Un video del desfile del Festival Piña Colada 2026, en la provincia de Ciego de Ávila, desató una ola de comentarios irónicos y críticos de cubanos que compararon el ambiente del acto con el de un velorio, en medio de una crisis energética sin precedentes en Cuba.
El clip fue publicado en la página oficial del evento en Facebook y acumuló más de 102,000 visualizaciones y 1,120 comentarios. Muestra imágenes del desfile por las calles de la ciudad con escasa participación popular y un ambiente visiblemente apagado, en contraste con el tono festivo que el régimen intentó proyectar durante la XXIII edición del festival, celebrada del 2 al 5 de abril en Ciego de Ávila y Morón.
La ironía de los cubanos no fue gratuita. La provincia llevaba semanas en condición de apagón máximo desde el 30 de marzo, con cortes de electricidad de hasta 21 horas diarias, precisamente cuando arrancó el festival.
El contexto era aún más explosivo en Morón, una de las sedes del evento. Apenas tres semanas antes, el 13 de marzo, esa ciudad fue escenario de protestas multitudinarias desencadenadas por un apagón continuo de más de 26 horas, durante las cuales manifestantes tomaron e incendiaron la sede municipal del Partido Comunista de Cuba, corearon consignas como "¡Libertad!" y "Patria y Vida", y un joven resultó herido de bala durante la represión policial. Cubalex documentó al menos 14 detenciones.
Lejos de reconocer ese malestar, Arnaldo Rodríguez —director del festival y diputado a la Asamblea Nacional por Morón desde 2023— llamó "chusma" y "antisociales" a los manifestantes y describió a Morón como una ciudad "culta, educada y patriótica".
El mismo Rodríguez calificó la realización del festival como "una heroicidad" dadas las circunstancias de crisis energética. Otro músico fiel al régimen, Israel Rojas, líder del dúo Buena Fe, también participó en el evento y justificó su presencia con la frase "la cultura también salva", declarada tras su concierto en el Teatro Principal de Ciego de Ávila.
El festival adaptó su formato a la crisis. Se realizó sin iluminación masiva en la plaza Máximo Gómez ni grandes pantallas. La publicación oficial del evento en Facebook celebraba que todo había resultado "agradable y seguro".
La respuesta popular en los comentarios fue otra. Frases como "los velorios en mi pueblo tienen más ambiente" sintetizaron la percepción generalizada de que el desfile reflejaba no alegría, sino el agotamiento de una población sometida a apagones, escasez de alimentos y represión reciente.
Preguntas Frecuentes sobre el Festival Piña Colada y la Situación en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué críticas recibió el Festival Piña Colada 2026 en Cuba?
El Festival Piña Colada 2026 fue criticado por realizarse en medio de una grave crisis energética en Cuba, con apagones de hasta 21 horas diarias en la provincia de Ciego de Ávila. Los cubanos expresaron su descontento a través de comentarios irónicos en redes sociales, comparando el ambiente del desfile con un velorio, reflejando el agotamiento de la población sometida a cortes de electricidad, escasez de alimentos y represión reciente.
¿Cuál fue la reacción del gobierno cubano ante las críticas al festival?
El gobierno, a través de figuras como Arnaldo Rodríguez y Israel Rojas, minimizó las críticas y justificó la realización del festival como una necesidad cultural a pesar de la crisis. Rodríguez calificó a los manifestantes como "chusma" y "antisociales", mientras que Rojas defendió la celebración del evento alegando que "la cultura también salva".
¿Cómo se adaptó el Festival Piña Colada a la crisis energética en Cuba?
El festival se adaptó a la crisis energética al realizarse sin iluminación masiva en la plaza Máximo Gómez ni grandes pantallas. A pesar de estas limitaciones, la organización del evento declaró que todo había resultado "agradable y seguro". Sin embargo, la percepción popular fue diferente, reflejando un sentimiento de agotamiento y frustración.
¿Qué papel jugaron las figuras públicas en el Festival Piña Colada?
Figuras como Israel Rojas y Arnaldo Rodríguez participaron activamente en el festival, defendiendo su realización y alineándose con la narrativa oficial del gobierno. Rojas elogió los paneles solares como símbolo de "resiliencia", mientras que Rodríguez intentó proyectar una imagen positiva de Morón, ciudad afectada por recientes protestas.
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