Una madre cubana volvió a conmover las redes sociales con un testimonio grabado desde su casa, donde relató el drama que vive junto a su hija enferma en medio de apagones, insalubridad y una epidemia que afecta a miles de familias en la isla.
En un video difundido en TikTok, la mujer (@www.tiktok.com.azucar) contó que aún sigue débil tras contagiarse con el virus y que “todavía no tengo fuerza en las manos ni para peinarme”. Aseguró que su hija, que había pasado la enfermedad una semana antes con síntomas leves, volvió a enfermar “con una fiebre que no se le baja con nada, ni con Tylenol, ni con baño de agua fría, ni con compresas”.
Visiblemente agotada, explicó que ha pasado la madrugada sin dormir porque la fiebre de la niña no baja de los 39 grados. “Estoy a punto de un colapso; en cualquier momento salgo a gritar lo que no tengo que gritar, porque la cochinada de las esquinas no se va, los apagones… llevamos más de 14 horas sin luz, ahora fue que la pusieron”, dijo, entre lágrimas.
La madre, identificada en redes como Azúcar de Cuba, aseguró que está “a punto de volverse loca” por la falta de electricidad y las malas condiciones sanitarias del entorno. “No vengas ni pinga aquí, que esto está podrido. No vengas a Cuba a buscar nada que esto está podrido”, advirtió en su mensaje, en el que también denunció la acumulación de basura y la falta de atención médica.
“Yo no sé qué virus es este que te da y a los 15 días te vuelves a virar para atrás o cogí otro virus. No sé, porque no tiene catarro, no tiene nada, tiene fiebre de 39, 39.5 desde las cinco de la mañana y no se le baja”, lamentó.
El video generó cientos de respuestas con mensajes de apoyo, consejos y oraciones, además de críticas directas al régimen cubano. Muchos comentarios expresaron impotencia y rabia por la situación sanitaria, con frases como “abajo la dictadura, hasta cuándo el cubano tiene que resistir” o “pobre gente de Cuba, a esto no hay derecho”.
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Otros ofrecieron remedios caseros, desde baños con agua tibia hasta compresas de vinagre o borra de café en los pies, mientras varios alertaban de que “debe ser dengue” y pedían llevar a la niña al médico. Entre los mensajes también abundan expresiones de fe y solidaridad, como “Dios ponga su mano” o “que se recupere pronto la niña y su madre”.
Esta no es la primera vez que la mujer hace pública su situación. En otro video compartido días antes, grabado desde su cama, relató que estaba postrada junto a su hijo menor, sin fuerzas para levantarse, abrir un pomo de agua o bañarse. Aquel día pidió solidaridad con quienes enfrentan solos la enfermedad: dijo que no podía imaginar “estar sola, sin medicamentos, pasando este virus horrible”, y rogó a quienes pudieran ayudar a otros enfermos que lo hicieran.
Su testimonio, entonces y ahora, retrata el abandono sanitario que sufren miles de cubanos: hogares sin electricidad, sin medicinas y sin atención médica, donde el alivio depende de la solidaridad de los vecinos más que del sistema de salud estatal.
Un testimonio que refleja una crisis sanitaria generalizada
El testimonio de esta madre coincide con un panorama epidemiológico cada vez más grave. Según los datos oficiales dados a conocer el 1 de diciembre, el Ministerio de Salud Pública reportó 33 muertes por enfermedades transmitidas por mosquitos —21 por chikungunya y 12 por dengue— y más de 38,900 contagios confirmados en todo el país.
Sin embargo, registros independientes publicados por el Observatorio Cubano de Conflictos y la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba elevaron la cifra a al menos 87 fallecidos, casi el triple de los reconocidos por el gobierno. El informe documenta casos en todas las provincias y atribuye las muertes no solo a los virus, sino también al colapso del sistema sanitario, la falta de medicamentos, la escasez de sueros y la inacción gubernamental.
En una actualización ofrecida por el MINSAP a finales de noviembre, se había informado que 102 niños permanecían en cuidados intensivos, 76 en estado grave y 24 críticos. La viceministra Carilda Peña admitió que el Estado ya no puede fumigar por falta de combustible, insecticidas y equipos, mientras los hospitales operan sin reactivos ni insumos básicos.
La prensa canadiense también ha alertado sobre la situación, luego de que Ottawa emitiera una advertencia de viaje por el brote y las malas condiciones sanitarias en Cuba, advirtiendo que “la atención médica es limitada y los hospitales públicos están en malas condiciones”.
Preguntas frecuentes sobre la crisis sanitaria y energética en Cuba
¿Cuál es la situación sanitaria actual en Cuba?
Cuba enfrenta una grave crisis sanitaria, caracterizada por la escasez de medicamentos, la falta de atención médica y un brote de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue y el chikungunya. Esto ha llevado a un colapso del sistema de salud, con hospitales sin insumos básicos y una alta incidencia de enfermedades.
¿Cómo afectan los apagones a la vida diaria en Cuba?
Los constantes apagones en Cuba dificultan la vida cotidiana al interrumpir el suministro de electricidad durante largas horas, lo que afecta la conservación de alimentos, la higiene y la capacidad para realizar tareas básicas. Esto se suma a la escasez de agua y al calor sofocante, generando un ambiente de desesperación entre los ciudadanos.
¿Qué medidas está tomando el gobierno cubano ante la crisis sanitaria y energética?
El gobierno cubano ha reconocido la gravedad de la situación, pero ha admitido su incapacidad para controlar la epidemia y mejorar la infraestructura energética. La falta de recursos para fumigar y reparar las termoeléctricas ha dejado a la población desprotegida, mientras las autoridades piden a los ciudadanos que asuman medidas individuales para mitigar la crisis.
¿Cómo está afectando el virus a las familias cubanas?
El virus ha golpeado fuertemente a las familias cubanas, especialmente a los niños, muchos de los cuales requieren cuidados intensivos debido a complicaciones. La falta de medicamentos y atención médica adecuada ha puesto en riesgo la salud de miles de personas, quienes dependen de la solidaridad comunitaria más que del sistema de salud estatal.
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