
Vídeos relacionados:
El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) publicó un análisis que examina cinco escenarios posibles de uso de fuerza militar estadounidense contra Cuba, en el contexto de una escalada de presión sin precedentes desde la administración Trump sobre el régimen de La Habana.
El documento, firmado por Christopher Hernández-Roy, Mark F. Cancian y Henry Ziemer, parte de un hecho central: cinco meses después de que fuerzas estadounidenses capturaran al dictador venezolano Nicolás Maduro en Caracas —en la llamada Operación Absolute Resolve—, las tensiones en el Caribe se han trasladado a Cuba.
Los cinco escenarios analizados por el CSIS son: una campaña de presión continuada mediante restricciones energéticas; un colapso interno de Cuba que provoque intervención humanitaria; la decapitación del liderazgo mediante operación de fuerzas especiales o ataque cinético contra Raúl Castro y/o Díaz-Canel; una ofensiva aérea limitada contra instalaciones militares e inteligencia; y una escalada descontrolada por un incidente imprevisto.
Sobre el tercer escenario, el análisis advierte que «Cuba no es Venezuela» y que el Partido Comunista Cubano está «mucho mejor institucionalizado que el régimen cleptócrata venezolano», por lo que la eliminación de una figura de alto nivel no provocaría el colapso del sistema.
La respuesta más probable sería una reacción endurecida liderada por el Partido, las FAR, los servicios de inteligencia y el conglomerado económico-militar GAESA.
El escenario de invasión terrestre a gran escala es calificado como el menos probable. Según el CSIS, ocupar Cuba requeriría una fuerza externa de al menos 100,000 efectivos, meses de preparación visible y un apoyo regional que la comunidad internacional ha demostrado ser incapaz de articular, como evidenció el fracaso de la misión multinacional en Haití.
El régimen cubano reactivó la doctrina de «guerra de todo el pueblo» y advirtió que una agresión provocaría un «baño de sangre», mientras intenta ganar tiempo hasta las elecciones de medio término estadounidenses, cuando un cambio en el Congreso podría aliviar la presión.
El análisis concluye con una advertencia directa: «En el peor de los casos, EE.UU. podría verse arrastrado a una confrontación militar que agotaría sus fuerzas y pondría en peligro la vida tanto del personal estadounidense como de los cubanos de a pie, sin un camino claro hacia la democratización o la recuperación económica».
El análisis señala que las señales de escalada son concretas y acumulativas. El portaaviones USS Nimitz y su grupo de ataque entraron al Caribe en mayo.
Los 1,300 marines de la 24ª Unidad Expedicionaria de Marines relevaron a la 22ª MEU, presente en la región desde enero. EE.UU. intensificó además los vuelos de vigilancia militar sobre la isla para recopilar inteligencia sobre las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
A finales de mayo, el director de la CIA, John Ratcliffe, visitó La Habana llevando consigo a un oficial paramilitar que participó en la captura de Maduro y en la muerte de militares cubanos que custodiaban al líder venezolano, en lo que el CSIS describe como una señal deliberada de lo que podría ocurrir si las negociaciones fracasan.
El Departamento de Justicia desclasificó además una acusación formal contra Raúl Castro y otros funcionarios del régimen por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996, que costó la vida a cuatro cubanoamericanos.
Ese marco legal replica el patrón jurídico usado para justificar la captura de Maduro: aplicación extraterritorial de la ley doméstica, no intervención militar formal.
Preguntas frecuentes sobre la tensión entre EE.UU. y Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cuáles son los escenarios de intervención militar de EE.UU. contra Cuba analizados por el CSIS?
El CSIS analiza cinco escenarios posibles: una campaña de presión mediante restricciones energéticas, un colapso interno de Cuba que provoque intervención humanitaria, la decapitación del liderazgo mediante fuerzas especiales, una ofensiva aérea limitada contra instalaciones militares e inteligencia, y una escalada descontrolada por un incidente imprevisto.
Publicidad
¿Por qué EE.UU. considera una acción contra Raúl Castro?
El Departamento de Justicia de EE.UU. desclasificó una acusación formal contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, que costó la vida a cuatro cubanoamericanos. Esta acusación se enmarca en una estrategia de presión contra el régimen cubano, similar a la aplicada en Venezuela contra Nicolás Maduro.
Publicidad
¿Cómo responde el régimen cubano a la presión de EE.UU.?
El régimen cubano ha reactivado la doctrina de "guerra de todo el pueblo" y advierte que una agresión provocaría un "baño de sangre". Además, intenta ganar tiempo hasta las elecciones de medio término en EE.UU., esperando que un cambio en el Congreso alivie la presión.
Publicidad
¿Qué papel juega la comunidad internacional en esta crisis entre EE.UU. y Cuba?
La comunidad internacional ha mostrado incapacidad para articular un apoyo regional para una intervención en Cuba. Rusia, por ejemplo, ha acusado a EE.UU. de preparar una intervención armada y ha reafirmado su respaldo al régimen cubano, aunque solo puede ofrecer apoyo político debido a sus limitaciones económicas y militares actuales.
Publicidad
¿Qué impacto podría tener una intervención militar de EE.UU. en Cuba?
Una intervención militar podría arrastrar a EE.UU. a una confrontación que agotaría sus fuerzas y pondría en peligro la vida tanto del personal estadounidense como de los cubanos de a pie, sin un camino claro hacia la democratización o la recuperación económica de la isla.
Publicidad
Archivado en: