Una joven madre cubana, identificada como @anita.cubanita64 en TikTok, ha vuelto a conmover a miles de usuarios tras compartir un video en el que expone las duras condiciones que enfrenta cada día para cuidar a su hijo pequeño en medio de los apagones y la crisis energética en Cuba.
“Me acosté sin corriente y me desperté sin corriente”, comienza relatando la joven, mientras muestra a su hijo con los brazos llenos de picaduras. “Esto ya la verdad que sí me supera, porque ustedes saben que cuando uno es madre y se meten con el tema de los hijos, ya es demasiado”; añade en su testimonio, que refleja el dolor de tantas personas en la isla.
En el video, que supera los 8.000 "me gusta" y más de 280 comentarios, la madre muestra cómo, pese a colocar mosquitero, los insectos “estuvieron comiendo a Alan completo el bracito” durante la noche. Explica que tuvo que llevarlo a casa de una vecina que tiene planta eléctrica para que pudiera descansar: “Aquí se quedó dormido e íbamos con él para la casa, mi amor, porque nada de corriente”.
Aunque agotada, se muestra preparando una bolsa con yogurt, pañales y leche para enviarlo con su abuela. “Me desperté con tremendo sueño, pero bueno, me puse a prepararle esta jabita...”, dice, mientras continúa narrando su jornada bajo el apagón. “Así terminó mi día abajo del mosquitero nuevamente en apagón, pero nada, la vida es con dolor”, concluye con resignación.
Ola de apoyo y críticas al sistema
Las reacciones no se hicieron esperar. “Ay mamita, te admiro. Dios proveerá”, escribió una usuaria conmovida. Otra comentó: “Eso parte el alma, pobrecito, pudo dormir un poquito en casa de la vecina”. La publicación provocó una avalancha de empatía, especialmente entre otras madres que se sintieron identificadas: “Yo pasé lo mismo con mi niño antes de llegar a EE.UU., te entiendo perfectamente”.
Algunos usuarios ofrecieron soluciones prácticas, como usar vainilla líquida, citronela o mezclas naturales como alcohol con albahaca y clavos de olor para repeler mosquitos. Pero otros fueron más allá y propusieron apoyo económico: “Yo quisiera mandarle un dinerito y que junte para comprarse una planta pequeña... aunque sean cinco dólares entre todos”.
No faltaron críticas al régimen. “¿Y el presidente? Bien a gusto en el aire acondicionado mientras los niños pasan calor”, escribió una internauta. “Ni el privilegio de tener hijos en Cuba se puede, esos angelitos sufren todo eso”, lamentó otra.
Desde distintos países también llegaron muestras de solidaridad: “Aquí en Venezuela estamos igual”, “En Nicaragua gracias a Dios no se va la luz, pero los entiendo”, y “En México hay apagones, pero no como lo que ustedes viven”, reflejaron una realidad compartida en muchas regiones.
Una voz constante en medio del apagón
El testimonio de esta madre no es un caso aislado. Anita ha documentado durante meses su vida diaria en la isla, marcada por la escasez y las fallas constantes del sistema eléctrico. En febrero, denunció cómo el puré que había preparado para su hijo “se me echó a perder” por no tener refrigeración tras horas sin corriente.
En otro video, tras 48 horas de apagón, explicaba: “Todo fue en carbón, todo súper rápido porque no había otra forma”.
Más allá de sus denuncias, ha mostrado gestos solidarios que han generado admiración: “Cocinando para los abuelitos de la calle en Cuba”, dice en uno de sus videos más virales, mientras reparte comida caliente en Matanzas. “La cosa no es hacerse viral, sino crear conciencia”, afirma.
Una crisis que no da tregua
Cuba atraviesa una de las crisis energéticas más severas de los últimos años. Informes recientes de la Unión Eléctrica han reconocido afectaciones durante las 24 horas del día, con un déficit de generación que ha llegado a superar los 1.500 megavatios en horarios pico. Más de 70 centrales eléctricas están fuera de servicio por falta de combustible, mientras los cortes se alternan entre bloques en La Habana y otras provincias.
Aunque se han inaugurado nuevos parques solares, como el “Alcalde Mayor” en Cienfuegos, muchos cubanos no ven resultados tangibles. “¿Dónde está esa electricidad? Aquí en Mayabeque llevamos más de 15 horas sin corriente”, comentó un usuario. “No vendan como una solución algo que apenas mueve la aguja del problema”, reclamó otro desde Matanzas.
En este escenario, los videos de @anita.cubanita64 se han convertido en una especie de bitácora cotidiana de lo que significa ser madre en Cuba hoy: cocinar sin gas ni electricidad, proteger a los hijos sin repelente, sin ventilador, sin descanso. Y aun así, no rendirse.
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