La Embajada de Estados Unidos en Cuba conmemoró este jueves el décimo aniversario de su reapertura en La Habana con un mensaje de compromiso hacia el pueblo cubano y un video que repasa las visitas del actual Jefe de Misión, Mike Hammer, a distintas provincias de la isla.
“Seguimos con nuestra misión de apoyar al pueblo cubano en sus aspiraciones para un mejor futuro”, señaló la sede diplomática en la red social X, junto a un video que repasa las visitas de Hammer por Güines, San Antonio de los Baños, Santiago de Cuba, Guantánamo, Varadero, Bejucal y Cienfuegos, entre otros sitios.
En estos recorridos, el diplomático ha jugado dominó con jóvenes en Camagüey, conversado con vecinos en barrios afectados por apagones, visitado a artistas como Abel Lescay y compartido con religiosos y voluntarios.
Este acercamiento directo ha despertado la reacción airada del régimen cubano, que ha respondido con actos de repudio organizados, como el que enfrentó en la Lanchita de Regla, campañas de descrédito en medios oficiales, acusaciones de injerencia y convocatorias al Ministerio de Relaciones Exteriores. Hammer ha denunciado vigilancia constante y grabaciones en cada una de sus visitas.
La efeméride recuerda un momento clave en la historia reciente de Cuba y Estados Unidos. El 20 de julio de 2015, tras más de medio siglo sin relaciones diplomáticas, Washington y La Habana reabrieron sus embajadas.
Fue el resultado del histórico deshielo anunciado en diciembre de 2014 por Barack Obama y Raúl Castro, que incluyó la eliminación de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo y el restablecimiento de viajes en ferry.
Obama calificó la reapertura como “un histórico paso adelante” y pidió al Congreso levantar el embargo, aunque la normalización total quedó condicionada por temas como la devolución de la Base Naval de Guantánamo y el respeto a los derechos humanos.
Sin embargo, a una década del anuncio, el entonces subsecretario de Estado Brian Nichols, durante la administración de Joe Biden, lamentó que “las reformas que hubiéramos querido ver en Cuba no ocurrieron”.
Las políticas represivas se mantuvieron, y el acercamiento fue revertido en gran parte por las sanciones de la anterior administración Trump y ahora reforzadas en su actual mandato, incluyendo la reincorporación de la isla a la lista de países patrocinadores del terrorismo.
En este contexto, marcado por tensiones renovadas y crisis económica en la isla, el mensaje de la embajada y los recorridos de Hammer buscan mantener vivo aquel espíritu de diálogo con el pueblo cubano.
“Lo prometido es deuda”, ha dicho el diplomático, reafirmando su intención de seguir recorriendo la isla y hablando con ciudadanos comunes, lejos de los salones oficiales, en un gesto que combina simbolismo político y contacto humano.
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