
Vídeos relacionados:
Un reciente informe de la empresa de tecnología de localización TomTom sitúa a Miami como la segunda ciudad con más congestión vehicular de Estados Unidos, solo por detrás de Los Ángeles.
La información, basada en datos de movilidad urbana recogidos durante 2025, revela que los niveles de tráfico han alcanzado cifras alarmantes, con un impacto directo en la calidad de vida, el tiempo perdido y los costos de transporte de millones de residentes.
Congestión vehicular en cifras
En un día promedio de 2025, el tráfico en el área metropolitana de Miami aumentó el tiempo de desplazamiento casi un 50% en comparación con condiciones de circulación fluida.
Este porcentaje representa un incremento de casi 20 puntos respecto a los datos de 2019.
Durante las horas pico, los registros fueron los siguientes:
-Por la mañana, la congestión alcanzó un 74%, con una velocidad promedio de 20.1 mph (32.3 km/h).
-Por la tarde, la congestión se elevó hasta un 89%, con una velocidad promedio de 17.7 mph (28.5 km/h).
En el día más congestionado del año, el tráfico alcanzó un 114% de congestión, con los conductores tardando 15 minutos en recorrer menos de 4 millas (6.4 km).
Estos datos sitúan a Miami como una de las ciudades con mayor pérdida de tiempo por congestión vehicular en el país.
Tiempo total al volante: casi dos semanas al año
Según la Oficina del Censo de EE.UU., el habitante promedio del área metropolitana de Miami invirtió en 2025 aproximadamente 36 minutos en conducir hacia su trabajo.
Aunque el Censo no registra el viaje de regreso, los datos de TomTom indican que este trayecto es un 11% más lento, lo que eleva el promedio estimado del regreso a 40 minutos.
Esto equivale a:
-76 minutos diarios de conducción (ida y vuelta).
-380 minutos semanales, considerando una semana laboral de cinco días.
-19,700 minutos anuales, lo que representa aproximadamente 13.7 días o casi dos semanas completas al año dentro de un automóvil.
Costo económico y social del tráfico
Miami también destaca por el alto costo del transporte para sus residentes, siendo la ciudad con mayor gasto en transporte entre todas las áreas metropolitanas importantes del país.
Este dato cobra aún más relevancia en el contexto de una población que ha sido empujada a vivir en zonas cada vez más alejadas del núcleo urbano debido al incremento de los precios de la vivienda.
El crecimiento urbano, en lugar de concentrarse en altura, ha impulsado la expansión horizontal.
Como resultado, muchas personas residen en áreas como Homestead, Broward o incluso el condado de Palm Beach, donde la cobertura del transporte público es limitada o inexistente.
Causas estructurales de la congestión
Para Cathy Dos Santos, directora de Transit Alliance, organización que promueve mejores alternativas de movilidad, la raíz del problema está en el modelo de desarrollo urbano. “
Es una cuestión de planificación urbana”, afirmó.
Miami es una ciudad de baja densidad y gran extensión territorial, dominada por viviendas unifamiliares.
Esto genera una dependencia estructural del automóvil.
“Es realmente difícil ofrecer buenas opciones de transporte público en esas zonas”, dijo Dos Santos. “Básicamente, obligamos a todo el mundo a conducir”.
Además, gran parte de la financiación pública se destina a la ampliación de autopistas, en lugar de a mejorar el transporte colectivo. Esto genera un fenómeno conocido como demanda inducida: aumentar la capacidad vial estimula más tráfico.
“Por miles de millones de dólares”, señaló Dos Santos, “terminamos, en tan solo un par de años, con exactamente el mismo problema”.
Reformas sugeridas: uso del suelo y estacionamiento
Entre las propuestas más urgentes se encuentra la reforma de los requisitos de estacionamiento.
Actualmente, los códigos de zonificación locales exigen entre 1.5 y 2 plazas de estacionamiento por cada unidad de vivienda, a pesar de que solo el 53% de los hogares en el área metropolitana de Miami tiene más de un automóvil, según el Censo.
Transit Alliance calcula que estas normas generan medio millón de espacios de estacionamiento innecesarios solo en Miami-Dade.
Reducir estos requisitos permitiría aumentar gradualmente la densidad residencial y, con ello, la viabilidad del transporte público.
“Esto no significa que, automáticamente, vaya a haber menos estacionamiento”, aclaró Dos Santos.
“Permitamos que el mercado privado nos diga cuánto estacionamiento necesita”.
Transporte activo: peatones y bicicletas
Pete Costello, gerente de cuentas de TomTom, propone ampliar el enfoque más allá de las carreteras: “Miami debería ir más allá de la ampliación de carriles” para abordar su crisis de tráfico.
Tanto Costello como Dos Santos coinciden en que mejorar la infraestructura para peatones y ciclistas puede ser una solución rápida, efectiva y de bajo costo. “No estamos hablando de miles de millones de dólares, sino de millones”, explicó Dos Santos.
Los desplazamientos a pie o en bicicleta ya son competitivos en tiempo y costo frente al automóvil en trayectos cortos, pero la falta de infraestructura segura es una barrera.
Carriles bici protegidos, cruces seguros y calles amigables para peatones aún son escasos en muchas partes del condado.
Este tipo de inversiones, además de ser más fáciles de operar y mantener, podrían reducir significativamente la congestión si se aplican de manera estratégica.
El contexto nacional: congestión en aumento
El 15.º Índice Anual de Tráfico de TomTom muestra una tendencia al alza de la congestión urbana en EE. UU.:
-El país se ubicó en el puesto 54 a nivel mundial con un nivel promedio de congestión del 19%.
-A pesar del bajo promedio nacional, la congestión dentro de las ciudades aumentó en 4 puntos porcentuales en comparación con 2024.
Otras ciudades destacadas:
-Los Ángeles fue la ciudad más congestionada de EE. UU. en 2025, con casi un 60% de congestión promedio.
-Nueva York fue la ciudad más lenta, con una pérdida promedio de 120 horas anuales por trayecto de 6 millas (9.7 km).
-Honolulu y San Francisco también mostraron altos niveles de congestión.
-Atlanta fue la ciudad con el mayor aumento interanual.
Una observación importante es que la congestión ya no se concentra exclusivamente en las horas punta tradicionales:
-El tráfico matutino se extiende más allá de las 9 a.m.
-El tráfico vespertino comienza más temprano y dura más, desde media tarde hasta entrada la noche.
Martes a jueves son ahora los días más congestionados, reflejo de los nuevos patrones híbridos de trabajo.
Políticas públicas: Tarificación por congestión y clima
En Nueva York, la tarificación por congestión mostró resultados positivos en su primer año. Se redujo la congestión en 4 puntos porcentuales en corredores clave, mejoró el rendimiento en puentes y se reportaron menos accidentes y lesiones dentro de la zona tarifada.
Por otro lado, el informe destaca que el clima extremo se ha convertido en un factor creciente.
Actualmente, representa el 15% de la congestión no recurrente a nivel nacional. Eventos como inundaciones en Texas o California causaron desvíos prolongados y reducciones de velocidad que se mantuvieron durante meses.
Conclusiones
Los datos recopilados por TomTom revelan que Miami enfrenta una crisis estructural de movilidad urbana. Las causas están vinculadas a un modelo urbano disperso, a la falta de inversión en transporte público y a políticas que incentivan el uso del automóvil.
Las soluciones propuestas incluyen:
-Reformas normativas sobre estacionamiento.
-Fomento de la densificación urbana cerca de nodos de transporte.
-Inversión en infraestructura peatonal y ciclista.
-Reducción de la dependencia del auto mediante un transporte colectivo más accesible.
El informe confirma que ampliar carreteras no resuelve la congestión a largo plazo. La ciudad necesita rediseñar sus prioridades para no continuar atrapada en un patrón de expansión insostenible.
Archivado en: