Benny Moré | Foto © Radiorebelde.cu

Benny Moré, un cubano que cantaba, bailaba y comía jutía asada

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Bartolomé Moré, conocido mundialmente como Benny Moré, el Bárbaro del Ritmo, fue uno de los artistas más destacados de la Cultura Cubana.

Nació en Santa Isabel de las Lajas, el 24 de agosto de 1919. Mucho se conoce de sus éxitos musicales, pero pocas veces tenemos la oportunidad de ver una arista más íntima de este importante cantautor cubano que sedujo al mundo con su inconfundible voz.

Benny Moré provenía de una familia humilde, campesina. Desde pequeño cultivaba la tierra y su madre le enseñó a cocinar para que pudiera ayudarla, alimentando a sus hermanos, mientras ella trabajaba fuera de casa.

El Benny conocía recetas de origen lucumí como, por ejemplo, la “yuca con harina de castilla, grasa y bolas de maní”. Al parecer además era fanático del fufú de plátano con chicharrones y del quimbombó.

El Bárbaro del Ritmo cocinaba para sus invitados con tremendo placer. Cuando llegó la fama, la casa del músico era un hervidero de personas. Entre rones cubanos como el Peralta y Matusalén, el humo de los puros y el buen café, muchos de los invitados pudieron probar la sazón del Benny.

Benny Moré / www.cubaperiodistas.cu

Según explica el periodista Rafael Lam en uno de sus artículos, Teodoro, el hermano del Benny confesó que el músico era amante de la jutía asada. Esta carne se caracteriza por tener un olor y sabor peculiar. Por eso Benny "las asaba con pedacitos de caña de azúcar para matizarle el amargor". 

Entre sus recetas estrellas estaban además el lechón asado, tasajo, bacalao, ajiaco y arroz con camarones. En sus elaboraciones solía utilizar mucho picante, una costumbre que adquirió durante su estancia en México.

Otros platos favoritos del sonero eran el Arroz Frito en un restaurante del Barrio Chino de La Habana; las butifarras del Congo (Armenteros) en Catalina de Güines, el mismo que inspiró a Ignacio Piñeiro a componer Échale Salsita; y el “Arroz con bacalao entomatado” que le preparaba su tía en su pueblo natal.

El café fuerte, el tabaco y el buen ron siempre acompañaron al Benny. Estos placeres los reflejó en las canciones que compuso, muchas veces tendido en el suelo sin camisa, como quien se nutre del frío piso del portal para narrar, con su voz limpia, una historia cargada de vida.

Benny Moré murió en La Habana, el 19 de febrero de 1963. Su voz nos acompaña en la radio y en viejos fonogramas, hoy como ayer. 

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