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El tren de pasajeros que cubre la ruta La Habana-Sancti Spíritus, conocido como “El Espirituano”, se descarriló en la mañana de este miércoles cerca del municipio Placetas, en la provincia de Villa Clara, accidente en el que ninguna persona resultó herida, según informaron fuentes oficiales.
Alrededor de las 7:30 a.m., el tren No. 32 sufrió el descarrilamiento de uno de los cuatro coches con los que circulaba, precisó la Dirección de Ferrocarriles de Sancti Spíritus al periódico Escambray.
Mirtha García Jiménez, directora adjunta de la Unión de Ferrocarriles de Cuba en Sancti Spíritus, indicó al diario que “se trabaja en la solución del descarrilamiento para devolver el buen estado de la vía” y que el tren pueda proseguir viaje hasta la cabecera provincial.
El Ministerio del Transporte adoptó medidas para garantizar la continuidad del viaje a los 80 pasajeros que iban en el tren, quienes fueron trasladados en ómnibus hacia territorio espirituano, dijo la presidenta del Consejo de Defensa Municipal de Placetas, Yaima Ángel Hernández, a la oficial Agencia Cubana de Noticias (ACN).
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El incidente ocurrió a una distancia aproximada de 500 metros de la estación de Cumbre, refirió.
Autoridades locales acudieron al lugar del accidente, para supervisar la atención a los pasajeros y el desarrollo de las investigaciones, señaló la nota.
Las causas del descarrilamiento se encuentran bajo investigación de los organismos correspondientes, con el fin de “determinar responsabilidades y prevenir futuros incidentes”.
“El Espirituano” restableció sus operaciones en julio de 2024, luego de años fuera de servicio. En abril pasado, el ministro del Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, reconoció que el tren tenía un rendimiento por debajo de lo esperado, debido a demoras y cancelaciones por daños en las vías férreas, fallas mecánicas en las locomotoras y problemas con el suministro eléctrico en las estaciones, entro otros problemas.
Los descarrilamientos de trenes, tanto de pasajeros como de carga, se han vuelto muy frecuentes en Cuba, por múltiples causas que apuntan al grave deterioro de la infraestructura ferroviaria, falta de mantenimiento de las locomotoras, problemas técnicos como fallas mecánicas y eléctricas, deficiente señalización vial y errores humanos.
Además, la infraestructura ha sido blanco de numerosos actos de vandalismo, lo que agrava la ya crítica situación del sistema ferroviario del país.
Estos problemas inciden en la falta de seguridad de este medio de transporte y alertan sobre la urgencia de modernizar y fortalecer la red ferroviaria nacional.
Preguntas frecuentes sobre descarrilamientos de trenes en Cuba
¿Qué ocurrió con el tren Habana-Sancti Spíritus en Villa Clara?
El tren de pasajeros conocido como "El Espirituano" se descarriló cerca del municipio Placetas en Villa Clara, sin que se reportaran heridos. El descarrilamiento afectó a uno de los cuatro coches del tren. Los pasajeros fueron trasladados en ómnibus para continuar su viaje.
¿Cuáles son las causas de los frecuentes descarrilamientos de trenes en Cuba?
Los descarrilamientos de trenes en Cuba son frecuentes debido al deterioro de la infraestructura ferroviaria, falta de mantenimiento, y problemas técnicos como fallas mecánicas y eléctricas. Además, la infraestructura sufre vandalismo, lo que agrava la situación del sistema ferroviario del país.
¿Qué medidas se están tomando para mejorar el sistema ferroviario en Cuba?
El gobierno cubano ha intentado modernizar el sistema ferroviario mediante iniciativas como la introducción de Wi-Fi en los trenes. Sin embargo, estos esfuerzos no han resuelto los problemas estructurales fundamentales del sistema ferroviario, que sigue siendo frágil y peligroso. Las medidas efectivas deben incluir una mejora en la infraestructura y el mantenimiento.
¿Cómo ha sido la respuesta del gobierno cubano ante estos incidentes?
El gobierno ha respondido a los descarrilamientos movilizando equipos de emergencia y estableciendo comisiones investigadoras para determinar las causas. Sin embargo, las soluciones a largo plazo y las mejoras necesarias en la infraestructura siguen siendo insuficientes, dejando al sistema ferroviario vulnerable a futuros incidentes.
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