Un video viral muestra cómo un cubano transformó una vieja olla arrocera en una hornilla eléctrica funcional, en medio de la creciente precariedad para cocinar en la isla.
Un reel de apenas 29 segundos publicado en Facebook por la cuenta El Mundo de Laura acumula más de 141,000 reproducciones al mostrar una escena cada vez más familiar en Cuba, la de convertir un equipo roto en una solución práctica para sobrevivir a las carencias cotidianas.
Las imágenes muestran a un hombre desmontando la base de una antigua olla arrocera eléctrica, uno de los electrodomésticos distribuidos masivamente durante años en la isla.
Tras retirar piezas, modificar el cableado y realizar varias conexiones internas, logra transformar el aparato en una hornilla eléctrica casera capaz de calentar un recipiente con agua.
La propia autora del video confirmó en los comentarios que el protagonista del invento es su padre. "Siiii era mía, mi papá inventando, le dio otro uso. Tú sabes, hay que resolver. Bendiciones", escribió.
Los comentarios al video reflejan una mezcla de admiración, resignación y orgullo por la capacidad de adaptación desarrollada durante años de escasez.
"La necesidad hace parir milagros", escribió una usuaria. Otros resumieron la situación con frases como "Supervivencia se llama esto" o "El cubano no se muere, siempre está inventando".
Más que una demostración de creatividad, la hornilla improvisada se ha convertido para muchos en otro símbolo de una realidad donde la inventiva cotidiana intenta compensar las carencias de un sistema incapaz de garantizar servicios básicos.
Aunque el resultado ha despertado admiración entre miles de usuarios, el fenómeno trasciende la simple curiosidad tecnológica. El video forma parte de una tendencia que se ha multiplicado en años recientes, cuando numerosos cubanos comenzaron a reciclar electrodomésticos averiados para fabricar medios alternativos de cocción ante la falta de electricidad, gas o combustible.
En julio de 2025, un joven de Cumanayagua, en Cienfuegos, fabricó fogones de carbón utilizando ollas arroceras desechadas y latas vacías, algunos destinados a ancianos de su comunidad.
Meses después, otra cubana mostró cómo convirtió una olla de presión inutilizada en un fogón de carbón que, según afirmó, le había permitido enfrentar numerosos apagones.
Esta ola de inventos artesanales incluye fogones construidos con balitas vacías, extintores y tierra, hornos artesanales con tanques metálicos y hasta una motoneta adaptada con carbón vegetal.
La expansión de estas soluciones caseras está estrechamente ligada a la peor crisis energética que ha enfrentado Cuba en décadas. En mayo, el propio ministro de Energía y Minas reconoció que el país carecía de reservas de fuel oil y diésel, mientras los apagones alcanzaban entre 20 y 22 horas diarias incluso en La Habana.
La situación se agravó tras la reducción de los suministros petroleros procedentes de Venezuela y la práctica suspensión de los envíos desde México.
Paralelamente, el gas licuado se ha convertido en un producto inaccesible para gran parte de la población, con precios superiores a los 30,000 pesos en el mercado informal frente a salarios estatales que apenas rondan los 6,930 pesos mensuales.
El desabastecimiento también ha golpeado la distribución oficial. Desde enero, la estatal Cupet suspendió el suministro de gas en varias provincias orientales y miles de hogares continúan enfrentando dificultades para cocinar de forma regular.
Según datos del Food Monitor Program, más de nueve millones de cubanos preparan alimentos en condiciones precarias y 35 % ha tenido que recurrir a la leña o al carbón como alternativa.
En ese contexto han proliferado inventos de todo tipo, fogones construidos con balitas vacías, extintores reutilizados, hornos artesanales fabricados con tanques metálicos e incluso una motoneta adaptada para funcionar con carbón vegetal.
Ingenio Cubano: Innovaciones Caseras en Tiempos de Crisis
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo transformó un cubano una olla arrocera rota en una hornilla eléctrica?
Un cubano logró convertir una olla arrocera rota en una hornilla eléctrica funcional. Desmontó la base del electrodoméstico, modificó el cableado y realizó conexiones internas para que pudiera calentar un recipiente con agua, demostrando una vez más el ingenio cubano ante la escasez.
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¿Por qué los cubanos están recurriendo a estos inventos caseros para cocinar?
La necesidad de recurrir a inventos caseros para cocinar surge de la grave crisis energética y la escasez de combustible en Cuba. Los apagones prolongados y la falta de gas licuado obligan a las familias a buscar alternativas para poder preparar los alimentos diarios.
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¿Cómo ha impactado la crisis energética en la vida cotidiana de los cubanos?
La crisis energética ha afectado profundamente la vida diaria en Cuba. Los apagones de hasta 22 horas diarias impiden el uso de electrodomésticos básicos, mientras que la escasez de gas y combustibles obliga a la población a improvisar con carbón, leña y otros recursos para cocinar.
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¿Qué otras innovaciones han surgido en Cuba debido a esta situación?
Además de la hornilla eléctrica, han surgido múltiples innovaciones caseras en Cuba, como fogones de carbón hechos con ollas de presión y latas vacías, hornos artesanales construidos con tanques metálicos, y hasta fogones que funcionan con hojas secas de almendrón, reflejando el ingenio y la resiliencia de la población.
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