El vuelo de deportación de ocho migrantes, entre ellos los cubanos Enrique Arias-Hierro y José Manuel Rodríguez-Quiñones, llegó antes de la medianoche del viernes 4 de julio a Sudán del Sur.
Los ocho hombres habían permanecido en una base militar en Yibuti luego de que un juez paralizara el procedimiento, pero el caso llegó a la Corte Suprema de Estados Unidos, que confirmó el jueves la deportación.
“Un juez de distrito no puede dictar la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos de América (…) Este Día de la Independencia marca otra victoria para la seguridad del pueblo estadounidense”, dijo la subsecretaria Tricia McLaughlin a ABC News tras la deportación.
Un tuit del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) confirmó este sábado la deportación y arremetió contra los jueces que la habían obstaculizado
“Después de semanas de demoras por parte de jueces activistas que pusieron en peligro a nuestras fuerzas del orden, ICE deportó a estos 8 inmigrantes ilegales criminales bárbaros que son tan atroces que ni siquiera sus propios países los aceptan”, se lee en el post.
“Esta fue una victoria para el estado de derecho y la seguridad del pueblo estadounidense. Agradecemos a nuestros valientes agentes de ICE por su sacrificio en defensa de nuestras libertades”, agregaron.
El texto hace referencia a las condiciones en la base donde permanecían los detenidos y los agentes de ICE, que, según los documentos judiciales sobre el caso, eran desafiantes para ambos.
Decisión de la Corte Suprema
El jueves pasado, la Corte Suprema de Estados Unidos autorizó la deportación de los ocho migrantes hacia Sudán del Sur, un país devastado por la guerra donde ninguno de los expulsados tiene vínculos familiares ni históricos.
El tribunal, de mayoría conservadora, revocó una orden previa del juez federal Brian Murphy, quien había permitido a los migrantes impugnar su traslado a terceros países si corrían riesgo de sufrir tortura o encarcelamiento.
Esa medida había frenado temporalmente el vuelo de deportación en mayo, que fue desviado a la base naval en Yibuti, donde los ocho migrantes estaban detenidos dentro de un contenedor adaptado.
La orden del tribunal eliminó esa suspensión y permitió que el vuelo continuara hacia Sudán del Sur, a pesar de las advertencias de que los migrantes podrían enfrentar “detención inmediata, tortura o incluso la muerte” al llegar al país africano, según alertó Trina Realmuto, directora ejecutiva de la Alianza Nacional de Litigios de Inmigración.
La subsecretaria de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, celebró la intervención del máximo tribunal como “una victoria para el estado de derecho, la seguridad y la protección del pueblo estadounidense”
¿Quiénes son los dos cubanos deportados a Sudán del Sur?
Los ciudadanos cubanos identificados en el vuelo son Enrique Arias-Hierro y José Manuel Rodríguez-Quiñones.
El Departamento de Seguridad Nacional publicó una breve información en la que señala que Arias-Hierro fue arrestado por ICE el 2 de mayo de 2025.
Posee condenas por homicidio, robo a mano armada, suplantación de identidad de funcionario, secuestro y robo con fuerza.
Rodríguez-Quiñones, por su parte, fue detenido el 30 de abril, y condenado por intento de asesinato en primer grado con arma, agresión física, hurto y tráfico de animales caninos.
Ambos fueron considerados por ICE como individuos que “representan verdaderas amenazas a la seguridad nacional y a la seguridad pública”.
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