El combustible importado desde Estados Unidos por PYMES cubanas ya se comercializa en La Habana y se distribuye, como era previsible pese a la sorpresa de muchos internautas, en los servicentros de CUPET.
Un video difundido en redes sociales muestra el momento en que un camión descarga un isotanque de gasolina en el Servicentro de CUPET en Los Pinos, Mulgoba, Boyeros, frente al parque-monumento Los Vegueros.
Las imágenes, compartidas en Facebook por el usuario Alexander Jorge Maracha, han generado múltiples reacciones entre cubanos dentro y fuera de la isla. “¿Y cómo ustedes creían que sería esto? Las gasolineras son del Estado”, comentó un usuario ante el escepticismo general.
La escena refleja un cambio significativo en el esquema tradicional de abastecimiento de combustible, históricamente controlado de forma absoluta por el Estado.
CiberCuba informó recientemente cómo la importación privada de combustible funciona en la isla. Se conoce que al menos dos PYMES han logrado completar el proceso y desde finales de febrero de 2026 están abasteciendo sus flotas en gasolineras de CIMEX, utilizando carburante adquirido en el exterior, principalmente en Estados Unidos.
Para almacenar y consumir el combustible, las PYMES tienen dos opciones. La primera es usar una gasolinera de CIMEX asignada por el gobierno, donde CUPET deposita el combustible para que la empresa privada abastezca su flota.
La segunda opción es mucho más costosa y poco rentable. Consiste en crear un punto propio de almacenamiento, pero requiere un proyecto certificado por CUPET, autorización de Planificación Física y certificación del Cuerpo de Bomberos, con un plazo de entre 4 y 8 meses para estar operativo, sin contar lo que puede demorar cualquier trámite por la burocracia en el país.
Este fenómeno marca el fin del monopolio estatal sobre la importación de combustible, vigente durante décadas. Sin embargo, el proceso sigue rodeado de incertidumbre.
El gobierno cubano anunció que regularía esta actividad, pero hasta ahora no existe un marco normativo claro, y las operaciones continúan bajo fuerte control estatal, especialmente a través de entidades como CUPET.
El procedimiento es complejo y costoso porque incluye la compra internacional, transporte en isotanques, envío marítimo, nacionalización y distribución interna.
El costo total por litro supera los 2.50 dólares, lo que equivale a más de 600 CUP, una cifra inalcanzable para la mayoría de las empresas y ciudadanos en el país.
Este escenario está provocando la aparición de un mercado secundario entre PYMES, donde quienes logran importar combustible pueden revenderlo a otras empresas. No obstante, esta práctica se mueve en una zona gris legal que el gobierno aún no ha definido.
A pesar de su impacto, esta apertura no soluciona la crisis estructural de Cuba. Los apagones continúan, el sistema energético sigue colapsado y los servicios básicos permanecen deteriorados.
La importación privada de combustible representa un alivio limitado para el sector empresarial, pero no una solución para el país.
El sector privado comienza a ocupar espacios que el Estado no ha podido sostener, marcando un cambio relevante en la dinámica económica del país, pero el régimen sigue siendo el dueño de la bomba de gasolina para que puedas echar combustible en tu carro.
Preguntas frecuentes sobre la importación de combustible en Cuba desde EE.UU.
CiberCuba te lo explica:
¿Qué significa la importación de combustible desde Estados Unidos para Cuba?
La importación de combustible desde Estados Unidos a Cuba representa un cambio significativo, ya que marca el fin del monopolio estatal sobre la importación de combustible, algo que ha estado vigente durante décadas. Esta apertura permite que las PYMES importen carburantes, lo que les brinda cierta autonomía y representa un alivio limitado para el sector privado.
¿Cómo afecta a los consumidores cubanos el costo del combustible importado?
El costo del combustible importado es elevado, superando los 2.50 dólares por litro, lo que equivale a más de 600 CUP. Esto lo hace inalcanzable para la mayoría de las empresas y ciudadanos cubanos, limitando su impacto al sector privado con acceso a divisas.
¿Cómo se está gestionando la importación de combustible por parte de las PYMES en Cuba?
Las PYMES deben gestionar la importación de combustible a través de importadoras estatales como QUIMIMPORT o MAPRINTER, lo que implica un proceso complejo y costoso. El combustible importado está destinado al autoconsumo empresarial y no está permitida su reventa, lo que limita su impacto a nivel nacional.
¿Qué desafíos enfrenta Cuba a pesar de la importación privada de combustible?
A pesar de la importación privada de combustible, Cuba sigue enfrentando una crisis energética estructural. Los apagones continúan, el sistema eléctrico colapsa y los servicios básicos permanecen deteriorados. La importación privada representa un alivio limitado, pero no una solución a la crisis energética del país.
¿Qué impacto tiene la importación de combustible en la economía cubana?
La importación de combustible por parte del sector privado cubano abre nuevas oportunidades de negocio y marca un precedente importante en la independencia económica del sector privado. Sin embargo, el régimen cubano mantiene un fuerte control sobre el proceso, lo que limita el potencial impacto positivo en la economía general del país.
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