Yaima Millares, durante su estancia en Panamá. Foto © CiberCuba.

La cubana embarazada y con tres hijos deportada a Cuba:"Estoy de mal en peor"

Este artículo es de hace 1 año

Yaima Millares Cuesta, la cubana embarazada y con tres niños, deportada por las autoridades panameñas a La Habana el pasado 3 de noviembre, asegura que está viviendo un infierno en la Isla. "Imagínate, esto continúa. Estoy de mal en peor. Esta gente está buscando estrategias para acosarnos", comenta a CiberCuba por teléfono.

Un mes después de su regreso forzado a la Isla, Yaima Millares enfrenta dos denuncias: una por ocupar una vivienda vacía y otra contra su hijo adolescente, a quien un grupo de reguetoneros de Cienfuegos acusa de amenazas.

La vuelta a Cuba ha sido tormentosa sobre todo para su hijo de 17 años, que ha tenido que aguantar las burlas de jóvenes de su barrio a quienes les hace gracia que él se haya marchado del país para volver un mes después.

Yaima Millares, por su parte, ha sido denunciada por ocupar la casa de su padrino, que vivía solo, no tenía familia y falleció.

"De la nada salió una mujer que visitaba a mi padrino y que dice que estaba haciendo los papeles para quedarse con la casa. Su hijo nos rompió la puerta a patadas y me amenazó de muerte. Ella me denunció sin motivo", cuenta Yaima Millares a CiberCuba mientras espera este sábado en la estación de Policía para ver si los reguetoneros le retiran o no la denuncia a su hijo. "Unos primos míos han hablado con familiares de los muchachos para que vengan a retirar la denuncia. Estoy aquí para ver si vienen o no", añadió.

El conflicto entre los adolescentes surgió de la "tiradera". "Antes cantaban juntos en un grupo de reguetón y ahora han denunciado en la Policía a mi hijo, diciendo que él los amenazó de muerte. Mi hijo dice que fueron ellos los que lo amenazaron. Vino a la Policía a poner la denuncia y no le quisieron tomar declaración", añade la cienfueguera.

Antes de salir de Cuba en dirección a Trinidad y Tobago, Yaima Millares vendió su casa en Cienfuegos. De Trinidad y Tobago la devolvieron para Cuba y cuando el avión hizo escala en Panamá, ella pidió asilo político. Una semana después, la deportaron a La Habana tras denegarle la protección internacional. Su caso se hizo viral después de que CiberCuba publicara un vídeo en el que se le ve de rodillas pidiendo clemencia para no ser expulsada de Puerto España.

Desde Panamá la deportaron a Cuba sabiendas de que no tenía dónde vivir y de que había protestado frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana porque sus hijos tenían hambre y ella no tenía nada que darles de comer. Ahora está viviendo en la casa de su madre. Ha tenido que acomodarse con sus tres niños en un espacio reducido.

"Vamos a ver en qué para esta historia. Me siento perseguida aquí. Mi hijo no tiene experiencia. Cualquiera lo puede enredar", añade a CiberCuba.

Hace dos días Yaima Millares se hizo un ultrasonido porque tras el regreso de Panamá, con 7 meses de embarazo, las pruebas dieron un aumento irregular del líquido amniótico. Los últimos exámenes médicos la han tranquilizado. Todo ha vuelto a la normalidad.

Ella está aterrada porque no sabe qué será de su familia si no consiguen un sitio donde vivir. La niña que viene en camino ni siquiera tiene canastilla. Ella contaba con que nacería en otro país y ahora tiene que empezar de cero.

La única esperanza se la ha dado una abogada de Miami a quien contactó estando en Panamá, que se ha puesto en contacto con ella para llevar su caso. "Yo estoy aquí en tres y dos", concluye.

Este artículo es de hace 1 año

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Tania Costa

(La Habana, 1973) vive en España. Ha dirigido el periódico español El Faro de Melilla y FaroTV Melilla. Fue jefa de la edición murciana de 20 minutos y asesora de Comunicación de la Vicepresidencia del Gobierno de Murcia (España)

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