Raúl Guillermo Rodríguez Castro, apodado “El Cangrejo”, es hijo de Débora Castro Espín (hija mayor de Raúl Castro) y del fallecido general de división Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien fuera presidente del conglomerado militar GAESA –“holding” que controla gran parte de la economía cubana– y fallecido el 1 de julio de 2022.
Por tanto, Raúl Guillermo procede de una de las familias más privilegiadas del régimen: GAESA maneja actualmente casi el 90% del comercio minorista en Cuba y aporta entre el 30% y el 40% de la economía nacional.
Este entramado familiar y económico sitúa a Rodríguez Castro en el círculo íntimo del poder, con acceso directo a recursos estatales y financieros.
Aunque aún relativamente joven, es un alto oficial de la seguridad estatal. Fue nombrado en 2016 Jefe de la Dirección General de Seguridad Personal (DGSP) por Raúl Castro, y con sus 41 años ostenta el grado de teniente coronel del Ministerio del Interior (MININT).
Por su rol, se encarga de proteger al expresidente Castro y dirigir su custodia, controlando así el acceso a éste.
Vida de lujo y privilegios
En contraste con la realidad de penuria que vive la mayoría de los cubanos, “El Cangrejo” se mueve en un mundo de lujos.
Pese a la crisis social en la isla, Raúl Guillermo lleva un estilo de vida opulento y prácticamente impune. Se le ha visto en bodas de lujo, banquetes gourmet y paseos en yate como invitado VIP, evidenciando una impunidad solo posible para la élite gobernante.
Dentro de Cuba, Rodríguez Castro se “desmelena” en eventos de la farándula musical y disfruta de los mismos privilegios que antes tenían los jerarcas históricos del régimen, como si la isla fuera “la herencia que recibió de sus ancestros”.
Mientras familias poderosas como la suya gozan de enormes privilegios –viajes privados, cuentas protegidas y acceso a dólares–, millones de cubanos sufren apagones, escasez de alimentos y condiciones de pobreza extrema.
Este doble rasero ha sido criticado abiertamente: incluso el Departamento de Estado de EE.UU. señaló que “mientras millones sufren apagones, hambre y pobreza extrema, la élite disfruta de viajes frecuentes y lujos”.
“La vida de lujos” de “El Cangrejo” incluye celebraciones y amistades llamativas.
Su entorno se mezcla con figuras de la cultura popular, tanto dentro como fuera de Cuba. Por ejemplo, en 2017 fue protagonista en varios videos donde baila en Varadero junto al dúo musical Gente de Zona, muy popular en el exilio cubano.
Estos vínculos con artistas mediáticos y eventuales “tours de farándula” son inusuales para un oficial de alto rango; ilustran cómo el joven ha paseado su figura entre la élite artística y “disfruta de los lujos como si Cuba fuera su herencia”.
Asimismo, su exposición pública es escasa (no tiene cuentas personales en redes sociales), pero las pocas imágenes que existen lo muestran rodeado de opulencia y amigos influyentes, tanto castristas como exiliados de alto perfil.
Agresiones impunes
Quizás el episodio más oscuro asociado a este personaje es el atropello de Yudelky Peña Fonseca. El 23 de abril de 2022, Yudelky (madre de 19 años) sufrió un grave accidente en Mayarí, Holguín.
Diversos testimonios coinciden en que el vehículo involucrado era conducido por Raúl Guillermo Rodríguez Castro, mientras ella viajaba en un coche de caballos.
Tras el impacto, Peña quedó con secuelas incapacitantes: pérdida de parte de un riñón, bazo e hígado y múltiples operaciones, además de dolor crónico que le dificulta caminar y trabajar.
Aun así, el caso fue totalmente silenciado en los medios oficiales. Yudelky denunció que le prometieron ayuda –incluso un pago económico–, pero nada de ello se concretó.
Ella debió “colar” a su familia en una vivienda abandonada del Estado para no quedarse en la calle, y vive en la pobreza extrema junto a sus hijos.
Las autoridades cubanas no abrieron investigación pública ni castigaron a nadie; Peña sólo recibió una pensión mensual ínfima (unos 5,000 pesos cubanos, casi nada ante la inflación) y una ayuda parcial no cumplida por completo.
Este atropello impune –protagonizado por un joven de la cúpula castrista– ha indignado a la opinión pública. En las propias redes sociales, muchos lo califican de “niño de papá” que goza de impunidad, señalando la hipocresía del régimen: el heredero de los Castro puede dañar a un ciudadano y ni siquiera enfrentar consecuencias.
Actividades económicas en Panamá
Además de sus fiestas y travesuras, El Cangrejo ha desarrollado negocios en el extranjero, sobre todo en Panamá. Investigaciones periodísticas revelan que desde 2024 viaja con frecuencia a Panamá en aviones privados.
Registros obtenidos por La Prensa indican que hizo al menos 13 viajes en 2024 y otros 10 en 2025 (hasta septiembre), muchos de ellos coincidiendo con fechas clave del calendario político panameño.
Estos desplazamientos se realizan en jets de lujo: un Learjet 55 (matrícula venezolana YV-3440, accidentado en septiembre 2025) y un moderno Dassault Falcon 900EX Easy, además de un Raytheon Hawker 800XP registrado en Panamá.
Se ha vinculado este patrón de vuelos con empresarios de la región. En el Learjet accidentado viajaba el empresario panameño Ramon Carretero Napolitano, contratista cercano a los gobiernos de Venezuela y Cuba y cabeza de la Corporación Logística del Caribe.
Las investigaciones sugieren que Rodríguez Castro y Carretero compartieron aeronaves privadas en sus rutas entre Panamá, Caracas y La Habana. De hecho, un informe señala que el Hawker 800XP utilizado por Rodríguez Castro (que hizo al menos siete vuelos a Panamá en 2024) es el mismo avión del magnate Carretero.
En sus viajes al istmo, “El Cangrejo” ha realizado compras con sumas millonarias. Por ejemplo, entre el 20 y 22 de septiembre de 2025 fue visto en la provincia de Chiriquí adquiriendo mercaderías de lujo pagadas con “cuantioso dinero”, según fuentes de inteligencia panameñas. Asimismo, se le atribuye la compra de propiedades en la provincia de Coclé.
Estas operaciones, y las empresas registradas por GAESA (el holding militar de su familia) en Panamá, ponen en evidencia la penetración económica del régimen cubano en ese país. Mientras él se mueve en jets privados y compra bienes, la mayoría de los cubanos enfrenta severa escasez de alimentos, medicinas y servicios.
Vínculos con figuras de poder
La red de contactos de “El Cangrejo” incluye figuras cercanas al poder cubano en el exterior. El ejemplo más destacado es Jorge Javier Rodríguez Cabrera, un antiguo funcionario de Relaciones Exteriores cubano y amigo personal del nieto de Raúl Castro.
Cabrera ganó notoriedad cuando fue arrestado por ICE en EE.UU. en 2025; se le acusa de ser dueño de Gran Azul LLC, una empresa de envíos, logística y turismo orientada a Cuba. Los registros judiciales revelan que Rodríguez Cabrera escaló rápidamente en EE.UU., lo que levantó sospechas sobre financiamiento vinculado al régimen. La prensa lo describe como “estrechamente ligado a El Cangrejo”.
En 2023 surgieron videos donde Rodríguez Cabrera aparece junto a Raúl Guillermo en un yate de lujo: compartían langostas, bebidas y música a bordo.
Esa imagen, en la que ambos disfrutan de privilegios prohibidos a los cubanos comunes, reforzó las teorías de que Rodríguez Cabrera operaba como brazo financiero de “El Cangrejo”.
Según testimonios, Cabrera incluso realizaba encargos personales para el nieto de Castro (compras y viajes a EE.UU. y México). Aunque un juez de Nevada ha quedado pendiente de su caso de inmigración, ya se le considera un socio clave en las operaciones logísticas de la élite cubana al sur de la frontera.
Doble discurso diplomático y legal
Los privilegios de la familia Castro también se extienden al uso de pasaportes diplomáticos. Documentos filtrados han confirmado que Raúl Guillermo realizó varios viajes a EE.UU. (sobre todo a Nueva York) entre 2012 y 2016 utilizando pasaporte diplomático cubano, a pesar de que para los cubanos comunes viajar fuera es prácticamente imposible.
En 2016 incluso entró con su hijo menor bajo esa cobertura y recibió custodia de la misión cubana ante la ONU en Nueva York. Estas estadías fueron financiadas oficialmente por fundaciones culturales estadounidenses, fingiendo que los fondos no provenían del Estado cubano.
Analistas señalan que este es un patrón habitual de la nomenklatura: “El uso de pasaportes diplomáticos por parte de familiares del régimen castrista es una práctica sistemática destinada a escapar de controles migratorios, facilitar su movilidad selectiva y proteger sus intereses económicos internacionales”.
En efecto, mientras Raúl Guillermo disfrutaba de viajes frecuentes con status diplomático, los discursos oficiales del castrismo hablan de soberanía y bloqueos; la realidad demuestra lo contrario: la cúpula usa la diplomacia como fachada para sus negocios personales. Esta hipocresía oficial ha sido criticada incluso por diplomáticos extranjeros, que contrastan las restricciones al pueblo cubano con las prebendas de la élite.
Su hermana: inmuebles y sanciones
La hermana de Raúl Guillermo, Vilma Rodríguez Castro, también ha atraído la atención por sus negocios inmobiliarios y escándalos. Al igual que su hermano, Vilma forma parte de la élite castrista.
Vilma llegó a vivir en Panamá, según su perfil en Airbnb, y ha sido vista hospedándose en costosos apartamentos de Ginebra, París y Nueva York.
Sobresale su caso inmobiliario: entre 2019 y 2020 alquiló a través de Airbnb una mansión de lujo en el barrio de Miramar (La Habana) llamada Casa Vida Luxury Holidays, con tarifas de hasta 650 dólares la noche.
Este uso de propiedades del Estado para beneficio propio generó escándalo. Tras la difusión del caso, la familia cambió el nombre de la propietaria en la plataforma (bajo el alias “Anabel”) para intentar evadir la publicidad negativa.
Además, ese inmueble fue incluido en la lista de sanciones del Tesoro de EE.UU. en septiembre de 2020: se prohibió a los ciudadanos estadounidenses alojarse en propiedades del gobierno cubano, explicitando la casa rentada por la nieta de Castro.
El régimen protestó formalmente ante esta medida, pero el mensaje fue claro: las autoridades estadounidenses consideran esos bienes como parte de la élite corrupta. Vilma sigue vinculada al negocio inmobiliario –por ejemplo, dirige la mansión Airbnb–, mientras su esposo, el artista Arles del Río, recibió favores estatales como la asignación de un gran almacén en La Habana para montar su galería.
En suma, la familia Castro utiliza propiedades (casas de lujo, apartamentos en el extranjero, inversiones) como fuente de ingresos personales, quedando en evidencia cuando el gobierno de EE.UU. les impone sanciones directas por ello.
La “dinastía Castro”
Estos hechos hay que entenderlos en el marco del debilitamiento de la imagen pública del castrismo.
La “dinastía Castro” lleva años erosionada por la corrupción interna; los nietos de Fidel y Raúl ejemplifican la decadencia de ese liderazgo.
Mientras el discurso oficial sigue hablando de “resistencia” y “colectivismo”, miembros de sus familias viajan en jets privados y expanden negocios opacos.
Muchas fuentes citan que estos viajes y compras multimillonarias están financiados con fondos estatales o del narcogobierno de Maduro, como parte de un “imperio” paralelo que explota recursos públicos.
El auge de personajes como el “Cangrejo” coincide con la apertura de negocios en Cuba (hoteles, restaurantes, inmobiliarias) cuyo control se reparte en la cúpula militar.
En política, este momento de “fuerza” familiar se ve en decisiones recientes: por ejemplo, la eliminación del límite de edad para ser presidente en Cuba (60 años), que sorprendentemente ocurre justo cuando muchos apuestan a un relevo generacional –tal vez encabeza-do por miembros de la familia Castro.
En cualquier caso, el caso de Raúl Guillermo Rodríguez Castro pone en evidencia una realidad que el oficialismo prefiera no comentar: la existencia de una élite política-económica paralela que goza de privilegios de facto.
Mientras millones de cubanos ven cortados sus servicios básicos, esta élite disfruta de viajes internacionales, mansiones, empresas privadas y exención de la ley. El contraste es brutal y las fuentes documentales lo respaldan
Preguntas frecuentes sobre Raúl Guillermo Rodríguez Castro, "El Cangrejo"
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¿Quién es "El Cangrejo"?
"El Cangrejo" es Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro e hijo de Débora Castro Espín y del fallecido Luis Alberto Rodríguez López-Calleja. Es un alto oficial de la seguridad estatal cubana, encargado de la seguridad de su abuelo y miembro del círculo íntimo del poder en Cuba.
¿Cómo es la vida de lujo de "El Cangrejo"?
Raúl Guillermo lleva un estilo de vida opulento, disfrutando de bodas de lujo, banquetes gourmet y paseos en yate. Esto contrasta con la realidad de penuria que vive la mayoría de los cubanos, lo que ha generado críticas tanto internas como internacionales.
¿Qué incidentes polémicos están asociados a "El Cangrejo"?
Uno de los episodios más oscuros fue el atropello de Yudelky Peña Fonseca, donde se acusa a "El Cangrejo" de haber estado involucrado en un accidente que dejó a Peña con secuelas graves y sin una respuesta adecuada de las autoridades cubanas.
¿Qué vínculos tiene "El Cangrejo" en el ámbito internacional?
"El Cangrejo" ha realizado numerosos viajes a Panamá y otros países, utilizando pasaportes diplomáticos para facilitar su movilidad. Estos viajes están relacionados con actividades empresariales y adquisiciones, poniendo en evidencia la penetración económica del régimen cubano en el extranjero.
¿Cuál es el rol de "El Cangrejo" en el contexto político cubano?
Raúl Guillermo Rodríguez Castro juega un papel clave en la estructura militar cubana y es considerado una figura de poder en el entorno de Raúl Castro. Recientemente, ha sido foco de atención en posibles negociaciones con Estados Unidos sobre el futuro político de Cuba.
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