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La sentencia de cadena perpetua impuesta al exministro de Economía y Planificación de Cuba Alejandro Gil Fernández ha generado una ola de cuestionamientos públicos, como el del escritor y humorista Jorge Fernández Era, quien denunció el carácter político, opaco y manipulador del proceso judicial seguido contra el defenestrado dirigente.
Fernández Era recordó que ya en diciembre de 2020 advirtió directamente a Gil, a quien conoce desde que ambos eran niños, del fracaso del llamado Ordenamiento, la parálisis institucional y la pasividad de la Asamblea Nacional ante las decisiones gubernamentales.
En aquel momento le cuestionó cómo era posible que un parlamento "que dice representarnos" fuera incapaz de ejercer la mínima presión o fiscalización sobre políticas que afectaban a toda la población.
Ahora, tras conocer la condena, el escritor afirma que la sentencia tiene poco que ver con la búsqueda de justicia y mucho con la necesidad del Gobierno de fabricar un "culpable útil" para encubrir el colapso económico y el desgaste moral del sistema.
"Ha sido el chivo expiatorio del que echan mano para tender un manto de 'legalidad' sobre la degradación moral y ética a que nos ha llevado la irreversible crisis que sufre la Isla", denunció en Facebook.
Era criticó el silencio oficial durante año y medio del proceso para luego, "en una maniobra de distracción y manipulación" del régimen, hacer coincidir la acusación de la Fiscalía con la conmoción que dejó el huracán Melissa, y un mes después, anunciar el veredicto en medio de la crisis energética.
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La sanción de cadena perpetua, dada a conocer por el Tribunal Supremo, acusa a Gil de espionaje, corrupción, cohecho, falsificación de documentos públicos, tráfico de influencias, evasión fiscal y otros delitos asociados al manejo de información clasificada.
Pero para Fernández Era, la retórica oficial está plagada de lagunas deliberadamente diseñadas para evitar la rendición de cuentas del propio Gobierno.
En su publicación, cuestiona directamente las imputaciones: ¿qué beneficios personales obtuvo Gil?, ¿qué firmas extranjeras están implicadas?, ¿a qué funcionarios públicos sobornó? ¿por qué no fueron igualmente procesados?.
También señala la contradicción entre presentar al exministro como un "supervillano solitario" y el hecho de que ningún organismo fiscalizador -incluida la Contraloría- detectara irregularidades durante años.
El intelectual califica de "risible" la afirmación oficial de que Gil "engañó a la dirección del país", y recordó incluso una felicitación pública del propio Miguel Díaz-Canel por la supuesta consagración del ministro.
En su opinión, este tipo de formulaciones busca proteger a la cúpula del Estado presentando a Gil como un infiltrado todopoderoso, mientras el resto de la estructura política queda exenta de toda responsabilidad.
"Si quedó probado en el juicio que puso información oficial clasificada 'a disposición de los servicios del enemigo', ¿no es esta oportunidad para desnudar cómo actúa el vecino del norte? ¿Qué impide brindar detalles al pueblo, la principal víctima de los desmanes del exministro?", pregunta Era.
"Diez millones de cubanos podríamos testificar en un juicio verdaderamente justo donde estuviera en el banquillo el Gobierno en pleno, pero el inmenso aparato judicial y policíaco solo actúa cuando los de arriba lo ordenan", agregó.
Para concluir, el humorista afirma que el Estado cubano es "corrupto por ADN" desde 1959, al no rendir cuentas a la ciudadanía, y que la "inútil" Asamblea Nacional "se prostituye en un acto continuo de vasallaje".
"Malvivimos (...) en un país diseñado en función de que los dirigentes, en su 'consagración', deshagan a su antojo y pataleen como ahogados para mantenerse en la cima. Para que el poder se perpetúe sin cadenas", aseveró.
Preguntas frecuentes sobre la condena a Alejandro Gil Fernández
¿Por qué fue condenado Alejandro Gil Fernández a cadena perpetua?
Alejandro Gil Fernández fue condenado a cadena perpetua por delitos de espionaje, corrupción, cohecho, falsificación de documentos públicos, tráfico de influencias, evasión fiscal, entre otros. El régimen cubano lo presentó como culpable de haber puesto información clasificada a disposición de servicios enemigos, aunque no se han revelado pruebas concretas que sustenten estas acusaciones.
¿Qué papel jugó el gobierno cubano en el proceso judicial contra Alejandro Gil?
El proceso judicial contra Alejandro Gil ha sido criticado por su falta de transparencia y por estar controlado por el aparato de seguridad del Estado. La familia y críticos del régimen afirman que el juicio fue una maniobra política para desviar la atención del colapso económico de Cuba, utilizando a Gil como chivo expiatorio mientras se protege a la cúpula del poder. El juicio se llevó a cabo sin cobertura mediática oficial y con restricciones de acceso a la información.
¿Cómo ha reaccionado la familia de Alejandro Gil Fernández ante la condena?
La familia de Alejandro Gil, especialmente su hermana María Victoria Gil, ha denunciado el proceso como una "sentencia política" y ha afirmado que su hermano es un "chivo expiatorio". María Victoria sostiene que el juicio fue controlado por la Seguridad del Estado y que las acusaciones de espionaje carecen de fundamento. La familia planea agotar todas las vías legales para apelar la sentencia y buscar justicia internacional.
¿Qué impacto ha tenido el caso Alejandro Gil en el contexto político y económico de Cuba?
El caso de Alejandro Gil ha servido como un reflejo de la crisis económica y política en Cuba. La condena busca proyectar una imagen de "tolerancia cero" ante la corrupción, pero también ha dejado al descubierto las tensiones internas del régimen y la falta de transparencia en el sistema judicial cubano. Este escenario se desarrolla en un contexto de apagones, inflación y descontento social creciente, intensificando las críticas hacia la gestión del gobierno.
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