
Vídeos relacionados:
Tras meses de declive, Venezuela ha comenzado a revertir los recortes en su producción petrolera, reabriendo pozos que habían sido cerrados por la estatal PDVSA y sus socios en medio de un embargo impuesto por Estados Unidos.
La reactivación coincide con la reanudación de exportaciones de crudo que estuvieron prácticamente paralizadas desde diciembre de 2025, lo cual había dejado millones de barriles estancados en tanques y buques.
El movimiento, revelado por la agencia Reuters en un reporte exclusivo basado en fuentes cercanas a las operaciones, sugiere un giro estratégico en el manejo de la industria energética venezolana tras un periodo de fuerte contracción operativa.
La caída en la producción: Un colapso reciente
A finales de noviembre del año pasado, la producción total de crudo venezolano rondaba los 1,16 millones de barriles por día (bpd).
Sin embargo, semanas después esa cifra cayó bruscamente a unos 880,000 bpd.
La situación fue particularmente crítica en la Faja Petrolífera del Orinoco -el corazón de la industria petrolera del país- donde la producción se desplomó de 675,000 a aproximadamente 410,000 bpd.
Lo más leído hoy:
Esta reducción dramática fue consecuencia directa del endurecimiento del embargo estadounidense, que obligó a PDVSA y sus socios a cerrar numerosos pozos y a suspender envíos ante la imposibilidad de movilizar el crudo acumulado.
Durante ese período, las exportaciones se limitaron casi exclusivamente a Chevron, la única petrolera autorizada a operar bajo una licencia especial de Washington.
Pero incluso esos cargamentos eran limitados, y no lograban aliviar la saturación de almacenamiento ni el colapso operativo de muchas instalaciones.
Primeros signos de reactivación
El pasado lunes, dos superpetroleros partieron desde aguas venezolanas cargados con cerca de 1,8 millones de barriles cada uno, en lo que podrían ser los primeros envíos derivados de un acuerdo de suministro de hasta 50 millones de barriles entre Venezuela y Estados Unidos.
De acuerdo con las fuentes citadas por Reuters, esta salida marca el reinicio de exportaciones a gran escala y permitió la descongestión de crudo almacenado desde hacía semanas.
Los buques se dirigieron al norte, rumbo al Caribe, una región clave para el almacenamiento y redistribución del petróleo por parte de traders, refinadoras y compañías energéticas.
¿Qué hay detrás de este giro?
El cambio en la estrategia energética venezolana no puede entenderse sin el contexto político.
La captura el pasado 3 de enero de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses trastocó por completo el escenario político y económico del país.
Desde entonces, Washington ha promovido un nuevo esquema de colaboración que busca asegurar recursos energéticos, mientras establece mecanismos para supervisar el destino de los ingresos generados por el crudo.
Dentro de este marco, altos funcionarios estadounidenses han afirmado que los ingresos derivados del nuevo acuerdo “deben emplearse en beneficio de los pueblos de Venezuela y los Estados Unidos”.
El pacto busca facilitar el acceso al petróleo venezolano y condicionar su monetización a programas de ayuda humanitaria y estabilización interna.
Chevron y la ventana de excepción
Durante los meses de mayor restricción, Chevron fue la única compañía con autorización formal para exportar crudo desde sus empresas mixtas con PDVSA, lo que la convirtió en un actor clave para mantener a flote la actividad mínima de exportación.
Con la reciente reactivación de operaciones y los nuevos cargamentos enviados, se espera que otras empresas también puedan retomar actividades, si se otorgan nuevas licencias u otros mecanismos de alivio de sanciones.
Este nuevo panorama también ha permitido reabrir campos operados por empresas conjuntas, que habían detenido completamente sus actividades ante la imposibilidad de almacenar o vender su producción.
Desafíos estructurales persistentes
A pesar de estos signos de recuperación, la industria petrolera venezolana sigue enfrentando problemas estructurales profundos.
Años de falta de inversiones, corrupción, sanciones internacionales y fuga de personal calificado han dejado en ruinas gran parte de la infraestructura operativa del país.
Especialistas del sector estiman que para recuperar los niveles históricos de producción -más de 3 millones de bpd en la década del 2000- se necesitarían inversiones de decenas de miles de millones de dólares, además de reformas institucionales profundas y un entorno regulatorio más transparente.
A esto se suma el deterioro de las refinerías nacionales, muchas de las cuales operan muy por debajo de su capacidad instalada, y una red logística que requiere una modernización urgente.
Un movimiento con implicaciones globales
La reactivación del petróleo venezolano tiene efectos que van más allá del mercado interno. Durante años, Venezuela ha sido un proveedor estratégico para economías como China e India.
El giro hacia una mayor cooperación con Estados Unidos podría redefinir alianzas geopolíticas y modificar las rutas tradicionales de suministro.
Para el gobierno de transición, el acceso a mercados internacionales representa una oportunidad de recuperación económica.
Para Estados Unidos, el petróleo venezolano es una fuente alternativa relevante en un momento de alta volatilidad energética global y tensiones con otros proveedores.
El inicio de una nueva etapa
La reapertura de pozos cerrados, la reactivación de las exportaciones y el inicio de nuevos acuerdos bilaterales marcan el comienzo de lo que podría ser una nueva etapa para la política petrolera venezolana.
Sin embargo, el éxito de este proceso dependerá de factores múltiples: desde la estabilidad política interna hasta la credibilidad externa del país, pasando por la capacidad de reconstruir una industria vital para su supervivencia económica.
Como ha advertido Reuters en su cobertura, se trata de un primer paso que rompe la inercia del estancamiento, pero que está todavía lejos de representar una recuperación sostenida.
El petróleo vuelve a moverse en Venezuela, pero el camino hacia una normalización aún será largo y complejo.
Archivado en: