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Un mensaje enviado desde Bayamo, provincia de Granma, y difundido por el escritor y opositor cubano Ángel Santiesteban-Prats en Facebook, denuncia que directores de empresas y establecimientos estatales están siendo obligados a conseguir como mínimo el 80% de firmas entre sus trabajadores para la campaña oficialista «Mi firma por la Patria».
Según el testimonio, los militantes del Partido Comunista de Cuba (PCC) deben firmar hasta tres veces: como militantes, como trabajadores y como miembros del Comité de Defensa de la Revolución (CDR) de su cuadra.
«Me informaron que los directores de empresa o establecimientos, están obligados a conseguir con sus trabajadores, como mínimo, el 80% de firmas; pero, los que son militantes firman tres veces: por militante, por trabajador y por el comité de su cuadra (CDR). Para lograrlo, presionan, amenazan y chantajean», recoge el mensaje difundido por Santiesteban-Prats.
Esta denuncia desde Granma añade una dimensión cuantitativa y organizativa al patrón de coacción que ya se había documentado en otras provincias, y revela cómo el régimen podría estar inflando artificialmente las cifras de adhesión a la campaña.
La campaña «Mi firma por la Patria» fue lanzada el 20 de abril por Miguel Díaz-Canel en Playa Girón, Matanzas, en el marco del 65 aniversario de la Batalla de Playa Girón, y presentada como una iniciativa de la «sociedad civil» en defensa de la soberanía nacional frente al embargo estadounidense.
Sin embargo, las denuncias recogidas en múltiples provincias revelan un patrón sistemático de coacción institucional que contradice ese relato oficial.
En Matanzas, trabajadores fueron amenazados con despido si se negaban a firmar, según testimonios recogidos el 22 de abril.
En Cárdenas, también en Matanzas, se reportaron frases como «O firmas o tú sabes lo que te espera» dirigidas directamente a empleados.
Una cubana que se negó a participar en la campaña resumió su postura con una frase que circuló ampliamente: «Mi dignidad no tiene precio».
El pasado lunes, un cubano se plantó ante la presidenta de su CDR y rechazó firmar la campaña del régimen, argumentando abandono estatal y exigiendo servicios básicos antes de respaldar cualquier iniciativa oficial.
Analistas y opositores señalan que la campaña responde a una necesidad de legitimación política del gobierno de Díaz-Canel ante la grave crisis económica que atraviesa Cuba, con una contracción del PIB del 23% desde 2019, apagones prolongados y escasez generalizada.
Como señaló un análisis publicado sobre la firma como escenografía del poder en Cuba, «cuando un gobierno necesita salir a buscar firmas masivas para probar que todavía representa al pueblo, lo que está admitiendo, sin decirlo, es que ya no le basta la legitimidad real».
La campaña tenía como objetivo recolectar millones de firmas antes del 1 de mayo de 2026, Día Internacional de los Trabajadores, fecha que se aproxima mientras las denuncias de coacción continúan multiplicándose en todo el país.
Preguntas Frecuentes sobre la Campaña "Mi Firma por la Patria" en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué es la campaña "Mi Firma por la Patria" en Cuba?
La campaña "Mi Firma por la Patria" es un esfuerzo del régimen cubano para recolectar firmas en apoyo a la Declaración del Gobierno Revolucionario "Girón es hoy y es siempre". Fue lanzada el 19 de abril de 2026, coincidiendo con el 65 aniversario de la Batalla de Playa Girón, y se presenta como un movimiento de la sociedad civil, aunque está organizada y dirigida por el Partido Comunista de Cuba (PCC).
¿Cómo se están obteniendo las firmas para la campaña?
Las firmas se están obteniendo a través de coacción y amenazas en centros laborales y comunidades. Trabajadores han sido amenazados con despidos y otras represalias si se niegan a firmar, y existen reportes de presiones en diversos espacios de la vida diaria, como escuelas y tiendas de alimentos.
¿Cuál es el objetivo real de la campaña "Mi Firma por la Patria"?
El objetivo real de la campaña es legitimar al régimen en un momento de crisis económica y social. A pesar de presentarse como una defensa de la soberanía nacional, analistas y opositores destacan que busca demostrar un falso respaldo popular al gobierno de Díaz-Canel, especialmente frente a la comunidad internacional, en un contexto de creciente impopularidad y crisis interna.
¿Cuál ha sido la respuesta de la población a la campaña?
La respuesta de la población ha sido mayoritariamente de rechazo y resistencia. Se han documentado denuncias de coacción y engaños en la recolección de firmas, así como expresiones públicas de oposición, incluyendo poemas virales y llamados de líderes opositores a no participar en la campaña.
¿Qué implica no firmar la campaña en Cuba?
No firmar puede implicar represalias laborales y sociales. Los cubanos que se niegan a firmar enfrentan amenazas de despido, cancelación de becas, y otras formas de presión institucional que buscan forzar la participación en la campaña, reflejando un ambiente de coerción y miedo promovido por el régimen.
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