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Este viernes vence el plazo fijado por la administración Trump para que empresas e instituciones financieras extranjeras cierren todas sus operaciones con GAESA, el conglomerado militar cubano, bajo amenaza de quedar excluidas del sistema financiero estadounidense.
La Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo, introdujo sanciones secundarias contra actores extranjeros que mantengan vínculos comerciales con GAESA o entidades en las que este posea, directa o indirectamente, el 50% o más del capital.
El secretario de Estado Marco Rubio realizó las primeras designaciones el 7 de mayo, sancionando al conglomerado, a su presidenta ejecutiva Ania Guillermina Lastres Morera —general de brigada de las Fuerzas Armadas Revolucionarias— y a Moa Nickel S.A., empresa conjunta entre la canadiense Sherritt International y el Estado cubano.
El Departamento de Estado describió a GAESA como «el núcleo del sistema comunista cleptocrático de Cuba», con control de alrededor del 40% de la economía de la isla y hasta 20,000 millones de dólares en activos ilícitos desviados hacia cuentas bancarias ocultas en el extranjero.
La presión desencadenó una cascada de abandonos sin precedentes en el sector turístico cubano en los días previos al vencimiento del plazo.
Meliá Hotels International, la mayor operadora extranjera en Cuba con unos 33 hoteles y 14,000 habitaciones, anunció el pasado miércoles el cese inmediato de operaciones en 15 de sus establecimientos, reconociendo pérdidas de cuatro millones de euros en 2024 y una ocupación media del 34,1% en el primer trimestre de 2026.
En su comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la cadena mallorquina admitió que «la gran mayoría de los hoteles se encuentran actualmente cerrados y carentes de actividad como consecuencia de los problemas energéticos y de caída de la demanda que viene sufriendo la República de Cuba».
Iberostar confirmó el martes la salida de 12 de sus 18 hoteles vinculados a Gaviota/GAESA, incluyendo el Selection La Habana, el edificio hotelero más alto de Cuba, inaugurado en marzo de 2025 con una inversión de 200 millones de dólares.
La canadiense Blue Diamond Resorts abandonó 62 hoteles y más de 12,900 habitaciones con efecto desde el 30 de mayo, mientras Archipelago International retiró sus seis hoteles bajo la marca Aston en La Habana, Varadero, Cayo Coco y Holguín.
En el sector financiero, el Banco Sabadell y Alto Cedro, entidad vinculada a la familia Botín, también confirmaron su preparación para retirarse de Cuba antes del plazo.
Las navieras Hapag-Lloyd y CMA CGM, dos de las mayores del mundo, notificaron el 14 de mayo la suspensión de actividades para todos los orígenes y destinos hacia y desde Cuba, y al menos 11 aerolíneas han cancelado más de 1,700 vuelos a la isla en lo que va de 2026.
El 4 de junio, día previo al vencimiento del plazo, la OFAC amplió drásticamente el cerco: bloqueó formalmente al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y añadió a la lista de nacionales especialmente designados al presidente Miguel Díaz-Canel, a su esposa Lis Cuesta Peraza, a su hijastro Manuel Anido Cuesta —residente en Madrid—, a Alejandro Castro Espín y a su hijo Raúl Alejandro Castro Calis.
La OFAC advirtió en su documento de preguntas frecuentes que «a partir del 4 de junio de 2026, GAESA, MININT y MINFAR están todos bloqueados» bajo la Orden Ejecutiva 14404, y que «las personas que realicen transacciones con cualquier entidad de esa lista corren el riesgo de ser ellas mismas sancionadas».
Frente a la presión, el régimen rompió su silencio el pasado martes con un artículo en Granma titulado «Cuba, el GAE y Estados Unidos: anatomía de una calumnia de Estado», mientras el canciller Bruno Rodríguez defendió al conglomerado calificándolo de «probada eficiencia».
Desde enero de 2026, la administración Trump ha impuesto más de 240 sanciones contra el régimen cubano e interceptado al menos siete tanqueros con petróleo, reduciendo las importaciones energéticas de la isla entre un 80% y un 90%.
Rubio resumió la postura de Washington con una advertencia que también deja abierta una puerta: «El objetivo último de las sanciones no es castigar, sino propiciar un cambio positivo en el comportamiento».
Preguntas Frecuentes sobre las Sanciones de EE.UU. a GAESA y el Impacto en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué es GAESA y por qué está en el centro de las sanciones de EE.UU.?
GAESA es un conglomerado militar cubano que controla una parte significativa de la economía de la isla, incluyendo el sector turístico a través de su filial Gaviota. Según el Departamento de Estado de EE.UU., GAESA es el "núcleo del sistema comunista cleptocrático de Cuba", y ha sido acusado de desviar hasta 20,000 millones de dólares en activos ilícitos hacia cuentas bancarias en el extranjero. Esto ha llevado a la administración Trump a imponer sanciones secundarias a empresas extranjeras que mantengan vínculos con GAESA.
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¿Cuáles son las consecuencias para las empresas extranjeras que no rompan vínculos con GAESA?
Las empresas extranjeras que no cierren sus operaciones con GAESA antes del plazo establecido corren el riesgo de ser excluidas del sistema financiero estadounidense y enfrentar sanciones secundarias. Esto significa perder acceso al mercado financiero de EE.UU., lo que puede tener consecuencias devastadoras para sus negocios globales.
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¿Cómo ha afectado esta situación al turismo en Cuba?
El turismo en Cuba ha sufrido un colapso significativo debido a la retirada de importantes cadenas hoteleras extranjeras como Meliá, Iberostar y Blue Diamond Resorts, que han cesado operaciones en decenas de hoteles. Además, la cancelación de vuelos y la crisis energética han agravado la situación, reduciendo drásticamente el número de visitantes a la isla.
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¿Qué impacto económico tienen estas sanciones en el régimen cubano?
Las sanciones han asestado un golpe severo a la economía cubana, que depende en gran medida del turismo y de las inversiones extranjeras. El estrangulamiento del flujo de divisas y el colapso del turismo han exacerbado la crisis económica de la isla, afectando también a los trabajadores cubanos vinculados a estos sectores.
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