
El gobierno de Granada anunció cambios significativos en el “Programa de Trabajadores Cubanos”, tras recibir presiones del gobierno de Estados Unidos para revisar las condiciones laborales en las que se desempeñan los profesionales enviados por el régimen de La Habana.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio y Desarrollo de las Exportaciones explicó que, luego de consultas de alto nivel entre funcionarios granadinos y cubanos en La Habana, se acordó que todos los profesionales de la isla que prestan servicios en el país trabajarán en condiciones iguales a sus homólogos.
Las conversaciones estuvieron encabezadas por el ministro de Relaciones Exteriores, Joseph Andall, y el ministro de Salud, Phillip Telesford. El gobierno granadino agradeció la cooperación de Cuba para aceptar las modificaciones y reconoció el papel de Washington al plantear la revisión del programa.
El “Programa de Trabajadores Cubanos” ha sido clave para sostener el sistema sanitario de Granada, pero la medida marca un cambio importante en su gestión: busca mayor transparencia, equidad laboral y control local, en línea con las exigencias estadounidenses.
Bahamas pide luz verde a EE. UU. para pagar directamente a médicos cubanos
En paralelo, Bahamas está a la espera de la aprobación de Washington para implementar un nuevo sistema que permitiría a los médicos cubanos firmar contratos directos con el Ministerio de Salud local, evitando la mediación de la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos (CSMC), la entidad estatal que por décadas ha controlado y retenido la mayor parte de sus salarios.
Según el medio Caribbean Life, el ministro de Salud bahameño, Michael Darville, confirmó que los acuerdos ya fueron enviados a Estados Unidos para su revisión. Si se aprueban, los galenos recibirían el 100% de sus salarios, un cambio radical frente al esquema actual, en el que apenas perciben el 15% de los 12.000 dólares mensuales que paga Bahamas por cada uno, quedando el resto en manos del régimen.
Varios excolaboradores han denunciado que incluso cuando recibían el dinero en cuentas bancarias propias, eran obligados a transferirlo a cuentas controladas por el Estado cubano, en un mecanismo que Washington ha calificado como “trabajo forzoso” y “trata de personas”.
Presiones de Washington y encrucijada caribeña
La revisión de estos programas responde a una ofensiva diplomática de EE. UU., que se intensificó bajo la administración de Donald Trump y continúa con el actual secretario de Estado, Marco Rubio.
Washington ha advertido con sanciones migratorias y revocación de visas a funcionarios de países caribeños que mantengan esquemas abusivos con las brigadas médicas cubanas.
Bahamas, Antigua y Guyana fueron de los primeros países en aceptar cambios para evitar penalizaciones.
Médicos atrapados entre tres fuegos
En junio, el gobierno de Nassau anunció la cancelación de los contratos actuales con las brigadas cubanas, ofreciendo nuevos acuerdos directos a quienes deseen permanecer en el país.
Actualmente, unos 35 profesionales cubanos —entre oftalmólogos, enfermeras y técnicos de laboratorio— siguen trabajando en Bahamas, donde son esenciales para suplir la falta de personal local.
La mayoría desea quedarse, pero su futuro depende de la luz verde de Washington y de las posibles represalias de La Habana, que suele castigar con severidad a quienes abandonan el control estatal.
Vídeos relacionados:
Archivado en: