
Vídeos relacionados:
Mientras uno de cada tres cubanos pasa hambre y el sector agropecuario acumula caídas históricas, el Ministerio de la Agricultura encontró tiempo esta semana para algo verdaderamente urgente: formar a los directivos del futuro. La Universidad Agraria Fructuoso Rodríguez Pérez acogió un intercambio del MINAG con jóvenes del sector «centrado en cómo formar directivos eficientes y comprometidos con el futuro del país», según informó la Agencia Cubana de Noticias.
El evento giró en torno al diplomado «Directivos del Futuro», un programa que se desarrolla en la casa de altos estudios desde 2023 y que, según sus promotores, busca «garantizar la continuidad del organismo y fortalecer el vínculo con universidades y centros científicos». El requisito principal para acceder no es, como podría suponerse, saber producir alimentos: el programa prioriza a jóvenes con «alta responsabilidad revolucionaria», vinculados a la producción, la ciencia y la innovación.
Las autoridades del sector subrayaron que estas oportunidades son «vitales para que los futuros directivos estén mejor preparados para conducir empresas y proyectos, a fin de consolidar el desarrollo agropecuario de la provincia y del país». Una declaración que suena razonable hasta que se contrasta con los números reales del campo cubano.
El sector agropecuario registró una caída del 53% en producciones primarias en 2024, el peor desempeño sectorial de una economía que ese año se contrajo un 1,1% del PIB. La producción de arroz se desplomó de 304,000 toneladas en 2018 a apenas 111,000 en 2025, y en 2024 Cuba cosechó alrededor de 80,000 toneladas, el 11% de la demanda nacional. El país importa hasta el 80% de los alimentos que consume, a un costo de unos 2,000 millones de dólares anuales.
Los datos oficiales de enero de 2025 confirmaron caídas de 44% en viandas, 43% en huevos y 37,6% en leche de vaca. En Villa Clara, la cosecha de papa 2024-2025 fue calificada de «rotundo fracaso»: apenas 2,240 toneladas en más de 200 hectáreas, con rendimientos a la mitad de lo considerado normal. Ante la falta de combustible para la maquinaria, la agricultura cubana ha tenido que volver a bueyes, molinos de viento y bombas solares.
No es que el régimen no lo haya intentado, al menos en el papel. En mayo de 2021 lanzó un paquete de 63 medidas para dinamizar la producción agropecuaria. Dos años después, el propio gobierno admitió que «no se lograron los resultados esperados». En abril de 2026 anunció además el fin del monopolio formal del sistema de Acopio mediante el Decreto 143, aunque mantuvo controles estatales sobre precios y destinos, lo que según empresas privadas equivale a sabotear la producción.
El resultado de décadas de gestión revolucionaria del agro lo mide con precisión una encuesta del Food Monitor Program y Cuido60, presentada este mes: el 33,9% de los hogares cubanos reportó haber pasado hambre recientemente. El 94,9% perdió acceso a comprar alimentos durante el año, el 97,6% señaló problemas de abastecimiento de productos esenciales y solo el 1,2% considera completa la variedad de los mercados estatales. «Prácticamente vivimos del aire», resumió un residente cubano consultado por Infobae.
En ese escenario, el diplomado ofrece másteres en recursos filogenéticos, sanidad vegetal, salud animal, riego y drenaje, y dirección empresarial.
El contraste entre la pompa académica y la realidad del campo cubano es tan pronunciado que resulta difícil no preguntarse para qué futuro exactamente se preparan esos directivos, cuando el presente acumula mercados vacíos, hambre creciente y una agricultura que retrocede décadas en tecnología y rendimiento. Al ritmo de depauperación que va el país, ¿cuántos cubanos y en qué condiciones llegarán a ese futuro?
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Agrícola en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué el Ministerio de la Agricultura de Cuba se centra en formar "Directivos del Futuro" en lugar de abordar la crisis actual?
El Ministerio de la Agricultura de Cuba está priorizando la formación de "Directivos del Futuro" con alta responsabilidad revolucionaria, en un intento por garantizar la continuidad del organismo y fortalecer vínculos con universidades y centros científicos. Sin embargo, esto contrasta con la realidad del sector agrícola cubano, que enfrenta caídas históricas en la producción y una grave crisis alimentaria.
Publicidad
¿Cuál es la situación actual de la producción agropecuaria en Cuba?
La producción agropecuaria en Cuba ha registrado una caída del 53% en producciones primarias en 2024, y el país importa hasta el 80% de los alimentos que consume, a un costo de unos 2,000 millones de dólares anuales. Esto ha resultado en mercados vacíos y un aumento del hambre entre la población cubana.
Publicidad
¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para enfrentar la crisis agrícola?
El gobierno cubano ha lanzado varias iniciativas, como el paquete de 63 medidas en 2021 y el Decreto 143 para terminar con el monopolio formal del sistema de Acopio. Sin embargo, estas medidas no han logrado revertir la crisis, y la producción sigue en declive, agravada por la falta de combustible y recursos.
Publicidad
¿Cuál es el impacto de la crisis agrícola y energética en la vida diaria de los cubanos?
La crisis agrícola y energética ha llevado a un colapso en la producción de alimentos básicos como el arroz, huevos y leche. El 96,91% de la población cubana no tiene acceso adecuado a alimentos, y un 33,9% de los hogares ha reportado haber pasado hambre. La falta de combustible ha obligado a un retroceso en las técnicas agrícolas, utilizando tracción animal y molinos de viento.
Publicidad
¿Cómo está afectando la crisis agrícola a los precios de los alimentos en Cuba?
La crisis agrícola ha disparado los precios de alimentos básicos, haciendo que un cartón de huevos llegue a costar 3,800 pesos cubanos y el kilogramo de arroz importado entre 690 y 840 pesos. Estos precios son inalcanzables para la mayoría de los cubanos, cuyo salario medio estatal apenas cubre las necesidades básicas.
Publicidad
Archivado en: