía no ha hecho pronunciamientos oficiales. Tampoco lo ha hecho María Corina Machado, señalada por varios líderes internacionales como figura clave en una posible transición democrática.
Mientras tanto, el país permanece polarizado y desinformado, con medios oficiales silenciando la magnitud de los ataques y redes sociales inundadas de rumores y vídeos falsos. “Muchos están esperando ver para creer”, resumió la periodista Jessica Herrera.
Venezuela vive así horas de desconcierto histórico, entre el temor a un nuevo ciclo de violencia y la expectativa de un posible cambio político sin precedentes.
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