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Mercedes Roque, madre del joven cubano Antonio Rassi Roque, fallecido el 18 de agosto durante el cumplimiento del Servicio Militar Obligatorio (SMO), exigió públicamente una investigación transparente y responsabilidades a los oficiales de la unidad militar donde ocurrieron los hechos.
En un mensaje publicado en su cuenta de Facebook, la mujer expresó su dolor y frustración ante la impunidad tras la muerte de su hijo: "Hoy fui a visitarte a una casa que aún no te correspondía estar… tu partida fue una reacción a una acción llena de falta de humanismo. Exijo una junta con el jefe de unidad, el político, el jefe de pelotón y el oficial a cargo de la guardia".
Según relató, Antonio Rassi, de apenas 18 años, murió en la Unidad Militar 50 del Calvario, en La Habana, pocas horas después de haberle llamado por teléfono: “¿Qué ocurrió desde las 8:55 de la mañana que hablé con mi hijo hasta las 2:45 p.m.? Ellos, tanto como yo, saben que algo ocurrió”, cuestionó.
Roque considera que la muerte de su hijo fue una consecuencia directa de un entorno hostil y negligente dentro de la unidad militar: "Fue simple y llanamente la reacción a una acción provocada en la unidad".
Entre las irregularidades que señala, destaca la falta de atención al estado emocional y físico de su hijo.
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“¿Dónde estaban los funcionarios que no vieron su estado depresivo, su falta de aseo y el uniforme sucio, ya que tenía uno solo?”. Asegura además que nunca fue notificada de las condiciones por las que atravesaba el joven, pese a que otros reclutas notaron su deterioro.
La madre también denunció que no fue atendida en varias ocasiones cuando intentó acercarse a la unidad militar: “Me presenté los días 15 y 24 y no me atendieron. El 30 de septiembre, tras insistir, me recibió una comisión con un teniente coronel de la Fiscalía que no tenía vínculo directo con lo ocurrido”.
Roque sostiene que aún no ha recibido una explicación clara ni ha sido escuchada por las autoridades que estuvieron a cargo de su hijo en sus últimos días de vida.
El caso de Antonio Rassi vuelve a colocar bajo el foco el criticado Servicio Militar Obligatorio en Cuba, instaurado desde 1963, y que en los últimos años ha acumulado denuncias por fallecimientos de jóvenes bajo circunstancias no esclarecidas.
Organizaciones independientes y familiares afectados denuncian una cultura de impunidad y opacidad dentro del sistema militar cubano.
Según testimonios recopilados por el medio elTOQUE, al menos siete jóvenes fallecieron entre julio y agosto de 2025 durante el cumplimiento del SMO.
Uno de los casos más visibles fue el de Félix Alfredo González, padre de un recluta muerto en 2021, quien se ha convertido en una voz crítica del sistema. “El gobierno hace oídos sordos”, denunció González, quien exige justicia por su hijo y por otras víctimas.
En julio pasado, otro joven de 18 años murió en el municipio de Quivicán, Mayabeque, tras días de malestar físico sin recibir atención médica adecuada. Según su familia, habían solicitado llevárselo a casa por el deterioro de su salud, pero la unidad no lo permitió.
En su publicación, Mercedes Roque insiste en que no se quedará en silencio: “Estoy en mi derecho de exigir una junta con los oficiales a cargo. Yo lo entregué sano el 28 de julio. Hoy exijo respuestas”.
Mientras tanto, el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias no ha emitido ninguna declaración oficial sobre este caso ni sobre otros similares ocurridos este año
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