Un inusual y violento enfrentamiento entre un cocodrilo y un caimán fue captado en video por una trabajadora del Parque Nacional Everglades, en el sur de Florida, viralizándose rápidamente en redes sociales.
La escena, registrada el pasado miércoles cerca de la Torre de Observación de Shark Valley, muestra a los dos imponentes reptiles intercambiando mordidas y gruñidos, en lo que parece ser una disputa territorial por un espacio soleado en una acera del parque.
Durante el tenso momento, turistas rodeaban a los animales con evidente imprudencia, algunos incluso acercándose peligrosamente mientras los reptiles se enfrentaban a escasos metros del portabicicletas del parque.
El cocodrilo, tras varios ataques, logró imponerse, mientras el caimán se alejó rumbo al agua.
Dos especies que coexisten solo en Florida
Florida es el único lugar del mundo donde los cocodrilos y caimanes americanos conviven en estado salvaje, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Ambos forman parte del grupo de los "crocodilianos", los reptiles vivos más grandes del planeta, y aunque comparten hábitats, presentan diferencias morfológicas y de comportamiento notables.
Morfología: Los cocodrilos tienen un hocico en forma de "V", estrecho y puntiagudo, mientras que los caimanes presentan un hocico en forma de "U", más ancho y redondeado.
Color: Los caimanes suelen tener un tono oscuro o negro, mientras que los cocodrilos tienen un color marrón grisáceo más claro.
Tamaño: El cocodrilo americano puede alcanzar hasta 6 metros de longitud, aunque lo habitual es que midan entre 3 y 5 metros. Los caimanes rara vez superan los 4 metros.
Comportamiento: Los cocodrilos tienden a ser más territoriales y agresivos. Los caimanes, por su parte, son más tolerantes, aunque también pueden atacar si se sienten amenazados.
Aunque ambas especies suelen evitar el contacto con los humanos, el aumento de encuentros entre turistas y reptiles en áreas naturales protegidas ha generado preocupación entre las autoridades.
Peligro latente en aguas floridanas
Desde 1948 se han documentado alrededor de 450 ataques de caimanes a personas en Florida, 30 de ellos con desenlace fatal, según la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC).
Si bien los cocodrilos son menos propensos a atacar a humanos, no están exentos de protagonizar incidentes.
A principios de marzo, una mujer fue mordida en el codo mientras navegaba en kayak por la reserva estatal Tiger Creek, en el condado de Polk.
Días después, otro hombre resultó herido en la pierna tras un ataque de caimán, según medios locales.
Ante estos hechos, la FWC advierte sobre la necesidad de mantener la distancia con los reptiles salvajes y nunca alimentarlos, ya que esto puede llevarlos a asociar a las personas con comida, aumentando el riesgo de ataques.
El cocodrilo americano: entre la amenaza y la recuperación
El cocodrilo americano fue catalogado como especie en peligro de extinción en 1975, pero su población ha logrado una notable recuperación.
Hoy se estima que hay entre 1,500 y 2,000 ejemplares adultos en Florida, aunque sigue considerado como una especie amenazada, tanto a nivel estatal como federal.
Estos reptiles habitan principalmente en zonas costeras del sur de la península y en los Cayos de Florida. Prefieren ambientes de agua salobre o salada, como manglares y estuarios, aunque ocasionalmente se les puede ver en zonas interiores.
Uno de los cocodrilos más famosos del estado, apodado “Croczilla”, fue filmado el año pasado por la fotógrafa Kym Clark.
El ejemplar, que mide más de 4 metros, ha sido descrito como el más grande avistado en estado salvaje en el Parque Nacional Everglades.
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