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La congresista republicana cubanoamericana María Elvira Salazar se distanció este martes de la postura del presidente Donald Trump al respaldar públicamente el fallo de la Corte Suprema que mantiene la ciudadanía por nacimiento para hijos de padres sin estatus legal, en una decisión que representa una derrota directa para la agenda migratoria del mandatario.
Salazar, representante del 27° Distrito Congressional de Florida, emitió un comunicado oficial avalando la decisión del máximo tribunal con una frase que contrasta abiertamente con la posición de Trump: «La Constitución es clara, y siempre debemos respetar el Estado de derecho».
Respaldo al fallo que Trump calificó de «vergüenza»
El tribunal rechazó este martes, por seis votos contra tres, el intento de Trump de eliminar la ciudadanía automática mediante la Orden Ejecutiva 14,160, firmada el 20 de enero de 2025, primer día de su segundo mandato.
Trump había calificado la ciudadanía por nacimiento de «ridícula» y declarado que sería una «vergüenza» si la Corte la mantenía. Tras la derrota, anunció que buscará modificar la decisión en el Congreso.
Salazar fue directa en su postura: «La Corte Suprema ya se pronunció sobre la ciudadanía por nacimiento, y estoy de acuerdo con su decisión».
Su respaldo la coloca en contradicción con el presidente de su propio partido, algo que adquiere especial peso dado el carácter central que Trump le dio a esta batalla judicial.
«La política migratoria no debe definirse mediante órdenes ejecutivas»
Más allá de avalar el fallo, Salazar lanzó una crítica implícita al método que Trump ha utilizado para reformar la política migratoria.
«La Corte interpretó la Constitución, pero la política migratoria no debe definirse mediante órdenes ejecutivas ni decisiones judiciales. Eso solo genera incertidumbre y perjudica a nuestras familias, nuestros empleadores y nuestras comunidades», escribió la congresista.
Y fue aún más directa al señalar dónde debe darse el debate: «Es responsabilidad del Congreso arreglar nuestro sistema migratorio. Ahí es donde siempre ha debido darse este debate».
Defender la Constitución sin ignorar los abusos
Salazar reconoció que el fallo no resuelve todos los problemas del sistema migratorio, pero rechazó que eso justifique ignorar la Constitución.
«Este fallo no cambia otra realidad: nuestras leyes migratorias están desactualizadas y no responden a los desafíos de hoy», advirtió.
Al mismo tiempo, planteó que ambos objetivos son compatibles:
«Podemos defender la Constitución y, al mismo tiempo, poner fin a abusos como el turismo de nacimiento, combatir el fraude y arreglar un sistema de inmigración legal que le ha fallado a Estados Unidos durante demasiado tiempo. Esos objetivos no están en conflicto. Van de la mano».
Una voz republicana que no teme contradecir a Trump
El posicionamiento de Salazar no es un hecho aislado. La congresista, hija de inmigrantes cubanos que huyeron del régimen castrista, tiene un historial de distanciarse de la línea dura de su partido en materia migratoria.
Es autora de la Ley Dignidad, propuesta bipartidista para regularizar a más de 11 millones de inmigrantes indocumentados sin antecedentes penales con más de cinco años de residencia en el país.
En diciembre de 2025, Salazar criticó la suspensión de solicitudes de inmigración de Cuba, Haití y Venezuela, calificándola de «antiamericana» y «castigo colectivo», mientras sus colegas republicanos Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez respaldaban la medida.
El fallo que derrotó a Trump
La Orden Ejecutiva 14,160 instruía a las agencias federales a no reconocer la ciudadanía de niños nacidos si ninguno de sus padres era ciudadano o residente permanente. El juez federal John Coughenour la bloqueó de inmediato calificándola de «abiertamente inconstitucional», y fiscales generales de 18 estados presentaron demandas.
El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, redactó la opinión mayoritaria afirmando que «la ciudadanía, antes y ahora, era el derecho a tener derechos» y que los redactores de la 14ª Enmienda extendieron esa promesa a «toda persona nacida libre en esta tierra».
Este fallo representa la tercera derrota relevante de Trump ante la Corte Suprema en los últimos meses. El Migration Policy Institute había estimado que unos 255,000 niños nacidos cada año de padres no ciudadanos habrían perdido ese derecho de haberse aplicado la orden ejecutiva.
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