
La emisora estatal Radio Ciudad Monumento presentó este sábado como un logro para Bayamo la apertura del bazar privado Dulcinea, donde todos los productos pueden pagarse mediante transferencias bancarias, sin necesidad de utilizar efectivo.
Lo paradójico es que el régimen exhiba como un avance de la ciudad una iniciativa del sector privado, cuando sus políticas de bancarización no han resuelto la escasez de efectivo ni conseguido que los pagos mediante transferencia sean aceptados de forma generalizada.
El bazar, ubicado en la calle Zenea, es operado por la mipyme Ínsula Quijote, entidad privada que accedió a un esquema de financiamiento del Banco de Crédito y Comercio (Bandec) mediante su llamada Ronda de Negocios, desarrollada en alianza con la Empresa de Servicios Integrales Fénix.
Roberto Boza Blanco, director administrativo de la mipyme, explicó a la emisora oficialista que ese financiamiento permite costear importaciones o comprar productos a proveedores mediante transferencias para posteriormente comercializar las mercancías en el establecimiento.
El local ofrece electrodomésticos, enseres, artículos de aseo, confituras, productos cárnicos, ropa, herramientas y materiales de plomería, con planes de incorporar aceite y otros artículos de primera necesidad.
Boza Blanco reconoció que «los precios no son todo lo módicos que quisieran, pero son una opción más a la que se puede acceder por transferencia con la idea de cerrar un ciclo que hasta ahora tiene muchos cabos sueltos».
También adelantó que Dulcinea es «el primer establecimiento de una red de mercados que se van a implementar en la ciudad», y anunció la apertura futura de otro local basado en el mismo principio de pago.
El anuncio, no obstante, ha generado bastante incredulidad. Jorge Luis Agüero comentó: «Abren una nueva tienda para permitir el pago por transferencia y los únicos artículos que tienen son cuatro tipos de champú y uno de colonia».
Por su parte, Cristhiam Rodríguez señaló el aspecto más «curioso» del supuesto logro y planteó la pregunta que muchos se hacen: «Quiero ver un proveedor extranjero recibiendo moneda nacional en sus cuentas».
«Eso es por la inauguración; ya veremos cuando tengan que reabastecer sin efectivo. Hasta ahí la bancarización», enfatizó Alejandro García Varona.
La publicación de la emisora radial omite el contexto en el que aparece la iniciativa. La política de bancarización, impulsada formalmente desde agosto de 2023, no ha conseguido desplazar el uso del efectivo ni garantizar el funcionamiento estable de los pagos electrónicos.
La propia prensa estatal reconoció en abril que «el efectivo sigue siendo el rey indiscutible de la economía diaria».
También documentó comercios que cobraban recargos del 10 % por pagos electrónicos, mientras en algunas provincias intermediarios exigían comisiones de hasta el 20 % para entregar efectivo a cambio de transferencias.
Ante esas dificultades, el Banco Central anunció en julio nuevos incentivos para los pagos digitales, entre ellos la acreditación inmediata de determinadas operaciones, reducciones de comisiones y bonificaciones para consumidores y comercios.
Asimismo, la Resolución 74/2026 suspendió sin fecha definida el límite de 5,000 CUP para los cobros y pagos en efectivo entre actores económicos, establecido en 2023. La medida estará vigente hasta que, según el texto oficial, «las condiciones del país lo permitan».
En ese escenario, que la prensa estatal presente como un «precedente» la apertura de una tienda privada que acepta transferencias revela la magnitud del problema: una modalidad de pago que debería estar ampliamente disponible continúa celebrándose como un logro extraordinario.
Preguntas frecuentes sobre la bancarización y pagos electrónicos en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué es el bazar Dulcinea y cómo se diferencia de otras tiendas en Cuba?
El bazar Dulcinea es un establecimiento privado operado por la mipyme Ínsula Quijote, que se distingue por permitir pagos mediante transferencias bancarias sin necesidad de efectivo. A diferencia de muchos otros negocios en Cuba, no es una iniciativa estatal, sino un negocio privado que ha logrado establecer un esquema de financiamiento con el Banco de Crédito y Comercio (Bandec).
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¿Por qué la bancarización en Cuba se considera un fracaso?
A pesar de los esfuerzos del régimen cubano para impulsar la bancarización desde 2023, solo el 3,77% de las transacciones en Cuba son digitales en 2026. La falta de infraestructura adecuada, la resistencia de los negocios privados a aceptar pagos digitales y la escasez de efectivo en el sistema bancario han contribuido al fracaso de esta política.
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¿Qué desafíos enfrentan los negocios privados en Cuba para aceptar transferencias bancarias?
Los negocios privados en Cuba enfrentan varios desafíos para aceptar transferencias bancarias, como la necesidad de efectivo para comprar mercancías a proveedores que tampoco aceptan transferencias, y la evasión fiscal que permite el uso de efectivo. Además, la infraestructura bancaria es deficiente, con cajeros automáticos frecuentemente averiados y falta de conectividad por los apagones.
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¿Cuál es la postura del gobierno cubano ante el rechazo de transferencias en el sector privado?
El gobierno cubano ha amenazado con medidas legales contra los vendedores que se nieguen a aceptar pagos por transferencia electrónica. Sin embargo, la propia falta de efectivo en los bancos limita la efectividad de esta política, creando una paradoja en la que se sanciona a los negocios mientras se admite la escasez de efectivo.
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