El embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, reafirmó este jueves el compromiso de Washington con el pueblo cubano y responsabilizó al régimen de La Habana por los fracasos económicos de la isla, las violaciones de derechos humanos y su condición de amenaza a la seguridad internacional.
Al intervenir en una sesión informativa de Estados Miembros de la ONU sobre la situación en Cuba, Waltz subrayó que Estados Unidos mantiene su compromiso con la provisión de ayuda humanitaria directa al pueblo cubano, separando explícitamente esa asistencia de la presión política que Washington ejerce sobre el régimen.
Según la Misión de EE.UU. ante la ONU, Washington ha provisto más de 585 millones de dólares en alimentos, ayuda humanitaria y medicinas a Cuba.
El discurso se produce en un momento de aguda crisis humanitaria en la isla. En abril de 2026, el coordinador residente de la ONU en Cuba alertó que unos 170 contenedores con ayuda valorada en 6.3 millones de dólares no podían llegar a sus beneficiarios por falta de combustible.
En mayo, expertos de la ONU acusaron a EE.UU. de poner en riesgo derechos básicos al restringir el combustible hacia Cuba, una acusación que Washington rechaza argumentando que sus restricciones no constituyen un impedimento al comercio humanitario.
La postura de Waltz es coherente con la política de máxima presión que la administración Trump mantiene hacia el régimen cubano, que incluyó el endurecimiento de sanciones a finales de 2025 y el rechazo sistemático a la resolución anual de la Asamblea General de la ONU que condena el embargo estadounidense.
Esa resolución fue aprobada por 33ª vez consecutiva en octubre de 2025, con 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones. En aquella ocasión, Waltz calificó la votación de «teatro político» y pidió a los estados miembros dejar de «apaciguar al régimen» votando a favor. También respondió al delegado cubano que la ONU «no es una legislatura comunista ilegítima en La Habana».
Este viernes, EE.UU. también hizo públicas sus exigencias formales al régimen cubano: abrir la economía y liberar a los presos políticos, en una jornada de intensa actividad diplomática en torno a la situación de la isla.
Waltz fue designado por el presidente Donald Trump como embajador ante la ONU el 1 de mayo de 2025, tras su salida como Asesor de Seguridad Nacional, y desde ese cargo ha mantenido una postura confrontacional con regímenes autoritarios, incluyendo Cuba, Venezuela e Irán.
«Hablé hoy sobre el compromiso de Estados Unidos con proveer ayuda humanitaria directa al pueblo cubano, al tiempo que responsabilizamos al corrupto régimen comunista de La Habana por sus fracasos económicos, sus violaciones de derechos humanos y su condición de amenaza a la seguridad internacional», declaró Waltz al publicar el video de su intervención completa en la cuenta oficial de la Misión de EE.UU. ante la ONU.
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