Integrantes estadounidenses del Convoy Nuestra América aseguraron en La Habana que admiran la “resiliencia” y la “creatividad” del pueblo cubano, pese a la severa crisis que atraviesa la isla, y afirmaron que regresan a Estados Unidos con el propósito de denunciar lo que consideran el impacto de las sanciones de Washington sobre Cuba.
Las declaraciones fueron recogidas en un reportaje del oficialista Canal Caribe, centrado en la despedida de miembros del grupo antes de su retorno a territorio estadounidense.
Una de las entrevistadas fue Rosa María Segura, de la organización Code Pink, quien dijo sentirse “muy entusiasmada” e “inspirada” al ver a tantos jóvenes que visitaban Cuba por primera vez “con mucho cariño”.
Según sus palabras, lo que más la impactó fue constatar que, “a pesar de las sanciones que Estados Unidos está imponiendo, no ha bloqueado la compasión y la humanidad de la gente”.
Para ella, el viaje resultó importante precisamente porque le permitió observar directamente la realidad cubana.
Segura explicó además que trabaja para un sindicato en San Diego y que quiso viajar a la isla para aprender “de Cuba” y de “los problemas que nuestro gobierno anda haciendo para otros países”.
Señaló que su intención es llevar esa información de regreso a los sindicatos de su ciudad para que otros trabajadores se impliquen y puedan “pelear contra Trump y todo lo que anda haciendo él”.
En su testimonio, remarcó la diferencia entre leer sobre Cuba o ver videos en internet, y conversar personalmente con la gente en la calle para escuchar “los dolores que tienen”.
¿"Decir la verdad de Cuba"?
La activista insistió en que el objetivo de la delegación es regresar a Estados Unidos “a decir la verdad de lo que está pasando aquí” y trabajar para acabar con “este bloqueo tan cruel”.
En esa misma línea, elogió abiertamente a los cubanos por su capacidad de sobreponerse a la escasez: “me voy muy entusiasmada porque veo la creatividad de la gente cubana, es increíble la resiliencia, que a pesar de todas las dificultades, siempre se les ve que están buscando maneras para salir adelante, son felices y muy, muy cariñosos con nosotros”.
Otro participante entrevistado en el reportaje describió también una experiencia marcada por el contacto con familias cubanas.
Relató que llevó libros para colorear y crayolas para los niños y que, tras entregarlos, los padres se acercaron a presentarse, preguntarle su nombre y de dónde era.
Según dijo, le llamó la atención que la gente fuera “bien amable” y destacó especialmente el “sentido de comunidad” que percibió en la isla. Añadió que, aunque los cubanos enfrentan falta de comida, de energía y de agua, “siempre se andan bien amables y felices”, algo que consideró “bien bonito”.
Afirmó haber hablado con cubanos “de varias extracciones” y reconoció que en la isla se viven “tiempos bien, bien difíciles”.
Sin embargo, sostuvo que una eventual intervención de Estados Unidos “no es ninguna solución” y la calificó como “algo terrible”, al tiempo que llamó a ver “la crueldad de lo militar” que, a su juicio, puede representar Washington.
Un tour ideológico por Cuba
Las declaraciones se produjeron en el contexto del paso por Cuba del Convoy Nuestra América, una iniciativa internacional que reunió en La Habana a cientos de activistas y figuras políticas de izquierda procedentes de decenas de países.
Entre los participantes figuraron nombres como Pablo Iglesias, Jeremy Corbyn y otros visitantes que expresaron respaldo al gobierno cubano, además de trasladar alimentos, medicinas y equipos solares como parte de una acción presentada como solidaria.
Durante su estancia, los integrantes del convoy participaron en actividades oficiales, recorridos por la capital e intercambios con instituciones del Estado y figuras del poder, entre ellas Mariela Castro.
El gobernante Miguel Díaz-Canel encabezó un encuentro con los participantes en el Palacio de las Convenciones, donde agradeció su presencia y apoyo en medio de la situación que vive el país.
El documento, el mandatario subrayó además que los visitantes asumieron sus propios gastos de viaje y estancia, además de aportar donaciones.
Pero la presencia del convoy en la isla también provocó críticas, especialmente por el contraste entre la experiencia de los visitantes y la vida cotidiana de los cubanos.
Un video compartido por el periodista Mario J. Pentón y atribuido al periodista Magdiel Jorge Castro mostró a integrantes del grupo desplazándose por La Habana en pequeños vehículos eléctricos, algunos cantando “La Guantanamera” mientras avanzaban en caravana. Las imágenes desataron reacciones en redes por el contraste con la crisis del transporte que sufre la población.
La inconformidad también fue expresada por voces conocidas. El humorista Ulises Toirac ironizó proponiendo que los integrantes del convoy vivieran un mes con “4000 CUP por persona”, libreta de racionamiento y un móvil con línea de ETECSA, para experimentar las condiciones reales del país.
Por su parte, la periodista Yoani Sánchez cuestionó estas visitas con una frase tajante: “Nosotros no somos un parque temático. A hacer turismo ideológico a otra parte. Aquí estamos sufriendo”.
Todo ello ocurre en medio de una profunda crisis económica y energética en Cuba, marcada por apagones prolongados, escasez de combustible y un sistema de transporte deteriorado que limita la movilidad diaria.
En ese escenario, las palabras de admiración expresadas por activistas estadounidenses hacia la “resiliencia” y la “creatividad” de los cubanos quedaron insertadas en una realidad mucho más áspera, y también en una discusión pública sobre hasta qué punto estas visitas reflejan solidaridad auténtica o una mirada idealizada sobre la vida en la isla.
Preguntas Frecuentes sobre la Situación en Cuba y las Visitas Internacionales
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¿Qué es el Convoy Nuestra América y cuál es su propósito en Cuba?
El Convoy Nuestra América es una iniciativa internacional que reúne a activistas y políticos de izquierda de varios países para expresar solidaridad con el gobierno cubano y llevar donaciones como alimentos y medicinas a la isla. Su propósito es denunciar lo que consideran el impacto negativo de las sanciones de Estados Unidos sobre Cuba y apoyar al régimen cubano en medio de la crisis económica y energética que atraviesa el país.
¿Cómo reaccionan los cubanos ante las visitas de activistas extranjeros?
Las reacciones de los cubanos ante las visitas de activistas extranjeros son diversas. Algunos ven estas visitas como una desconexión entre los visitantes y la realidad cotidiana del país, marcada por la crisis económica y energética. Críticos como la periodista Yoani Sánchez denuncian estas visitas como "turismo ideológico" y cuestionan su impacto real en la vida de los cubanos, quienes enfrentan dificultades diarias. Otros, sin embargo, valoran el apoyo que pueda brindar la ayuda humanitaria.
¿Qué opinan los activistas estadounidenses sobre la situación en Cuba?
Activistas estadounidenses como los de Code Pink han expresado admiración por la resiliencia y creatividad del pueblo cubano, a pesar de las sanciones impuestas por Estados Unidos. Consideran que estas medidas han afectado la vida cotidiana en la isla, pero destacan la capacidad de los cubanos para sobreponerse a las dificultades. Sin embargo, también enfrentan críticas por su postura, percibida por algunos como una idealización de la vida en Cuba.
¿Cuál es la situación actual de la crisis económica y energética en Cuba?
Cuba enfrenta una grave crisis económica y energética, caracterizada por apagones prolongados, escasez de combustible y un sistema de transporte deteriorado. La falta de suministros básicos como alimentos, medicinas y energía eléctrica ha complicado la vida diaria de los cubanos, quienes además sufren las consecuencias de décadas de mala gestión y restricciones económicas internas y externas. La situación se ha agravado con la disminución del apoyo de países como Venezuela.
¿Qué críticas ha generado la visita del Convoy Nuestra América?
La visita del Convoy Nuestra América ha suscitado críticas tanto dentro como fuera de Cuba. Algunos consideran que estas visitas son un ejercicio de respaldo político al régimen, más que una ayuda efectiva a la población. Se critica el contraste entre el trato a los visitantes y la realidad cotidiana de los cubanos, que enfrentan serias dificultades. Además, se cuestiona la coherencia de quienes defienden el modelo cubano desde el exterior mientras regresan a sus países de origen.
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