
La Aduana General de la República estableció nuevas reglas para determinar qué mercancías podrán entrar a Cuba como importaciones no comerciales y cuáles deberán pasar a un segundo despacho con carácter comercial y pago en dólares, con límites específicos para electrodomésticos, celulares, computadoras, ropa, calzado, herramientas y otros productos.
Las disposiciones aparecen en la Resolución 340/2026, publicada este lunes en la Gaceta Oficial No. 83 de 2026, y entrarán en vigor el 12 de octubre, siete días después de su publicación.
La normativa desarrolla en detalle el mecanismo aprobado por el gobierno cubano para que personas naturales puedan someter determinadas mercancías a un despacho con carácter comercial, pagando los aranceles y servicios aduaneros en USD.
El punto clave de la nueva resolución es que la Aduana seguirá separando lo que considera una importación no comercial de aquello que, por cantidad, naturaleza, reiteración o valor, identifica como comercial.
La importación no comercial continúa definida como aquella que una persona realiza de manera ocasional para su uso personal, familiar o del hogar.
Cuando se detecten cantidades excesivas o mercancías con carácter comercial, primero se despachará lo que sí cumple las reglas ordinarias. Después, si el titular acepta, se abrirá un nuevo despacho independiente para el excedente, al que se aplicarán los aranceles y servicios en dólares.
La medida concreta un anuncio realizado en junio por el primer ministro Manuel Marrero Cruz, cuando el gobierno informó que permitiría por primera vez en décadas a personas naturales importar mercancías con fines comerciales. Hasta entonces, la legislación limitaba a los ciudadanos a importaciones «sin carácter comercial», mientras esa actividad quedaba reservada fundamentalmente a empresas y otros actores autorizados.
Cinco unidades o tres, según el valor
Una de las reglas más relevantes establece que, para artículos valorados mediante declaración de Aduana, factura de compra o valor de referencia, podrán admitirse como importación no comercial hasta cinco unidades de cada tipo cuando su valor no supere los 50 dólares, y hasta tres unidades cuando sea superior a esa cantidad.
Lo que exceda esos límites podrá, si el titular acepta, pasar a un segundo despacho con carácter comercial y pago en USD. La regla, sin embargo, no se aplica de forma general a todas las mercancías, porque varias categorías tienen límites específicos que prevalecen sobre ella.
La propia Gaceta ofrece un ejemplo: si una persona pretende importar cinco tazas de baño, cuyo valor de referencia es de 55 dólares cada una, la Aduana autorizará tres dentro del límite ordinario y aplicará al resto el procedimiento para importaciones comerciales.
Dos electrodomésticos y hasta cinco celulares
Los electrodomésticos tendrán un límite diferente: se admitirán hasta dos artículos del mismo tipo, siempre que la suma de sus valores no exceda el límite autorizado para la operación correspondiente.
La regulación incluye expresamente las plantas eléctricas, de las que también se podrán importar hasta dos unidades bajo esta regla.
Para los equipos de informática y comunicaciones, la Aduana permitirá hasta tres equipos de cómputo, independientemente de si se trata de computadoras de escritorio, laptops, tabletas u otros equipos similares.
También podrán entrar hasta cinco teléfonos celulares o inteligentes y hasta tres artículos relacionados con telecomunicaciones, dispositivos de red y determinados periféricos.
Algunos equipos de comunicaciones continúan sujetos a permisos específicos. La Gaceta señala, por ejemplo, que routers, determinados transmisores de radio, teléfonos satelitales y otros dispositivos requieren autorización del Ministerio de Comunicaciones.
Ropa, zapatos, alimentos y artículos de aseo
La llamada miscelánea incluye calzado, confecciones, alimentos, artículos de aseo personal y del hogar, bisutería, perfumería y productos similares.
En estos casos, la Aduana tendrá en cuenta la diversidad de los productos. Cuando considere que existe carácter comercial por la repetición o cantidad excesiva de un mismo artículo, permitirá normalmente hasta cinco kilogramos de ese producto y someterá el resto al despacho comercial.
Si se trata de objetos muy pequeños y cinco kilogramos representarían una cantidad desproporcionada para uso personal o doméstico, el límite podrá reducirse a un kilogramo. La norma menciona como ejemplos las piedras de fosforera y las baterías de reloj.
La Gaceta ilustra el procedimiento con un pasajero que intenta entrar con 90 kilogramos de zapatos de mujer: la Aduana admitiría cinco kilogramos por la vía no comercial y el resto podría despacharse mediante el nuevo procedimiento pagado en USD.
Para los productos a los que se aplica la alternativa valor-peso, la nueva resolución mantiene además para viajeros la equivalencia de un kilogramo por 10 dólares a efectos de determinar su valor aduanero.
Otras categorías tienen límites propios
La resolución establece reglas particulares para numerosos productos. Por ejemplo, se admiten hasta tres instrumentos musicales, mientras que las herramientas valoradas por declaración, factura o valor de referencia se limitan generalmente a dos de cada tipo.
En materiales de construcción, la Aduana admite hasta 50 metros cuadrados de piezas de enchape y piso, hasta 50 unidades de determinadas manufacturas para construcción y hasta 10 unidades de otros herrajes y materiales.
Los vehículos, motocicletas y ciclomotores cuentan igualmente con reglas específicas. En esos casos, el nuevo despacho comercial no puede utilizarse para superar los máximos fijados por otras disposiciones legales.
¿Qué ocurre si el viajero no quiere pagar en dólares?
Cuando una mercancía tenga que pasar al despacho comercial, el titular podrá aceptar el pago de los impuestos y servicios correspondientes en USD o solicitar el reembarque de los productos, siempre que cumpla las condiciones establecidas para ese trámite.
Si no autoriza el pago ni procede al reembarque, la Aduana aplicará la medida administrativa que corresponda conforme a la legislación vigente.
El nuevo procedimiento se aplicará cuando no exista un intento de burlar el control aduanero. Las mercancías prohibidas, las declaraciones fraudulentas y otras infracciones continúan sujetas a tratamientos diferentes y no se regularizan simplemente mediante el pago en dólares.
Si la persona necesita tiempo para completar el despacho, las mercancías podrán permanecer bajo custodia en almacenes o depósitos por el plazo autorizado, pero los gastos serán asumidos por el destinatario.
La resolución también advierte que quienes incurran de forma reiterada en importaciones que la Aduana considere comerciales podrán recibir una sanción que limite temporalmente su derecho a importar. Mientras esa medida permanezca vigente, solo se admitirán sus efectos personales y el resto de las mercancías recibirá el tratamiento previsto en la legislación.
Las nuevas reglas podrían impactar directamente en las llamadas «mulas», viajeros que durante años han transportado ropa, alimentos, artículos de aseo y otros productos para su venta en Cuba. En septiembre, el economista Elías Amor advirtió a CiberCuba que las nuevas regulaciones podían desplazar a estos trabajadores del negocio de importación, mientras el gobierno ampliaba las posibilidades de comercio exterior para mipymes y cooperativas.
La Resolución 340/2026 sustituye a la Resolución 175 de 2022 y a sus modificaciones posteriores, y será desde el 12 de octubre la normativa que detalle cómo determinar el carácter comercial de las mercancías y cómo procesar los excedentes de viajeros y envíos.
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