
Un ciudadano cubano identificado como Carlos Javier Alamo-Sorino se encuentra bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras admitir haber votado ilegalmente en una elección estadounidense, según un comunicado oficial publicado este viernes.
La agencia federal describe a Alamo-Sorino como un extranjero ilegal con antecedentes penales que fue puesto en libertad bajo parole durante la administración Obama. ICE le atribuye condenas previas por agresión sexual, otro delito sexual, robo, hurto y comunicaciones acosadoras.
El caso forma parte de una operación nacional contra el presunto fraude electoral que la administración Trump ha intensificado en las semanas previas a las elecciones legislativas del 3 de noviembre de 2026.
El comunicado de este viernes detalla 17 casos de extranjeros arrestados por delitos relacionados con el voto, procedentes de países como Guatemala, India, Rusia, Nicaragua, Jamaica y Cuba, entre otros.
«Las elecciones seguras protegen la soberanía de nuestra nación y el sagrado derecho al voto de los estadounidenses. Hemos descubierto cientos de casos de fraude electoral y la magnitud del problema sigue creciendo. Cada voto de un extranjero ilegal cancela el voto de un ciudadano americano», declaró Micah Bock, director de Asuntos Públicos de ICE.
«Los ciudadanos naturalizados son ciudadanos estadounidenses, con exactamente el mismo derecho a votar que cualquier persona nacida aquí. Instamos a los votantes a ir a las urnas. No se queden en casa por miedo», advirtió John C. Yang, presidente de Asian Americans Advancing Justice-AAJC, una de las organizaciones que impulsa la demanda.
Alamo-Sorino no es el único cubano que enfrenta cargos en este contexto. El Departamento de Justicia anunció el 26 de octubre cargos contra 48 extranjeros en cinco estados, entre ellos cuatro cubanos: Alfredo Santiesteban, de 73 años, en Pensilvania; Osmal Loy, de 70, también en Pensilvania; Jamie Orlando Sosa Sardina, de 60, en Florida; y Luis Manuel Pérez, de 72, igualmente en Florida.
Días antes, el Departamento de Justicia presentó cargos contra otros dos cubanos residentes permanentes en Florida —identificados por sus iniciales— acusados de votar ilegalmente en 2022 y 2024. Uno de ellos enfrenta hasta cinco años de prisión por declarar falsamente ser ciudadano para registrarse como votante.
A comienzos de octubre, Andrés García, cubano de 64 años y residente permanente en Kansas City, fue arrestado acusado de haber participado en al menos 15 elecciones a lo largo de dos décadas, incluidas 13 federales.
En paralelo a los arrestos, organizaciones de derechos civiles presentaron el jueves una demanda federal para detener la llamada «Unlawful Voter Initiative», un programa de USCIS puesto en marcha en agosto de 2026 que reasignó cientos de agentes para investigar a ciudadanos naturalizados como posibles votantes ilegales.
La demanda contra USCIS y el Departamento de Seguridad Nacional señala que un análisis de muestra reveló que el 38.9% de los identificados por el programa como posibles no ciudadanos habían nacido en Estados Unidos.
Florida, donde residen aproximadamente 691,000 votantes registrados de ascendencia cubana, es uno de los estados priorizados por el programa federal.
El 66% de los inmigrantes cubanos en EE.UU. son ciudadanos naturalizados, lo que convierte a esa comunidad en una de las más expuestas al escrutinio de la iniciativa.
Vídeos relacionados:
Archivado en: