Francisco Rodríguez Cruz, alias "Paquito el de Cuba" Foto © CiberCuba

"Paquito el de Cuba" anda regalando lo que no es suyo

Algún barullo ha suscitado este fin de semana una escandalosa declaración del periodista "gay y comunista" --como gusta de definirse-- Francisco Rodríguez Cruz, alias "Paquito el de Cuba".

El más funcionario de los activistas gay, cuyo único currículo es un blog cobardón y los diez años que lleva trabajando en el semanario Trabajadores, escribió literalmente en sus redes sociales:

"No jodan más. A Celia Cruz se la (sic) regalo junto con Reinaldo Arenas, y otros de por acá. Mierda es el arte sin actos de justicia".

Post de Paquito en Facebook 

Por supuesto, enseguida su protectora Mariela Castro Espín, sin cuya sombra Paquito no va ni a la esquina, le regaló un corazoncito de "Me encanta".

El vomitivo intercambio de regalos virtuales ha venido a confirmar la lambisconería del tal "Paquito", siempre listo para rizar el rizo de la propaganda oficial. Recordemos que su "pluralismo" y su activismo gay tiene límites claros: en el 2018 defendía el referendo gubernamental como "la puerta abierta para poder avanzar con posterioridad en la legalización de las parejas homosexuales". Al año siguiente, cuando la puerta del matrimonio igualitario se cerró (y nunca más volvió a aparecer), Paquito llamó a tener más paciencia. El año pasado, después que se anunció la suspensión de la conga del CENESEX, suspiró y escribió en su blog que "no importa que este año nos pidan no hacerla. Lo ya bailado -y lo que nos queda por bailar-, no nos lo van a quitar". 

La verdad es que Paquito no es mucho de bailar, como él mismo ha confesado. Tal vez es por eso que no le gusta Celia Cruz. Y está en su derecho, por supuesto. Pero lo que sí resulta un descaro de marca mayor es que este señor, de prosa torpe y cobardía más que probada, que siempre ha tratado de contemporizar con el poder y nunca ha tirado, no digamos un chícharo, ni siquiera un pasillo por el Prado venga ahora a llenarse la boca con la palabra "justicia".

Los blancos de sus diatribas lo superan con mucho en ese rubro. Injusticia fue la del gobierno que defiende Paquito, que en abril de 1962 no permitió a Celia Cruz regresar al país que la había visto nacer para despedirse y enterrar a su madre. Injusticia la persecución constante y el encarcelamiento que sufrió Reinaldo Arenas en la isla, por escritor disidente y por homosexual. Y todo lo que produjeron estas dos figuras fundamentales del arte cubano en el exilio tiene más carga de reparación simbólica, más dosis de justicia esencial, que lo que el pobre diablo de Paquito puede llegar a hacer en toda su vida de mediocre funcionario. ¿Quién es él para regalar lo que no es suyo? O, dicho de otra manera, ¿con qué se sienta la cucaracha?

Curiosamente, Celia Cruz y Reinaldo Arenas, esos dos emblemas insobornables del exilio cubano, comparten una fecha: el 16 de julio. Arenas nació ese día (de 1943), y "la guarachera de Cuba" nos dejó también un 16 de julio (del 2003). Quizás no haya mejor fecha para ser proclamada Día del Exiliado Cubano. Y callar así el interesado rencor y la mala prosa de todos estos sapingos de la propaganda oficial.

Archivado en:

Artículo de opinión: Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de CiberCuba.

Ernesto Hernández Busto

Periodista y ensayista cubano. Fundador del sitio Penúltimos Días.

¿Qué opinas?

Cargar más
Cargar más

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985

Esta Web utiliza cookies propias y de terceros, para mejorar la experiencia de usuario, recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad y mostrar publicidad adaptada a sus intereses.

Más información sobre nuestra política de privacidad.