La Unión Eléctrica de Cuba anunció este sábado la inauguración del primer Parque Solar Fotovoltaico de 21.8 megawatts en la provincia de Ciego de Ávila, específicamente en la zona del Cruce de la Trocha.
El acto protocolar contó con la presencia del Comandante castrista Ramiro Valdés Menéndez y el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, en otro intento del régimen por proyectar una imagen de avance energético en medio de una de las peores crisis eléctricas de las últimas décadas.

Este nuevo parque solar se suma a otros proyectos similares recientemente presentados por el gobierno, como el inaugurado en marzo en Holguín, y el de Remedios, Villa Clara, que tuvo incluso la participación del gobernante Miguel Díaz-Canel.
Sin embargo, el entusiasmo oficialista contrasta con la realidad de millones de cubanos que, a pesar de las promesas, siguen a oscuras, sin refrigeración, sin ventilación y sin explicaciones coherentes.
La narrativa oficialista hablan de energía limpia, renovable y sostenible. Pero los cubanos, cada vez más escépticos, no aprecian “ni una ligera mejoría”. Así lo expresan en redes sociales, donde cuestionan duramente la utilidad real de estas inversiones. Otros ironizan con que los paneles solares parecen alimentar únicamente el discurso del gobierno, no las necesidades del pueblo.
Un artículo publicado por este medio el pasado 1 de abril recoge el sentir generalizado de la población tras el anuncio oficial sobre la entrada en funcionamiento del parque solar “Alcalde Mayor” en Cienfuegos, con una producción promedio de hasta 120 megawatts (MW) diarios. En los barrios, los apagones siguen siendo parte del paisaje diario y la desesperanza crece al ver que ni la propaganda energética logra encender una bombilla en sus hogares.
Por otra parte, este sábado 5 de abril, la UNE reconoció que el país amaneció nuevamente a oscuras y pronosticó una afectación para la jornada de 832 megawatts en el horario pico nocturno, producto del déficit de generación.
El reporte oficial estima una capacidad disponible de apenas 2,328 MW frente a una demanda de 3,160 MW. ¿Y los parques solares? Apenas logran amortiguar un sistema que colapsa una y otra vez, sin solución a la vista.
En teoría, el parque de Cruce de la Trocha representa una apuesta por las energías renovables. En la práctica, es otro símbolo vacío que no disipa ni el calor ni la oscuridad, ni mucho menos la indignación de un pueblo cansado de apagones, promesas recicladas y espectáculos políticos que no alumbran nada.
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