
Vídeos relacionados:
La crisis económica, social y alimentaria en Cuba ha alcanzado un punto sin retorno, según un informe de Food Monitor Program (FMP), que alerta sobre el deterioro generalizado de las condiciones de vida en la isla.
La organización, dedicada al monitoreo de la seguridad alimentaria en Cuba, señaló que ya no puede hablarse de crisis aisladas, sino de una “crisis sistémica, estructural y multidimensional” que golpea todos los sectores del país.
El estudio, basado en observaciones de campo y reportes ciudadanos, subraya que la falta de alimentos, los cortes eléctricos, el desabastecimiento de agua y gas, la inflación y el aumento de la pobreza han colocado a millones de cubanos en una situación de vulnerabilidad extrema.
También destaca la pérdida de poder adquisitivo, el éxodo migratorio y el traspaso de responsabilidades estatales hacia las familias como síntomas del colapso institucional.
Durante los últimos años, las manifestaciones ciudadanas se han multiplicado. Desde las protestas del 11 de julio de 2021 hasta las más recientes en Santiago de Cuba, Holguín y Matanzas, los reclamos se repiten: comida, luz y agua. Sin embargo, la respuesta del régimen ha sido la represión.
Según la organización Prisoners Defenders, citada por FMP, más de 750 personas continúan encarceladas por participar en aquellas protestas.
Lo más leído hoy:
El informe también recuerda que, en medio del deterioro económico, el gobierno cubano persiste en culpar al embargo de Estados Unidos y al “mercenarismo”, en lugar de reconocer su responsabilidad en la crisis estructural.
Al mismo tiempo, limita el acceso a la información pública y censura las críticas ciudadanas, incluso en redes sociales, donde se monitorea y bloquea cualquier contenido disidente.
FMP advirtió que el deterioro del sistema alimentario, sanitario y energético está empujando a Cuba hacia una emergencia humanitaria prolongada.
“El pueblo cubano vive entre apagones de más de 30 horas, desabasto de agua por semanas y un hambre generalizada que golpea sobre todo a las mujeres y los niños”, señala el reporte.
La organización concluye que la falta de respuesta institucional y la represión de las voces que denuncian la crisis reflejan un Estado que ha perdido su capacidad para garantizar los derechos básicos de la población.
En otras alertas recientes, el FMP denunció que la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) manipula datos oficiales para esconder el deterioro real del país, maquillando cifras de inflación, consumo y abastecimiento, lo que impide dimensionar la magnitud de la emergencia alimentaria.
La organización también ha señalado prácticas extremas a las que se ven forzadas muchas familias cubanas. Entre ellas, la caza de aves, gatos y otros animales urbanos como fuente desesperada de alimento, en medio de un desabastecimiento sin precedentes que impacta sobre todo a comunidades vulnerables.
En sus informes, FMP ha recogido testimonios que reflejan el colapso de la red de distribución alimentaria. La pregunta de “¿de dónde sale la comida?” se ha vuelto cotidiana ante la imposibilidad de acceder a alimentos básicos, incluso para quienes cuentan con ingresos.
Por otra parte, el FMP también ha advertido sobre el profundo desencanto de la población con las instituciones. Una encuesta independiente reveló que el 94% de los cubanos no confía en que el gobierno pueda resolver la crisis actual, lo que agrava la sensación de abandono institucional y profundiza la fractura entre la ciudadanía y el aparato estatal.
Preguntas frecuentes sobre la crisis en Cuba
¿Cuál es la situación actual de la crisis en Cuba según el informe de Food Monitor Program?
El informe de Food Monitor Program describe la situación en Cuba como una "crisis sistémica, estructural y multidimensional" que afecta todos los sectores del país. La falta de alimentos, los cortes eléctricos, el desabastecimiento de agua y gas, la inflación y el aumento de la pobreza han colocado a millones de cubanos en una situación de vulnerabilidad extrema. Además, el informe destaca la pérdida de poder adquisitivo, el éxodo migratorio y el traspaso de responsabilidades estatales hacia las familias como síntomas del colapso institucional.
¿Cómo afecta la crisis energética a la vida diaria de los cubanos?
La crisis energética en Cuba ha provocado apagones prolongados, con algunas áreas experimentando cortes de hasta 36 horas. Esto afecta directamente el bombeo de agua potable y obliga a muchas familias a cocinar con leña o carbón, aumentando los riesgos sanitarios y ambientales. Además, más de 9 millones de cubanos están cocinando en condiciones precarias, lo que incrementa la vulnerabilidad física y emocional, especialmente entre las mujeres, quienes son las principales responsables de la cocina en el hogar.
¿Cómo ha respondido el gobierno cubano a la crisis alimentaria y social?
El gobierno cubano ha sido acusado de no reconocer su responsabilidad en la crisis estructural. Según el informe, el gobierno continúa culpando al embargo de Estados Unidos y al "mercenarismo" por los problemas del país, en lugar de ofrecer soluciones reales. Además, el régimen ha reprimido las críticas ciudadanas y limitado el acceso a la información pública, incluso en redes sociales, donde se monitorea y bloquea cualquier contenido disidente.
¿Cuál es el impacto de la crisis en la salud y nutrición de la población cubana?
La crisis en Cuba ha llevado a un aumento significativo de muertes por desnutrición y enfermedades relacionadas con dietas carenciales. Entre 2022 y 2023, las muertes por desnutrición crecieron un 74%. Enfermedades como la diabetes, hipertensión, anemia y gastritis crónica han aumentado su incidencia debido al consumo habitual de calorías vacías y ultraprocesados, configurando un cuadro de hambre oculta que compromete la salud a largo plazo de millones de cubanos.
Archivado en: