La planta eléctrica de fueloil de Trinidad, en la provincia de Sancti Spíritus, intenta recuperar su capacidad operativa con la instalación de un "nuevo" motor de fabricación china. Sin embargo, la medida llega en un contexto en el que el propio gobierno ha confirmado que los apagones se mantendrán durante todo el verano, sin soluciones estructurales a corto plazo.
El motor, de 3,85 megawatts (MW), arribó al país en calidad de reposición y será montado por técnicos extranjeros, según explicó el director de la planta, Ernesto Núñez Torrado, en declaraciones recogidas por el medio oficialista Cubadebate el pasado 23 de mayo.
El equipo, que incluye un generador de unas 53 toneladas de peso, requiere reajustes en las bases estructurales de la planta y piezas adicionales para su acople, por lo que la instalación podría demorar más de tres meses.

Actualmente, la planta trinitaria genera apenas el 50% de su capacidad diseñada, operando solo con dos motores. Con la incorporación del nuevo equipo y la reparación capital de otro de igual potencia, se espera alcanzar los 15 MW originales en septiembre, según reportó CentroVisión Yayabo.
Además, con el apoyo de una batería de grupos electrógenos diésel con igual capacidad, el aporte total al sistema provincial sería de 30 MW.
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¿Son suficientes 30 MW para Sancti Spíritus?
Aunque esta cifra puede parecer significativa, 30 MW están lejos de ser suficientes para cubrir la demanda energética total de la provincia, que podría superar los 100 MW en horas pico, según estimaciones generales. Sancti Spíritus tiene una población cercana a los 460,000 habitantes, con consumo repartido entre hogares, infraestructura crítica, turismo y sectores productivos.
De forma orientativa, 1 MW puede abastecer entre 800 y 1,000 hogares promedio. Es decir, los 30 MW generados por esta planta podrían cubrir a unos 24,000 a 30,000 hogares simultáneamente, pero no garantizan un suministro eléctrico estable a escala provincial. Además, esa energía también se destina a hospitales, industrias, centros escolares y entidades estatales. En definitiva, este esfuerzo alivia parcialmente, pero no resuelve el problema de fondo, y su impacto en el sistema eléctrico nacional es marginal.
Una isla en penumbras: la crisis energética no se detiene
A esto se suma que la situación energética nacional es crítica. El pasado 27 de mayo, el periódico oficial Trabajadores reconoció que los apagones continuarán durante los meses de julio y agosto, con un déficit diario superior a 1,500 MW, como confirmó Lázaro Guerra Hernández, director general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas (MINEM).
El funcionario explicó que la generación disponible para el verano será de apenas 1,935 MW, frente a una demanda proyectada de hasta 3,500 MW. Esta diferencia provocará apagones diarios de al menos cuatro horas por cliente, aunque en la práctica suelen ser más extensos y frecuentes.
Mientras tanto, el gobierno ha presentado un plan de recuperación de 500 MW en tres años, basado en generación térmica nacional y fuentes renovables. La promesa fue divulgada en el programa oficial Mesa Redonda, generando indignación y escepticismo entre los ciudadanos, tanto dentro como fuera del país.
“En tres años no queda un cubano con salud mental”, lamentó una usuaria en redes sociales. Otro comentario fue más tajante: “Si en 65 años no lo han hecho, en tres no lo van a hacer”. Las reacciones reflejan el desgaste social ante años de promesas incumplidas y colapso estructural del sistema eléctrico cubano.
Motor “nuevo”, crisis vieja
Aunque la planta de Trinidad representa un alivio puntual, su producción no se destina directamente al municipio, sino que tributa al Sistema Electroenergético Nacional (SEN), y solo abastece localmente en situaciones especiales, como aclaró el propio director de la instalación.
Las autoridades han enfatizado la construcción de parques solares y mantenimientos “profundos” a termoeléctricas, pero nada de esto resuelve el fondo del problema: la obsolescencia tecnológica, la falta de inversión real, la escasez de combustible y la desorganización del sistema.
El gobernante Miguel Díaz-Canel, por su parte, admitió que el sistema eléctrico está “grave”, aunque reiteró en la red social X que “no es imposible” superarlo, culpando nuevamente al embargo estadounidense y el acceso restringido a recursos.
Mientras tanto, los cubanos enfrentan apagones nocturnos, calor extremo, falta de agua y de gas para cocinar, sin certezas ni soluciones reales en el horizonte.
Preguntas frecuentes sobre la crisis energética en Cuba y la planta eléctrica de Trinidad
¿Cuál es la capacidad actual de la planta eléctrica de Trinidad?
La planta eléctrica de Trinidad, en Sancti Spíritus, actualmente opera al 50% de su capacidad original, generando solo con dos motores. Con la incorporación de un nuevo motor chino y la reparación de otro, se espera alcanzar los 15 megawatts (MW) originales en septiembre.
¿Será suficiente la producción de la planta de Trinidad para satisfacer la demanda de Sancti Spíritus?
No, la producción de la planta de Trinidad no será suficiente para satisfacer la demanda de Sancti Spíritus. La planta, junto con grupos electrógenos diésel, aportará un total de 30 MW, mientras que la demanda de la provincia podría superar los 100 MW en horas pico. Esto significa que la planta aliviará parcialmente la situación, pero no resolverá el problema energético de fondo.
¿Qué promete el gobierno cubano respecto a la crisis energética actual?
El gobierno cubano ha prometido un plan para recuperar 500 megawatts (MW) en tres años, basado en generación térmica y fuentes renovables. Sin embargo, la situación energética sigue siendo crítica y las promesas generan escepticismo entre los ciudadanos debido a años de incumplimientos y colapso estructural del sistema eléctrico.
¿Cuáles son las causas principales de los apagones en Cuba?
Las causas principales de los apagones en Cuba incluyen la falta de combustible importado, el deterioro de la infraestructura eléctrica nacional, y termoeléctricas en mantenimiento. Además, la generación disponible es insuficiente frente a una demanda mucho mayor, lo que provoca apagones diarios de varias horas.
¿Qué medidas está tomando el gobierno para mejorar la situación energética en Cuba?
El gobierno está impulsando la instalación de parques solares fotovoltaicos y la recuperación de grupos electrógenos diésel. Sin embargo, estas medidas no abordan el problema estructural de fondo y su impacto en el corto plazo es limitado, dejando a la población expuesta a continuos apagones.
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