Un nuevo caso de violencia doméstica estremeció este jueves a la ciudad de Hialeah, en el condado de Miami-Dade cuando, un hombre de origen cubano asesinó a su esposa, hirió de gravedad a su suegra, y luego se quitó la vida.
Las autoridades han confirmado que se trató de un caso de homicidio-suicidio ocurrido en el complejo de apartamentos Lago Grande.
Una tragedia en el seno de una familia cubana
Según reportes preliminares, el incidente se produjo alrededor de las 2:00 de la tarde en la cuadra 2700 de la West 67th Place, dentro del mencionado complejo residencial.
Un familiar del presunto tirador fue quien alertó al 911 tras recibir un aviso del agresor antes de que este cometiera el crimen.
A su llegada, los agentes forzaron la entrada a la vivienda y encontraron a tres personas heridas por impactos de bala: el agresor, su esposa y su suegra.
La esposa, identificada por vecinos como Aileen Delgado Armas, falleció en el lugar junto a su esposo, quien presuntamente se quitó la vida tras cometer el crimen.
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La madre de Aileen fue trasladada en estado crítico al Hospital Jackson Memorial.
Hasta la noche de este jueves, la policía no había divulgado oficialmente los nombres de los involucrados, pero los testimonios de vecinos han permitido reconstruir algunos elementos clave de la historia.
Una vida marcada por la lucha y un final trágico
Los residentes de Lago Grande coincidieron en que Aileen Delgado Armas era una mujer de origen cubano, natural de Holguín.
Había sobrevivido al cáncer y se encontraba en proceso de divorcio de su esposo.
“Ella y su madre estaban recogiendo sus pertenencias para irse de la casa”, relató una vecina a Telemundo 51, lo que sugiere que el momento del ataque coincidió con un intento de escape de una situación posiblemente violenta o tensa en el hogar.
Tanto Delgado como el agresor tenían un hijo en común, un niño de siete años que no se encontraba en la residencia en el momento del tiroteo. El menor estaba en la escuela y, según reportes de Local 10 News, ha sido puesto bajo la custodia del Departamento de Niños y Familias de Florida.
Los testimonios de la comunidad reflejan una mezcla de dolor, incredulidad y preocupación.
“Es realmente desgarrador para mí porque me siento mal por las familias que perdieron a alguien, y realmente oro para que estén bien”, expresó un vecino a Local 10.
Varios residentes mencionaron que la escuela cercana fue cerrada por precaución ante el ruido de los disparos.
Una testigo también relató que la mujer que fue trasladada en helicóptero “estaba cubierta de sangre”, según recogió NBC Miami.
Investigación en curso
El teniente Eddie Rodríguez, portavoz de la policía de Hialeah, indicó que las autoridades continúan investigando los detalles que llevaron a esta tragedia.
La policía de Hialeah ha indicado que clasifica el caso como un “incidente doméstico de homicidio-suicidio”, aunque aún tratan de esclarecer el motivo específico del ataque.
Hasta el cierre de esta nota, no hay información adicional sobre el caso.
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