Amelia Calzadilla, presidenta del Partido Liberal Clásico Cubano (PLCC), advierte que las reformas económicas anunciadas por el régimen de Díaz-Canel no son una apertura genuina, sino una operación para que la 'nomenklatura' comunista se declare públicamente dueña del patrimonio nacional que, según ella, ya controla desde hace décadas.
En una entrevista con Tania Costa, en CiberCuba, Calzadilla trazó un paralelismo directo con el proceso soviético. «Yo siento que ellos sí están intentando una Perestroika. Yo creo que ellos sí están buscando un cambio a los rusos».
La activista sostiene que la apertura a la propiedad privada incluida en el paquete de 176 medidas aprobado el 12 de junio no beneficiará al ciudadano común, sino a quienes han manejado el país a su antojo.
«Yo siento que ellos van a tratar de poner la 'nomenklatura' del nombre de todas las empresas, de todos esos propietarios que ellos se encargaron de regalarles nuestro patrimonio».
Esa lectura coincide con la del economista Mauricio de Miranda Parrondo, quien advirtió en CiberCuba que las 176 medidas representan el primer paso hacia un «capitalismo autoritario patrimonial» que replica el modelo ruso post-soviético, donde las élites cercanas al poder se apropiaron de los activos estatales sin transparencia ni igualdad de oportunidades.
Para Calzadilla, la contradicción más llamativa del discurso oficial es que el régimen defiende al mismo tiempo la propiedad privada y el comunismo. «Lo que sí parece completamente anacrónico es que en el mismo contexto en el que te dicen que va a haber una apertura económica, un reconocimiento de la propiedad privada —contrario a las leyes del socialismo, por cierto— que sean ellos mismos los que te digan: no, no, pero espérate, pero aquí se va a seguir construyendo socialismo, se va a seguir construyendo comunismo».
Esa incoherencia, argumenta, es en sí misma una confesión de fracaso. «Cuando tú escuchas a una persona defender la propiedad privada y cinco minutos después decirte: pero yo creo en el comunismo y que la empresa estatal es el actor más importante de la economía... Pero si la empresa estatal está destruida, si esto es resultado de que la empresa estatal no es rentable, tú has demostrado que tu economía no es productiva».
Calzadilla enumera las evidencias del colapso del modelo: inflación desbocada, deterioro salarial, falta de fuerza laboral y el éxodo masivo que ha vaciado el país.
Entre 2020 y 2024, Cuba perdió aproximadamente el 24% de su población —cerca de 1,79 millones de personas— por emigración, el mayor éxodo histórico en ausencia de guerra.
«El éxodo que ha sufrido el país es la mejor respuesta de que tú eres incompetente, de que este modelo no genera desarrollo, no impulsa al desarrollo», señaló.
En ese sentido, la activista concluye que las propias medidas del régimen constituyen una admisión implícita de derrota ideológica, pero que eso no las convierte en una solución viable mientras quienes las impulsan sigan sin reconocer la contradicción: «Las medidas son un reconocimiento de la incompetencia del modelo socialista, y justo después tú dices en tu intransigencia que vas a implementar el socialismo. Aún así tú dices: no eres el indicado para llevar estas medidas a buen puerto, porque tú ni sabes lo que estás diciendo».
Calzadilla cerró el análisis con una advertencia sobre la dimensión que, a su juicio, no puede quedar fuera del debate. «Está el tema de la impunidad. Son violadores de derechos humanos. Nosotros no podemos dejar pasar eso».
Archivado en:
