Una pregunta se ha vuelto recurrente en las redes sociales de los cubanos: ¿Cuántas termoeléctricas se podrían construir con los 18 mil millones de dólares que controla el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR)?
La inquietud se reavivó tras el comentario de Javier Bobadilla en Facebook, quien asegura que con ese dinero podría “quintuplicarse la capacidad generativa de Cuba” y sobraría para comprar petróleo.

"Que GAESA tenga 18 mil millones de dólares dando vueltas por ahí, sin que nadie sepa dónde están ni cómo llegaron ahí, es una maravilla financiera del difunto General López-Calleja. (...) ¿Dónde está ese dinero? No se sabe. López-Calleja tenía su tinglado muy bien armado. Recién ahora está empezando a fallar", dijo Bobadilla.
El post, inspirado por la polémica en torno a GAESA, resume el sentir de muchos cubanos. El dinero existe, pero el régimen no lo invierte donde más se necesita.
¿Cuántas termoeléctricas se construyen con 18 mil millones de dólares?
"Yo, que no soy ni remotamente un experto en la materia y saco las cuentas al trozo porciento, les puedo decir con una total seguridad, que ahí hay dinero para quintuplicar la capacidad generativa de Cuba, y sobra muchísimo dinero para comprar petróleo", expresó Bobadilla.
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Tomando precios de referencia internacionales y considerando la situación actual de Cuba, con 18 mil millones de dólares sería posible financiar aproximadamente 12 plantas modernas de ciclo combinado de 500 MW cada una. Esta capacidad cubriría sobradamente la demanda eléctrica del país, reduciendo de forma drástica los apagones.
Otra opción sería destinar ese dinero a la compra de combustible para generación. Se podrían adquirir unos 225 millones de barriles de crudo, suficientes para más de 15 años de consumo eléctrico al ritmo actual.
Son cálculos aproximados, pero ilustran el potencial transformador que tendría ese capital si se orientara a resolver la crisis energética.
¿Por qué el gobierno no invierte sus recursos en el sector energético?
Bobadilla defiende un teoría con muchos comentarios de apoyo: "¿Por qué no van a invertir en termoeléctricas? Porque todavía no puede venir un general a decir que es el dueño de una termoeléctrica en Cuba, y cobrar la corriente en dólares. El hotel y la inmobiliaria sí. No obstante, falta poco para que pueda", auguró.
Economistas como Pavel Vidal señalan que GAESA actúa como un banco central paralelo, acumulando reservas sin redistribuirlas ni invertir en sectores críticos.
Mientras el salario promedio ronda los 16 dólares mensuales, el conglomerado militar recibió en agosto de 2024 más de 9,260 millones de pesos del presupuesto estatal, pero no pagó un solo dólar en impuestos.
En Cuba, bastan 43 millones de dólares anuales para cubrir el suministro de 63 medicamentos esenciales, y 250 millones para estabilizar la red eléctrica nacional. Son cifras mínimas en comparación con los 18 mil millones que GAESA mantiene inmovilizados.
Sin embargo, el dinero no se destina a esas urgencias, sino que se guarda en cuentas nacionales y extranjeras o se invierte en sectores como el turismo, incluso en su actual estado de decadencia.
El Hotel K23
En 2024, en medio de apagones y escasez de combustible, el gobierno inauguró la Torre K23, un hotel de lujo en La Habana financiado por GAESA. El edificio, de 154 metros y más de 560 habitaciones, costó entre 226 y 565 millones de dólares, según estimaciones para este tipo de construcción con materiales importados.
Su consumo eléctrico estimado ronda los 1.93 MW continuos, un lujo energético frente a las constantes averías de las centrales termoeléctricas. Con ese dinero, el gobierno pudo haber reparado varias plantas o construir una termoeléctrica similar en potencia a la Antonio Guiteras, pero eligió priorizar un símbolo turístico vacío de huéspedes.
Decisión política errada
El primer ministro Manuel Marrero insiste en que el turismo es “motor de la economía cubana”, aunque el sector lleva más de tres años sin cumplir sus planes y su recuperación es prácticamente nula. Mientras se construyen hoteles, los cubanos siguen enfrentando apagones, falta de alimentos, hospitales colapsados y salarios que no cubren la canasta básica.
El arribo de visitantes ha caído más de un 60% respecto a 2019, los servicios de hostelería reciben críticas constantes y la competitividad es baja. Incluso el ministro de Turismo, Juan Carlos García Granda, reconoció 2024 como “el peor momento”.
Otros ministros admiten que la industria alimentaria y la agricultura no pueden abastecer al sector, lo que obliga a importar gran parte de los insumos, drenando aún más divisas.
La lógica de “primero el turismo” ha deteriorado la producción de alimentos, los servicios públicos y el sistema de salud. En vez de invertir en infraestructura energética o en mejorar la calidad de vida, el régimen canaliza recursos hacia una industria que no logra sostenerse.
Los cálculos muestran que, con los fondos que GAESA mantiene inmovilizados, Cuba podría renovar por completo su sistema eléctrico o garantizar combustible por más de una década. Sin embargo, el régimen prefiere apostar a hoteles vacíos y megaproyectos turísticos.
Preguntas frecuentes sobre la inversión de GAESA y la crisis energética en Cuba
¿Qué es GAESA y por qué es relevante en la economía cubana?
GAESA es un conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, que maneja una fortuna de más de 18 mil millones de dólares en activos líquidos. Actúa como un "Estado dentro del Estado", controlando sectores clave como el turismo, la logística y el comercio, con una transparencia mínima y sin rendir cuentas al gobierno civil. Esta concentración de recursos contrasta con la crisis económica que enfrenta el pueblo cubano, sufriendo carencias en áreas como salud, alimentación y energía.
¿Cuántas termoeléctricas podría construir Cuba con los fondos de GAESA?
Con los 18 mil millones de dólares controlados por GAESA, se podrían construir aproximadamente 12 plantas de ciclo combinado de 500 MW cada una, lo que quintuplicaría la capacidad generativa de Cuba. Esto permitiría superar los apagones actuales y estabilizar el suministro eléctrico en el país.
¿Por qué GAESA no invierte en solucionar la crisis energética en Cuba?
A pesar de disponer de recursos significativos, GAESA no destina fondos a resolver las urgencias básicas de la población cubana, como el suministro de medicamentos y la estabilización de la red eléctrica. En cambio, prioriza inversiones en el sector turístico, que ha mostrado ser poco rentable en los últimos años, dejando a la población sin acceso a necesidades básicas.
¿Cuál es la situación actual del sistema eléctrico en Cuba?
El sistema eléctrico cubano está en una crisis profunda, con frecuentes apagones y una infraestructura energética obsoleta. La falta de inversión en mantenimiento y la escasez de combustible han agravado la situación, dejando a la población con interrupciones prolongadas en el suministro eléctrico. A pesar de los intentos por impulsar energías renovables, el impacto ha sido limitado.
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