El embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, protagonizó este martes un tenso enfrentamiento con el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla durante la sesión extraordinaria de la Asamblea General convocada a petición del régimen para debatir el embargo estadounidense.
El momento más intenso ocurrió cuando Rodríguez interrumpió por segunda vez la intervención del diplomático estadounidense mediante una moción de orden. Lejos de retractarse, Waltz respondió con firmeza:
«Puede hacer lo que quiera. Esto no es La Habana; esto es Estados Unidos de América y las Naciones Unidas. Vamos a intervenir y no vamos a callarnos como hace usted con su pueblo».
Las palabras provocaron un ambiente de máxima tensión en el plenario y marcaron el tono de un discurso en el que el representante estadounidense lanzó una de las críticas más severas contra la dictadura cubana pronunciadas en la ONU en los últimos años.
Rodríguez había interrumpido previamente la intervención calificando a Waltz de «mentiroso» y asegurando que la ONU «no es un campamento de boinas verdes». En ambas ocasiones, la presidencia de la Asamblea rechazó las objeciones del canciller cubano al recordarle que el artículo 71 del reglamento impide utilizar las mociones de orden para debatir el contenido de un discurso, por lo que devolvió la palabra al embajador estadounidense.
Al retomar su intervención, Waltz respondió sin elevar el tono:
«La verdad ofende y la verdad no es una falta de respeto. Siento mucho que la delegación de Cuba no quiera escuchar esto».
Un discurso centrado en la crisis cubana
El diplomático aprovechó su intervención para denunciar la crisis política, económica y humanitaria que atraviesa la isla.
Recordó que, mientras se desarrollaba la sesión, Cuba permanecía bajo un apagón nacional —el séptimo colapso del sistema eléctrico en apenas 18 meses— y contrastó esa realidad con el suministro eléctrico permanente en las residencias de la familia Castro y en las sedes del poder.
También leyó ante la Asamblea los nombres de varios presos políticos cubanos, entre ellos Luis Manuel Otero Alcántara, cuya condena concluye esta semana; el músico Fernando Almadévez Rivera; el rapero Miguel Castillo Pérez; el poeta Duanes León Tovero y los hermanos Jorge y Nadir Martín Perdomo.
«No son violentos. No tienen armas. Lo que llevan son flores y escriben poesía y canciones. Y por eso el régimen intenta acabar con ellos», afirmó.
«El único embargo es el que el régimen impone a su pueblo»
Waltz también cuestionó la narrativa oficial sobre el embargo estadounidense.
Preguntó a las delegaciones presentes cómo podía hablarse de un «bloqueo total» cuando Cuba recibe ayuda humanitaria de Canadá, China, Rusia, España, la Unión Europea y la propia ONU, y cuando desde puertos de Florida salen exportaciones por cientos de millones de dólares hacia la isla.
«El único embargo es la guillotina que tiene el régimen sobre las cabezas de sus propios ciudadanos», sentenció.
El embajador denunció además que GAESA, el conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas cubanas, administra aproximadamente la mitad de la economía nacional y un fondo de unos 18.000 millones de dólares, mientras «ni un centavo» llega al pueblo.
Asimismo, acusó al régimen de apropiarse de los salarios de los médicos enviados al exterior y de los cubanos reclutados para combatir en Ucrania.
«Ese dinero termina en los bolsillos de la familia Castro», afirmó.
En otro de los momentos más duros de su intervención, preguntó cómo era posible que el país carezca de combustible para hospitales mientras, según dijo, la familia Castro dispone de aviones privados, relojes Rolex, corbatas Hermès y cientos de propiedades dentro y fuera de Cuba.
Un respaldo menor al régimen
La Asamblea General aprobó finalmente la celebración del debate con 136 votos a favor, nueve en contra y 30 abstenciones, un apoyo considerablemente inferior al obtenido por La Habana en la votación anual sobre el embargo celebrada en octubre de 2025, cuando reunió 165 votos favorables, el peor resultado para el régimen en más de tres décadas.
Antes de concluir, Waltz lanzó un mensaje directo a la comunidad internacional:
«Estén del lado del pueblo cubano, no estén con el régimen que ha quebrado a ese país. No pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo. Ha llegado la hora de tomar una decisión».
Preguntas frecuentes sobre el enfrentamiento en la ONU entre Estados Unidos y Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué ocurrió durante la sesión de la ONU entre el embajador de EE.UU. y el canciller cubano?
El embajador de Estados Unidos, Mike Waltz, tuvo un tenso enfrentamiento con el canciller cubano Bruno Rodríguez durante una sesión extraordinaria de la Asamblea General de la ONU, donde Waltz criticó severamente al régimen cubano por la crisis política, económica y humanitaria en la isla.
Publicidad
¿Cuál fue la respuesta de Mike Waltz a las interrupciones de Bruno Rodríguez?
Cuando Rodríguez interrumpió, Waltz respondió con firmeza: «Esto no es La Habana; esto son los Estados Unidos de América y las Naciones Unidas», reafirmando su derecho a intervenir y denunciar las acciones del régimen cubano.
Publicidad
¿Qué denuncias hizo Mike Waltz sobre la situación en Cuba?
Waltz denunció la crisis en Cuba, destacando que mientras el país enfrentaba apagones, las residencias de la familia Castro y sedes del poder tenían suministro eléctrico. También mencionó la situación de los presos políticos y criticó la narrativa del embargo estadounidense, asegurando que el único embargo real es el impuesto por el régimen a su pueblo.
Publicidad
¿Qué posición tomó la comunidad internacional en el debate sobre el embargo a Cuba?
La Asamblea General aprobó la celebración del debate con 136 votos a favor, un número considerablemente menor al apoyo que Cuba había recibido en votaciones anteriores sobre el embargo, lo que refleja un respaldo menor al régimen cubano por parte de la comunidad internacional.
Publicidad
Archivado en:
