La crisis energética en Cuba se agudizó este 12 de agosto con apagones que se prolongaron durante las 24 horas en distintas provincias y continuaron en la madrugada de este miércoles, según datos de la Unión Eléctrica (UNE).
En La Habana, el servicio comenzó a afectarse a las 12:54 p.m. de ayer, con un pico de 68 megavatios (MW) de déficit a las 8:40 p.m., y se restableció a las 10:54 p.m., informó la Empresa Eléctrica provincial. Sin embargo, la programación para este 13 de agosto prevé cortes escalonados desde las 10:00 a.m. y hasta las 8:00 a.m. del día siguiente, con bloques de reserva listos para activarse si el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) lo requiere.

A nivel nacional, la UNE reportó que la máxima afectación por déficit de capacidad de generación en la jornada del martes fue de 1.567 MW a las 8:40 p.m., cifra superior a lo planificado debido a una demanda mayor a la pronosticada. Para el mediodía de este miércoles, se estiman 950 MW afectados y para el horario pico, un déficit de 1.365 MW, con una disponibilidad de 2.155 MW frente a una demanda de 3.450 MW.
Aunque la generación solar aportó 2.481 megavatios-hora (MWh) a través de 25 parques fotovoltaicos, con un máximo de 518 MW en las horas de mayor producción, el suministro sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda del país. El contexto energético sigue marcado por la precariedad.
Este lunes, la Central Termoeléctrica “Lidio Ramón Pérez” de Felton en Holguín presumió en redes sociales de aportar 205 MW “a unas horas del 99 cumpleaños del Comandante”, en referencia a Fidel Castro. El mensaje, replicado por la UNE, provocó una oleada de críticas, burlas y rechazo ciudadano ante el uso político de lo que debería ser un servicio básico continuo.
En redes sociales, los comentarios reflejan frustración y sarcasmo: “Cuando los apagones sobrepasan las 20 horas diarias, ¿a quién se los dedican?”, cuestionó un usuario. Otros ironizaron sobre la coincidencia de una menor afectación con fechas oficiales, sugiriendo que tras las efemérides el sistema volverá a colapsar.
Con los pronósticos oficiales quedándose cortos respecto a la realidad, los cubanos afrontan un verano de apagones prolongados, que en algunos casos han superado las 20 horas continuas, mientras la generación térmica y renovable no logra responder a la demanda nacional.
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