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El trovador oficialista Raúl Torres publicó este domingo un extenso post en Facebook titulado «Cuba, en el ojo de la tormenta», en el que despliega un encendido lirismo bélico —con caimanes, tambores de guerra, animales mitológicos y misiles silenciosos— para advertirle al «señor del Norte» que «el corazón del imperio también sangrará». Todo un poema épico y minucioso ejercicio de grandilocuencia revolucionaria. Y, como suele ocurrir con Torres, perfectamente desconectado de la realidad que vive el pueblo cubano.
El detonante del arrebato poético fue la declaración de Trump este viernes en una cena privada del Forum Club en West Palm Beach, Florida, donde el presidente estadounidense afirmó que, tras concluir operaciones militares en Irán, enviaría el portaaviones USS Abraham Lincoln a 100 yardas de las costas cubanas para que el régimen dijera «muchas gracias, nos rendimos».
Torres no tardó en coger el teclado y lanzarse al ruedo con toda la artillería metafórica disponible. «Los tambores de un portaaviones, anunciado a 100 yardas de nuestro malecón, no son tambores de fiesta, compadre. Son el redoble de un funeral anunciado para la cordura», escribió el trovador, que no desperdicia una crisis geopolítica —o algún fallecimiento— cuando puede convertirlos en «canción protesta».
En su texto, Torres describe a Trump con «la frialdad senil que le caracteriza» y asegura que Washington lleva más de sesenta años sin descifrar «el misterio de nuestra psiquis». El cubano, proclama con épica desbordante, «cuando se siente acorralado, no huye. Se transforma». Qué imagen tan poderosa. Lástima que el 93% de los cubanos que permanecen en la isla declara que emigraría si pudiera.
El trovador llega al clímax de su arenga cuando advierte que Cuba sería «un misil silencioso y sin radar que lo detecte, viajando directo al corazón de Estados Unidos», y que «si explota La Habana, la metralla... la furia contenida de una isla entera cruzarán el Estrecho de la Florida más rápido que cualquier cohete». Noventa millas de agua, recuerda Torres con cierto desdén geográfico, «es verdaderamente un charquito». Poético. Intimidante. Y completamente ajeno a la Cuba donde el 89% de las familias vive en pobreza extrema.
Mientras Torres evoca a un pueblo invencible que convierte su angustia en resistencia, los apagones en varias provincias cubanas superan las 20 horas diarias, el 25% de los cubanos se acuesta sin cenar y el 29% de las familias ha eliminado una comida diaria. Pero claro, eso no rima tan bien como «animal acorralado».
No es la primera vez que Torres protagoniza un episodio de épica revolucionaria que termina en meme. En marzo pasado se subió a un tanque del Ministerio de las Fuerzas Armadas para posar con gesto marcial en lo que la División de Tanques describió como unión entre «arte y defensa», generando una avalancha de burlas. Su historial incluye también «Patria o Muerte por la Vida» (2021), respuesta oficialista al himno opositor «Patria y Vida», que acumuló más de 48,000 dislikes en YouTube y fue catalogada por Google como la peor canción de ese año.
Mientras tanto, Miguel Díaz-Canel respondió el viernes que «ningún agresor doblegará a Cuba», y Bruno Rodríguez Parrilla ironizó citando las palabras de Trump. Torres, fiel a su papel de artista orgánico del régimen, se sumó al coro con su habitual grandilocuencia. La presión estadounidense acumula más de 240 sanciones desde enero de 2025 y un embargo energético que ha reducido las importaciones petroleras cubanas entre 80% y 90%.
El trovador cierra su post con una frase que resume bien el espíritu del texto: «Nosotros no queremos compasión, queremos respeto. No queremos limosnas, queremos paz». Palabras nobles. El problema es que el propio Díaz-Canel reconoció esta semana que los cubanos «vamos a comer» solo «si somos capaces de producir», lo que sugiere que el régimen al que Torres dedica sus versos lleva décadas sin resolver lo más básico. De hecho, el 80% de los cubanos considera la crisis actual peor que el Período Especial de los años 90.
Pero Torres tiene tambores que tocar y caimanes que convertir en misiles.
Preguntas Frecuentes sobre la Retórica Belicista de Raúl Torres y la Situación en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué motivó el poema belicista de Raúl Torres?
El poema belicista de Raúl Torres fue motivado por las declaraciones de Donald Trump en las que amenazaba con enviar el portaaviones USS Abraham Lincoln cerca de las costas cubanas para forzar la rendición del régimen cubano. Torres utilizó un lenguaje poético y grandilocuente para responder a estas amenazas, aunque su retórica se desconecta de la realidad que enfrentan los cubanos en su vida diaria.
¿Cómo se percibe la retórica de resistencia de Raúl Torres en Cuba?
La retórica de resistencia de Raúl Torres se percibe como desconectada de la realidad que viven los cubanos, quienes enfrentan apagones prolongados, escasez de alimentos y una crisis económica severa. Aunque Torres intenta proyectar una imagen de valentía y resistencia, su discurso no refleja las dificultades cotidianas de la población, lo que ha llevado a que sus declaraciones sean vistas con escepticismo y burla.
¿Cuál es la respuesta del gobierno cubano ante las amenazas de Estados Unidos?
El gobierno cubano ha respondido a las amenazas de Estados Unidos con un discurso desafiante, reafirmando su compromiso de no rendirse ante ningún agresor. Tanto Miguel Díaz-Canel como otros funcionarios han utilizado una retórica de resistencia y soberanía, aunque esta postura ignora las graves carencias internas y el descontento de la población.
¿Qué impacto tienen las declaraciones de Raúl Torres en su popularidad?
Las declaraciones de Raúl Torres han afectado negativamente su popularidad, especialmente entre aquellos que critican su alineación con el régimen cubano. Su postura ha llevado a una pérdida sostenida de seguidores en redes sociales, ya que muchos ven sus expresiones como una forma de propaganda que ignora los problemas reales de Cuba.
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