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¿Fuera el boxeo de Tokio-2020?

Este artículo es de hace 1 año

Los fantasmas rodean nuevamente a la Asociación Internacional de Boxeo (AIBA). Este viernes, y de manera oficial, el Comité Olímpico Internacional (COI) abrió una investigación contra el grupo, la cual deja en el aire su futura presencia en los Juegos Olímpicos de Tokio-2020.

Para Cuba, se sabe, ésta puede ser una de sus peores noticias en materia de deporte, pues el pugilismo no es llamado el “buque insignia del movimiento deportivo” por causas del azar, o porque a un periodista se le ocurrió tal denominación en un repaso a la teclas.

La mala relación entre la AIBA y el COI viene caminando desde hace tiempo. La AIBA de manera tímida, realizó algunos cambios, como las ocho divisiones de los hombres y el aumento hasta cinco de las mujeres, cosa que a Cuba, se sabe, tampoco le convino.

Sin embargo, el COI no se ha hecho el de la “vista gorda” con la situación financiera y ética de la entidad, por lo que anunció algunas medidas al respecto, con el objetivo de proteger a los atletas y garantizar la limpieza del torneo de boxeo en los venideros Juegos Olímpicos.

Esto quiere decir que de manera automática, tras la reunión de los ejecutivos del COI, en Tokio, quedaron paralizados los contactos entre la AIBA y el comité organizador de los Juegos, así como la venta de entradas para los carteles, la aprobación e implementación del sistema de clasificación, la planificación de pruebas y el programa de competición quedan suspendidas con efecto inmediato.

Por demás, la AIBA quedó imposibilitada de emplear los símbolos olímpicos en sus comunicaciones, mientras dure una investigación que llevarán tres especialistas.

¿Por qué este panorama? El COI argumenta ausencia de auditorías públicas en las cuentas de la AIBA, incapacidad de tener abierta una cuenta bancaria en su sede en Suiza y una supuesta relación de su presidente, el uzbeco Gafur Rakhimov, con el crimen organizado.

De acuerdo con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Rakhimov, presidente interino de la AIBA desde 2017 y ratificado en el cargo hace dos semanas en un congreso, tiene un expediente bastante sucio y no es la persona idónea para llevar las riendas de la Asociación.

Olímpico desde San Luis-1904, solo con la ausencia en Estocolmo-1912, debido a una ley sueca que prohibía su práctica, el boxeo tendrá que sortear no pocos obstáculos para mantenerse con vida en la cita bajo la sombra de los cinco aros. Ya no solo se trata de dinero y cuentas bancarias, el COI y sus dirigentes no confían en su proceder y ya vimos lo que pasó con Rusia y su deporte camino a Río-2016.

Esta, se sabe, es una muy mala noticia para Cuba y su deporte.

Este artículo es de hace 1 año

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