La periodista cubana Mónica Baró lanzó una dura crítica contra el poder en la Isla al referirse al papel de Raúl Guillermo Rodríguez Castro -nieto de Raúl Castro- en las conversaciones oficiales del gobierno de Cuba con el de Estados Unidos.
Baró aseguró que la presencia del llamado Cangrejo en los diálogos evidencia que en Cuba no existe un sistema institucional real, sino una estructura de control familiar.
"Lo que tenemos en el país es una mafia", afirmó tajante.
En un video difundido en Instagram, la reportera empezó con una declaración que, según ella misma reconoció, jamás pensó hacer: "Nunca pensé que diría esto, pero yo me alegro de que Raúl Castro esté vivo en estos momentos".
Lejos de ser una defensa, su argumento apunta a que la permanencia del exmandatario permite desmontar narrativas que durante décadas han intentado presentar al sistema cubano como una revolución guiada por ideales.
"Me parece una oportunidad magnífica para que la gente que todavía cree que en Cuba existe una revolución guiada por nobles ideales de justicia se dé cuenta de que lo que tenemos en el país es una mafia", insistió.
La periodista denuncia un modelo de poder concentrado en una élite familiar que controla todos los resortes del país sin necesidad de mecanismos formales ni legitimidad pública. En ese contexto, cuestionó la participación del Cangrejo en negociaciones con Estados Unidos, que no responde a méritos ni a cargos oficiales.
"Una mafia, una familia que controla absolutamente todo. Que no necesita que su descendencia tenga cargos públicos, tenga ningún tipo de reconocimiento para tomar decisiones. Que no necesita que el cangrejo haya tenido ningún mérito para decidir el destino de todos los cubanos", denunció.
Y fue aún más explícita al explicar por qué, a su juicio, este hecho resulta revelador: "Si el Cangrejo está negociando con los americanos es porque su abuelito se lo dijo".
Diversas informaciones difundidas han señalado que Raúl Guillermo ha estado vinculado a espacios de poder e influencia pese a no ocupar cargos visibles dentro de la estructura estatal. Su supuesta participación en contactos con Estados Unidos ha mostrado la naturaleza real de las decisiones políticas en la Isla.
Para Baró, este escenario desmonta uno de los pilares del discurso oficial: la idea de que las decisiones responden a instituciones o a una voluntad popular. Lo cierto es que el país es dirigido desde círculos cerrados donde los vínculos familiares pesan más que cualquier estructura formal.
La periodista también planteó un ejercicio hipotético para evidenciar la contradicción dentro del propio relato oficialista.
"En otro contexto, ¿qué hubiera dicho la gente si Raúl estuviera muerto? 'Fue la familia que lo traicionó. Fue el nieto que lo traicionó. Fue el hijo que lo traicionó. Pero la generación histórica jamás hubiera permitido algo así'", recalcó.
Sin embargo, remarcó que la realidad es otra: "No solo lo está permitiendo, lo está ordenando".
Su reflexión apunta a que la llamada "generación histórica" continúa dirigiendo y avalando decisiones que contradicen el discurso que durante años sostuvo el poder en Cuba, ahora a través de sus descendientes.
Baró concluyó su mensaje con una invitación a asumir la realidad del país como primer paso hacia un cambio profundo.
"Por más duro que resulte reconocer que nos engañaron y que jugaron con nuestros sentimientos y que nos vendieron gato por liebre, mientras más pronto nos demos cuenta de cuál es nuestra realidad, más pronto vamos a ser libres", subrayó.
Y añadió una idea clave que resume el sentido de su intervención: "Y mejor, porque más pronto vamos a sanar también como país".
Sus palabras conectan con un creciente malestar dentro y fuera de la Isla, donde cada vez más voces cuestionan la falta de transparencia, la ausencia de participación ciudadana y la concentración del poder en manos de una élite que decide el rumbo del país sin rendir cuentas.
Preguntas frecuentes sobre el papel de "El Cangrejo" en las negociaciones entre Cuba y EE. UU.
CiberCuba te lo explica: Toca la pregunta para ver la respuesta 👇
¿Quién es "El Cangrejo" y cuál es su papel en el gobierno de Cuba?
"El Cangrejo" es Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y jefe de la seguridad personal de su abuelo. Aunque no ocupa cargos visibles dentro del gobierno cubano, su presencia en negociaciones con EE. UU. indica su influencia en las decisiones políticas de la isla, reflejando el poder familiar que persiste en Cuba.
¿Por qué Mónica Baró critica la participación de "El Cangrejo" en las negociaciones con EE. UU.?
La periodista Mónica Baró critica la participación de "El Cangrejo" porque considera que su involucramiento evidencia una estructura de control familiar y no institucional en Cuba. Según Baró, el régimen cubano es manejado como una "mafia" donde los vínculos familiares prevalecen sobre cualquier mérito o estructura formal en la toma de decisiones.
¿Existen realmente negociaciones entre Marco Rubio y "El Cangrejo"?
Aunque varios reportes sugieren que Marco Rubio ha mantenido contactos con "El Cangrejo", no hay confirmación oficial de negociaciones formales. El congresista Carlos Giménez ha desmentido estas conversaciones, calificándolas de especulación. Sin embargo, los rumores persisten y reflejan un interés de Washington por dialogar con el poder real en Cuba.
¿Qué implicaciones tiene la participación de "El Cangrejo" en la política cubana?
La participación de "El Cangrejo" en la política cubana destaca la influencia del legado familiar en el poder y la falta de transparencia en el régimen. Su presencia en negociaciones y reuniones de alto nivel subraya cómo la élite familiar sigue controlando el destino del país, lo que ha generado críticas tanto dentro como fuera de Cuba.
Archivado en:
