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El adolescente de origen cubano Derek Rosa se declaró este viernes culpable del asesinato de su madre, Irina García, ocurrido en octubre de 2023 en su vivienda de Hialeah, en el condado de Miami-Dade.
Rosa, que tenía 13 años al momento del crimen, enfrentaba un cargo de homicidio en primer grado, informó el canal Telemundo 51.
Durante la audiencia, el experimentado juez Richard Hersch le preguntó directamente si aceptaba declararse culpable, a lo que el joven respondió afirmativamente.
Luego, escuchó las condiciones de su declaración y, al final de la sesión, pronunció solo dos palabras: “Lo siento”.
El padrastro del adolescente, Frank Ramos, estuvo presente en la sala y se dirigió a él con un mensaje breve pero contundente: “Debes asumir las consecuencias de tus actos, como dicta la ley”.
Los simpatizantes de Rosa han intentado vincular a Ramos con el crimen; pero la fiscalía demostró que este no se encontraba en Miami esa noche.
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La decisión de declararse culpable llega después de que un juez autorizara a la fiscalía a utilizar la confesión inicial de Rosa como evidencia en el juicio.
En esa grabación, el menor admitía haber apuñalado a su madre más de 40 veces dentro de su dormitorio.
La fiscalía argumentó que la confesión fue obtenida de manera legal y sin coerción. Según los fiscales, Rosa tuvo tiempo suficiente para calmarse antes de hablar con los agentes y demostró comprender perfectamente la situación, tanto durante la entrevista como en la llamada al 911 que realizó tras el crimen.
“Su primera respuesta fue: ‘Estoy bien’. No pidió ayuda, no mostró angustia. Eso refleja claramente su estado mental”, declaró uno de los fiscales durante la audiencia.
La defensa ha insistido en que Rosa sufría de trastorno de déficit de atención (ADHD) y se encontraba dentro del espectro autista. Según sus abogados, el joven no estaba en condiciones de comprender sus actos ni las consecuencias de los mismos.
La abogada defensora recordó que, durante la llamada al 911, el adolescente expresó pensamientos suicidas y manifestó no querer seguir con vida tras lo ocurrido. “Eso demuestra un estado mental profundamente alterado y una comprensión limitada de lo que había hecho”, sostuvo.
El caso conmocionó a la comunidad de Hialeah por la brutalidad del crimen, la corta edad del acusado y porque su madre se encontraba durmiendo al lado de una bebé de apenas 14 días de nacida, a la cual no lastimó.
También ha sido seguido de cerca por los medios locales y las organizaciones de salud mental infantil.
Rosa permanece detenido a la espera de que se defina su condena. Dada la gravedad del delito, podría enfrentar cadena perpetua, aunque su edad al momento del homicidio podría influir en la sentencia final.
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