Luego de uno de los mayores déficits de la actual crisis energética, el gobierno cubano volvió a prometer que los apagones serán menores durante el día, tras la entrada en operación de nuevas capacidades de generación y el avance en los mantenimientos de varias termoeléctricas.
En conferencia de prensa, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció que la situación del sistema eléctrico es “tensa” y que este martes las afectaciones llegaron a superar los 2,000 megawatts en todo el país.
Aseguró, sin embargo, que con la sincronización de motores en Mariel y la prevista incorporación de la unidad 1 de la termoeléctrica Lidio Ramón Pérez, más conocida como Felton, el panorama mejorará…, aunque ya la mayoría de los cubanos no creen en ese tipo de “promesas”.
“El fin de semana entra Felton y eso va a cambiar la situación para bien. No es que se van a eliminar los apagones, pero pensamos que por el día las afectaciones disminuyan bastante, gracias al aporte de esa planta, Mariel y los parques solares. Volvemos otra vez a niveles inferiores a los 1,000 megawatts”, declaró el funcionario.
De la O Levy explicó que los problemas recientes se agravaron por la salida imprevista de varias centrales, entre ellas Renté y la 10 de Octubre, además de una avería en el sistema de agua de mar del emplazamiento de Fuel de Mariel que sacó más de 100 megawatts.
Según dijo, los motores de Mariel ya están sincronizados al sistema tras reparaciones que contaron con el apoyo de talleres del Ministerio de Industrias y de la Unión de Industria Militar.
El ministro también relató un episodio ocurrido el lunes, cuando una unidad de Nuevitas salió del sistema y provocó fuertes oscilaciones que pusieron en riesgo la estabilidad del SEN.
“Para que no se cayera el sistema, el despacho actuó con urgencia y hubo que abrir los circuitos de Ciudad de La Habana, los de mayor consumo, hasta restablecer la frecuencia. Se logró evitar un apagón general”, aseguró el titular del ramo, quien insiste en que este hecho fue un “logro” revolucionario.
En cuanto a Felton, indicó que su mantenimiento, inicialmente planificado para 20 días, avanza de manera que podría terminar antes.
La entrada de esa unidad permitirá reducir el déficit en capacidad de generación, especialmente en los horarios de mayor consumo.
De la O Levy reconoció, no obstante, que las noches seguirán siendo el período más crítico, porque entonces desaparece el respaldo de la energía solar y se concentran las máximas demandas. “Nada más en verano, cuando hablas de 1,700 megawatts de afectación son horas de duración; en invierno esa misma cifra se puede concentrar en minutos porque la demanda sube y baja muy rápido”, detalló.
El titular subrayó que el país cuenta con un macro programa de inversión en energía fotovoltaica, con parques que ya suman más de 600 megawatts instalados.
Dijo que esa capacidad, unida a la recuperación de bloques térmicos, permitirá aliviar parcialmente la situación en el corto plazo, aunque no significará el fin de los apagones.
“Lo que prevemos es que durante el día las afectaciones se reduzcan considerablemente, pero en la noche continuarán siendo altas. La situación seguirá siendo tensa, aunque con una estabilidad mayor que la de los últimos días”, concluyó.
Los apagones masivos siguen golpeando a la población cubana, con un déficit de generación que mantiene a miles de hogares en la oscuridad durante horas prolongadas.
A pesar de las promesas oficiales, el panorama energético continúa siendo uno de los más críticos de los últimos años.
En medio de esta crisis, el ministro de Energía volvió a insistir en una pronta mejoría del sistema eléctrico, asegurando que nuevas incorporaciones de capacidad de generación y mantenimientos en termoeléctricas aliviarían parcialmente la situación.
Sin embargo, los anuncios han generado más escepticismo que confianza en la población.
Días atrás, el propio ministro reconoció que sin los parques solares el país estaría aún peor, confirmando la fragilidad del sistema y la alta dependencia de las fuentes renovables en medio de constantes averías en centrales térmicas.
La tensión social también ha ido en aumento. Un apagón en Cojímar desencadenó una protesta popular que obligó a las autoridades a desplegar un fuerte operativo para controlar la situación, reflejando el creciente malestar ciudadano ante la falta de soluciones reales.
Paralelamente, el gobierno admitió dificultades para sostener el alquiler de las patanas turcas, una de las principales fuentes de respaldo energético en los últimos tiempos. La imposibilidad de cubrir esos costos internacionales deja al país aún más expuesto a apagones prolongados.
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