En un intento por maquillar la realidad de crisis económica, alimentaria y social que vive el país, el régimen cubano montó este martes un espectáculo televisivo al aire libre: la Mesa Redonda fue transmitida desde un platanal de la Empresa Agropecuaria La Cuba, en Ciego de Ávila, bajo el eslogan “¡Sí se puede!”.
El escenario bucólico y cuidadosamente preparado contrastó drásticamente con las duras condiciones que enfrenta la mayoría del pueblo cubano, con escaso acceso a productos como el plátano debido a la inflación y los bajos salarios.
En el programa participaron directivos de la empresa agrícola, el presidente de la CPA Paquito González y el mayor productor individual de plátanos del país.
Durante más de una hora, los funcionarios alabaron las “transformaciones” y “resultados” del polo productivo avileño, mientras el país experimenta una de las peores crisis de abastecimiento de alimentos básicos en décadas.
La transmisión fue difundida por Cubavisión, Canal Caribe, Radio Rebelde y diversas plataformas digitales, reforzando una narrativa de éxito rural. Para muchos, la elección del platanal como locación no fue casual, sino que se trató de una escenografía diseñada para vender una imagen de productividad y compromiso con el pueblo.
La Mesa Redonda lleva décadas siendo un mecanismo del régimen para defenderse de su propia ineficiencia.
Por ejemplo, recientemente el colectivo Las Taniadas denunció la situación infrahumana en la prisión de máxima seguridad La Pendiente, en Villa Clara, donde los peesos políticos reciben panes tan mal elaborados que ni siquiera pueden ser ingeridos, junto a pescado en descomposición y viandas semicrudas.
En contraste, el propio conductor de la Mesa Redonda, Randy Alonso Falcón, fue fotografiado comprando pan en la panadería Aceña, una exclusiva cadena privada de La Habana con precios que alcanzan hasta 280 pesos por una pieza de pan.
Archivado en:
