El jefe de la Brigada Médica Cubana en Venezuela, Dr. Yusleivy Martínez Carmona, aseguró en una entrevista televisiva que “todos los colaboradores cubanos están bien, fuera de peligro y trabajando normalmente” tras la operación militar de Estados Unidos que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
Sin embargo, el discurso optimista del funcionario contrasta radicalmente con los testimonios recogidos por el portal Diario de Cuba (DDC), que reflejan pánico, aislamiento y órdenes de confinamiento entre los profesionales de la salud en ese país.
En un enlace en directo desde Caracas transmitido por el perfil de Facebook de la Brigada Médica Cubana en Venezuela, el Dr. Martínez Carmona insistió en que ninguna instalación sanitaria fue dañada y que “los centros diagnósticos integrales, las salas de rehabilitación y los consultorios médicos populares permanecen al 100% de su funcionamiento”.
Según afirmó Martínez Carmona, todos los cooperantes están “protegidos” y “en comunicación con sus familias en Cuba”.
El relato, cuidadosamente articulado y cargado de frases habituales del aparato propagandístico, evitó cualquier mención a las bajas cubanas confirmadas por el propio ministerio del Interior (MININT), que reconoció este lunes la muerte de 32 agentes de las FAR y el MININT en el ataque estadounidense del 3 de enero.
En su lugar, el jefe de misión habló de “ataques imperialistas norteamericanos”, “grupos bélicos del gobierno de Estados Unidos” y “la disciplina y el heroísmo del ejército de batas blancas”, replicando la retórica del régimen para transmitir calma y control.
Lo más leído hoy:
El periodista Raúl Rodríguez Peña, autor del reportaje, reforzó esa narrativa enumerando los ejes de la comunicación oficial: “Normalidad y Compromiso”, “Operatividad total de nuestros servicios”, “Seguridad y respaldo para cada colaborador” y “Firmeza ideológica ante las agresiones externas”.
El post de Facebook de la Brigada Médica Cubana en Venezuela concluyó exaltando a la misión médica como “primera línea de la solidaridad”, una frase que recuerda a los viejos lemas de la diplomacia cubana durante la Guerra Fría.
Sin embargo, las declaraciones oficiales contrastan de forma alarmante con los testimonios de médicos cubanos recogidos por Diario de Cuba.
El medio independiente, que habló con varios cooperantes bajo anonimato, reportó que la jefatura de la misión ordenó el confinamiento en casas y activó el protocolo PAMUSE, un plan de evacuación que instruye a los trabajadores a preparar mochilas con suministros básicos, documentos y dinero en efectivo para posibles traslados de emergencia.
“Estamos en casa, sin poder salir y esperando las indicaciones de la jefatura de la misión, que no se ha pronunciado”, relató una doctora desde Caracas a DDC.
Otra, destinada en el estado Miranda, confirmó que se activó el protocolo de emergencia y que los coordinadores pidieron tener todo listo “por si hay que evacuar”.
Los médicos también aseguraron que la dirección de la misión desmintió internamente la captura de Maduro, afirmando que “estaba en Miraflores”, pese a la confirmación pública del propio presidente estadounidense, Donald Trump.
El contraste entre la realidad y la línea oficial deja al descubierto el hermetismo y la manipulación informativa que rodean a las misiones médicas, históricamente utilizadas por La Habana como instrumento político y fuente de ingresos.
El Dr. Martínez Carmona, en cambio, optó por subrayar la “tranquilidad” y “optimismo” de los cooperantes, asegurando que las autoridades cubanas mantienen contacto directo con ellos.
Sin embargo, su intervención se enmarcó claramente dentro de una campaña de control narrativo impulsada por el régimen tras el reconocimiento de las muertes de agentes cubanos en Venezuela.
Mientras los medios oficiales hablan de “heroísmo” y “normalidad”, los testimonios sobre el terreno describen miedo, desinformación y silencio forzado.
El discurso oficial busca proyectar estabilidad y fortaleza, pero su insistencia en negar cualquier afectación o riesgo revela otra realidad: el aparato comunicacional del régimen se ha activado para minimizar una crisis diplomática y humanitaria que golpea de lleno el corazón de la alianza Caracas-La Habana.
Archivado en:
