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Mike Waltz, embajador de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas, conmemoró este sábado el quinto aniversario del 11J con un mensaje directo de solidaridad hacia los presos políticos cubanos y de condena al régimen de La Habana.
«Hace cinco años, el pueblo cubano llenó las calles y exigió libertad. El régimen respondió con porras, celdas de prisión, juicios espectáculo y miedo. Hoy, más de 800 presos políticos permanecen entre rejas: artistas, raperos, poetas, padres, hijas, hermanos. Se atrevieron a decir lo que millones saben: Cuba merece ser libre. Estamos con ellos. Patria y Vida», escribió Waltz desde su cuenta oficial @USAmbUN en X.
El mensaje llega en una semana de intensa actividad diplomática del embajador en torno a Cuba. El 7 de julio, durante una sesión extraordinaria de la Asamblea General de la ONU convocada por el régimen cubano para debatir el embargo estadounidense, Waltz exhibió fotografías y leyó los nombres de presos políticos ante los países miembros.
En esa misma sesión, el embajador protagonizó un tenso intercambio con el canciller cubano Bruno Rodríguez, quien intentó interrumpirlo mientras denunciaba la situación de los detenidos.
«Estén del lado del pueblo cubano, no estén con el régimen que ha quebrado a ese país. No pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo. Ha llegado la hora de tomar una decisión», advirtió Waltz a los representantes de las naciones presentes.
Al día siguiente, el 8 de julio, EE.UU. exigió formalmente ante la ONU la liberación de los presos políticos, citando a más de 775 personas encarceladas por activismo pacífico.
Entre los casos mencionados figuran el rapero Maykel «Osorbo» Castillo Pérez, coautor de «Patria y Vida» y condenado a nueve años, y el poeta Duannis León Taboada, de 24 años, sentenciado a 14 años y recluido en celda de castigo en el Combinado del Este.
El quinto aniversario del 11J llega con cifras récord de represión. La organización Prisoners Defenders documentó 1.306 presos políticos en Cuba al 9 de julio de 2026, la cifra más alta registrada hasta la fecha. Al menos 338 de ellos permanecen encarcelados por delitos directamente vinculados a las protestas de 2021.
El caso más emblemático es el de Luis Manuel Otero Alcántara, líder del Movimiento San Isidro, cuya condena de cinco años venció formalmente el 9 de julio, pero que permanece en paradero desconocido tras ser trasladado de la prisión de Guanajay sin notificación a su familia. Amnistía Internacional denunció la situación como una desaparición forzada el 10 de julio.
Este sábado, la Embajada de EE.UU. en La Habana también exigió la liberación de los presos políticos, y el representante Mike Hammer visitó a familiares de detenidos del 11J en Cuba.
El senador Marco Rubio advirtió por su parte que Washington usará «todas las herramientas» disponibles para forzar reformas en la isla y exigió la liberación inmediata de los presos políticos.
El indulto anunciado por el régimen en abril de 2026 para más de 2,000 reclusos excluyó explícitamente a los condenados por «delitos contra la autoridad», la figura jurídica utilizada para criminalizar a los manifestantes del 11J, lo que dejó fuera de cualquier beneficio a cientos de personas encarceladas precisamente por salir a las calles hace cinco años. La organización Justicia 11J resumió este sábado el sentido de la fecha con una frase contundente: «Ninguna causa puede avanzar si abandona a los presos».
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