La Seguridad del Estado, una de las instituciones más temidas y polémicas del régimen cubano, cumplió este 26 de marzo 66 años desde su fundación. Para celebrarlo, el gobernante Miguel Díaz-Canel presidió un encuentro en el Palacio de la Revolución, en el que se rindió homenaje a sus agentes, a los que llamó “combatientes del silencio” y “orgullo del pueblo cubano”.
"Ratifico la admiración y el respeto que siente el pueblo cubano por ustedes. Siempre que se conoce una hazaña de los combatientes de la Seguridad del Estado; se le da un golpe al enemigo; se hace pública una victoria; o se conoce la identidad de una compañera o compañero que ha estado en sus filas, siempre hay una emoción particular que se vive desde los sentimientos revolucionarios", dijo Díaz-Canel.
Al acto asistieron 66 agentes activos y veteranos. La jornada estuvo marcada por un tono triunfalista, donde el mandatario elogió la capacidad operativa de la Seguridad del Estado para “desbaratar los planes del enemigo”, en referencia a la oposición y a las voces críticas dentro y fuera de Cuba.
“Ustedes han contado historias que se han construido en el silencio”, afirmó. Sin embargo, esa actuación en secreto a la que alude el gobernante, también ha sido ampliamente denunciada por activistas, artistas e intelectuales cubanos, por ser un complejo sistema de represión.
En palabras de Díaz-Canel, los agentes han sido “espinas atravesadas en los propósitos del imperio”, pero para muchos cubanos que anhelan la libertad, el fin de la dictadura y el avance hacia la verdadera democracia, esta fuerza represiva ha sido la piedra angular del régimen para mantener el control social y político en Cuba.
La Seguridad del Estado, adscrita al Ministerio del Interior (MININT), es la responsable de mantener una vigilancia constante a cualquier persona con ideas diferentes al gobierno. Orquestan detenciones arbitrarias, acoso psicológico, campañas de difamación y exilio forzado contra quienes ejercen el derecho a la libre expresión.

El artivista Hamlet Lavastida, quien actualmente vive en el exilio pero en 2021 pasó más de 90 días detenido en Villa Marista, denunció este jueves públicamente al coronel “Samuel”, agente de la Contrainteligencia que dirigió su interrogatorio.
Lavastida contó en redes sociales que reconoció su rostro en la Televisión Cubana, cuando el represor participaba en el acto organizado por el gobierno. “Samuel” fue responsable de operativos contra figuras del arte independiente como Tania Bruguera, Katherine Bisquet y Camila Lobón. También fue quien lo presionó para que colaborara como informante o se exiliara.
Lavastida denunció que este oficial lo amenazó con continuar el seguimiento incluso en el extranjero, si no cesaba su “hostilidad contra el Estado cubano”.
“Espero el día en que todos estos esbirros y torturadores tengan que rendir cuentas ante la ciudanía cubana. Que queden sometidos al escarnio público de identificarlos, denunciarlos y exponer sus rostros”, escribió el artista.
Aunque el evento en el Palacio de la Revolución fue presentado como un homenaje “al patriotismo y a la humildad”, la otra cara de la Seguridad del Estado, la de la persecución a la disidencia, es una herida abierta para quienes han sentido en carne propia la represión y el miedo que esta institución infunde en Cuba.
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